La reunión se caracteriza por las notables ausencias de varios líderes, aunque fuentes gubernamentales destacaron que Sánchez quiso asistir para demostrar el papel central que desempeña España en las relaciones entre Europa y América Latina y el Caribe.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, arribó el viernes por la noche a la ciudad colombiana de Santa Marta para asistir a la cumbre UE-CELAC, un encuentro que considera esencial en el contexto geopolítico actual para fortalecer los lazos entre ambas regiones.
Sánchez, acompañado de su delegación, viajó hasta Santa Marta desde Belém (Brasil), donde había participado en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno previa a la cumbre climática COP30.
Desde el aeropuerto de Belém se trasladó en el Airbus A310 de la Fuerza Aérea Española al aeropuerto colombiano de Barranquilla, donde tuvo que cambiar a otra aeronave militar de menor tamaño para cubrir el tramo final hacia Santa Marta, debido a que el aeropuerto de esta última ciudad no admite aviones de mayor envergadura.
La cumbre UE-CELAC destaca por las ausencias significativas de líderes de ambas regiones, aunque desde el Gobierno español recalcaron que Sánchez quiso estar presente para subrayar el rol principal que España ejerce en las relaciones entre Europa y América Latina y el Caribe.
Este encuentro fue mencionado por el presidente del Gobierno en la rueda de prensa ofrecida el viernes en el marco de la COP30 en Brasil, donde afirmó que es crucial que la cumbre se lleve a cabo en el actual escenario geopolítico.
«Ahora lo que corresponde es construir puentes, fortalecer nuestra agenda bilateral con un continente próximo cultural e históricamente, además de en lo económico y comercial», afirmó Sánchez.
Desde su perspectiva, la realización de este encuentro es una noticia positiva.
Asimismo, expresó su confianza en que pronto se logre concluir el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, que calificó como el que será el área de libre comercio más grande a nivel mundial.
«En contraste con otros países y gobiernos que se cierran sobre sí mismos (aludiendo a Estados Unidos), Europa debe seguir la recomendación que España ha planteado: abrirse y construir conexiones con otras sociedades y bloques regionales», añadió.
La cumbre se celebra en un momento de tensión entre Estados Unidos y Colombia, cuyo presidente, Gustavo Petro, ha denunciado recientemente que la administración de Donald Trump presionó a varios países para que no participaran en el evento.
El presidente estadounidense acusó al Gobierno colombiano, así como al de Venezuela, de fomentar el narcotráfico y ordenó ataques contra embarcaciones supuestamente dedicadas al transporte de drogas.
El Gobierno español reconoce que los conflictos entre Estados Unidos y algunos países latinoamericanos serán tratados en los márgenes de la reunión, pero espera que este asunto no eclipse el encuentro.
Ante las ausencias, el Ejecutivo destaca que lo fundamental es la celebración de la cumbre para mantener la periodicidad bienal del evento y señala que, pese a que no estén representados por sus máximas autoridades, todos los países enviarán delegaciones.
Sánchez participará el sábado en la cena previa a la inauguración de la cumbre UE-CELAC y, al día siguiente, asistirá al acto inaugural del evento.

