Este pintoresco pueblo, destacado entre Los Pueblos más Bonitos de España, mezcla castillos, bodegas subterráneas y paisajes que invitan a perder la noción del tiempo
- El encantador pueblo de La Rioja situado en lo alto de un barranco que cautiva en otoño
El visitante que circula por las carreteras secundarias del noroeste de La Rioja termina descubriendo, casi inesperadamente, un pequeño rincón donde parece haberse detenido el tiempo. Calles de adoquines, viviendas en piedra dorada y el perfil imponente de un castillo señalan el acceso a uno de los pueblos más bonitos y menos explorados de España.
Un recorrido por el corazón medieval de Sajazarra
La ruta lleva hasta Sajazarra, un municipio riojano con poco más de un centenar de habitantes, integrante de la red Los Pueblos más Bonitos de España desde 2017. Ubicado en la comarca de Haro, este lugar combina historia, arte y enoturismo en medio de viñedos y montañas. Su denominación, de raíz vasca —»Saja zaharra», que significa «la vieja Saja»—, remite a un legado ancestral que se extiende hasta la Edad del Hierro, con restos celtíberos hallados en la zona conocida como Los Cascajos.
En la Edad Media, Sajazarra desempeñó un papel estratégico entre los reinos de Castilla y Navarra. De esa época permanecen sus murallas, la Iglesia de Santa María de la Asunción y, principalmente, el castillo-palacio de los Velasco, construido en el siglo XV sobre una antigua fortificación. Aunque es de propiedad privada, su sólida estructura cuadrangular con torreones octogonales sobresale en el perfil del pueblo y evoca el poder de las familias castellanas de antaño.
Entre fortificaciones, bodegas y arte moderno
El núcleo urbano conserva una singular armonía: casas señoriales, calles angostas y escudos heráldicos que recuerdan siglos de historia. Permanece intacta la puerta gótica conocida como El Arco, vestigio de la antigua muralla medieval. Sin embargo, Sajazarra no permanece anclado en el pasado. Su iniciativa SamArt pretende rescatar el espíritu artístico que definió al pueblo durante más de veinte años, convirtiendo sus vías en una galería al aire libre donde conviven la escultura contemporánea y la arquitectura tradicional.
Barrio de las Bodegas, con antiguas estructuras subterráneas excavadas en la tierra que antiguamente se usaban para elaborar y conservar vino. Actualmente, algunas ofrecen catas y visitas guiadas, mientras otras se han transformado en residencias privadas. Sajazarra pertenece a la Denominación de Origen Calificada Rioja, y las bodegas locales permiten conocer la tradición vitivinícola que ha hecho famosa mundialmente a esta región.
Senderos, naturaleza y sabores de La Rioja
El entorno invita a recorrer viñedos, parcelas de cereal y bosques de encinas. Rutas como el Sendero de la Laguna o los caminos hacia las Peñas de Gembres facilitan disfrutar de paisajes incluidos en la Red Natura 2000, hábitat de aves rapaces y especies autóctonas. A esto se añade un clima mediterráneo-atlántico que colorea el valle con matices cambiantes a lo largo del año.
La experiencia se complementa con la gastronomía típica. En Sajazarra puede saborearse lo mejor de la cocina riojana tradicional, desde las patatas a la riojana hasta las chuletillas al sarmiento, acompañadas con vinos elaborados en pequeñas bodegas familiares. La autenticidad de su oferta culinaria intensifica el atractivo de un destino que ha sabido conservar su esencia sin renunciar a la innovación.
Sajazarra, a solo 40 minutos de Logroño y 15 de Haro, representa una joya escondida que une historia, arte, vino y paisaje. Un espacio donde el pasado aún vibra entre sus milenarias piedras y el futuro se ilumina con la iniciativa Slowlight, que apuesta por una iluminación sostenible y emocional para devolver a la noche su magia natural. El acceso en coche se realiza por la carretera LR-209.
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