Felipe VI destaca la necesidad de superar los obstáculos que enfrentan las empresas españolas en China y resalta la importancia de la confianza mutua

El rey Felipe VI (c) junto al ministro de Economía, Carlos Cuerpo (i) durante el Foro Empresarial España-China en Chengdú.

Felipe VI dio inicio al Foro Económico España-China en Chengdú, marcando la necesidad de superar los obstáculos que enfrentan las compañías españolas en China, haciendo un llamado a la confianza mutua y la seguridad jurídica para robustecer los lazos económicos.

El monarca subrayó la relevancia de establecer un entorno estable y normativas claras que impulsen la inversión y la colaboración a largo plazo entre negocios españoles y chinos, destacando sectores como las energías renovables, la industria farmacéutica y el agroalimentario.

China representa el principal socio comercial de España en Asia y el cuarto a nivel global, con un comercio bilateral que ronda los 53.000 millones de euros en 2024 y la presencia de más de 400 empresas españolas en el territorio asiático.

El ministro Carlos Cuerpo enfatizó que España persigue relaciones económicas equitativas y sin barreras, resaltando el atractivo del país como destino para inversiones chinas y anticipando que España será la economía avanzada con mayor crecimiento en 2025.

Felipe VI, ante cerca de 400 empresarios en Chengdú, subrayó la importancia de resolver las dificultades que aún enfrentan algunas empresas españolas en China y apostó por la confianza mutua, la apertura y la seguridad jurídica como bases para una relación económica fuerte y duradera entre ambos países.

El rey de España inauguró este martes el Foro Económico España-China, evento que congrega a empresas españolas y chinas, siendo su primer acto dentro del viaje de Estado de tres días que los monarcas iniciaron en Chengdú, capital de la provincia de Sichuan, al suroeste del país.

En este foro participan la gobernadora de Sichuan, Shi Xiaolín; el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo; los secretarios de Estado de Industria, Jordi García, y Comercio, Amparo López Senovilla; junto con el presidente del Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional, Ren Hongbin; el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi; y el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet.

Felipe VI hizo hincapié en la creciente complejidad global que afecta tanto la estabilidad geopolítica como el rendimiento económico. En este contexto, España y la UE «mantienen un compromiso firme con un sistema internacional basado en reglas claras, transparencia y respeto a la legalidad», ya que, afirmó, sólo bajo estos principios es viable fomentar confianza y desarrollo.

«Para construir una relación económica sólida y duradera entre España y China, debe sustentarse en confianza mutua, apertura y seguridad jurídica, con el comercio y la inversión como pilares de estabilidad y progreso», afirmó Felipe VI, según declaraciones difundidas por Efe.

Garantizar un entorno estable y de confianza que permita a las empresas españolas desplegar plenamente sus proyectos, en colaboración con sus pares chinas, es uno de los principales objetivos

El rey destacó que la actividad empresarial requiere certidumbre, normativas claras y relaciones duraderas, reafirmando su compromiso de crear condiciones que promuevan la inversión y cooperación a largo plazo en sectores productivos.

Asimismo, resaltó la cooperación en áreas estratégicas como las energías renovables, la industria farmacéutica —que en China se ha consolidado recientemente como uno de los principales centros mundiales de innovación— y el sector agroalimentario, donde confía en avances continúos para ampliar el acceso al mercado.

«Pocas cosas acercan tanto a las personas como la gastronomía; deseamos que China descubra nuestra cocina con el mismo aprecio con que valora nuestro rico patrimonio cultural», señaló el Rey.

Felipe VI afirmó que España se ha establecido como un socio confiable y un destino cada vez más atractivo para inversión y colaboración empresarial china. España es una economía abierta, dinámica, plenamente integrada en las cadenas globales de valor, con un entorno competitivo y reconocida excelencia en servicios y logística.

China es el principal socio comercial de España en Asia y el cuarto a nivel global. En 2024, el comercio bilateral alcanzó casi 53.000 millones de euros, con exportaciones españolas de carne de cerdo, cobre, productos farmacéuticos y plásticos, e importaciones de bienes electrónicos, automóviles y maquinaria.

Las inversiones son importantes, incluyendo capital chino en sectores como infraestructuras, energía y telecomunicaciones, así como inversiones de empresas españolas en China, especialmente en consumo.

Como segunda mayor economía mundial, China representa un mercado fundamental para España, con más de 400 compañías españolas establecidas en el país.

En este contexto, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, destacó el entorno global complejo, donde la incertidumbre se ha convertido en la normalidad. España busca establecer relaciones económicas justas, duraderas y libres de barreras.

El ministro subrayó la relevancia del vínculo económico con China, resaltando que es el segundo proveedor mundial de España, detrás de Alemania.

Además, destacó el atractivo de España como destino de inversiones chinas, previniendo que en 2025 será la economía avanzada con la mayor tasa de crecimiento mundial, sustentada en un modelo equilibrado con empleo de calidad, sostenible y responsable fiscalmente.

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