Berghain: descripción del emblemático club berlinés que inspiró el primer sencillo del reciente álbum de Rosalía

Vista general de personas cerca de la discoteca Berghain en el distrito de Friedrichshain de Berlín, el 22 de marzo de 2025.

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Berghain, el sencillo principal del cuarto álbum de Rosalía, "Lux", ha causado un gran entusiasmo entre sus seguidores a nivel mundial, aunque también ha generado desconcierto por su sonido poco convencional para una estrella pop.

Es una combinación musical a la que pocos artistas se atreven a acercarse.

La canción fusiona música orquestal con electrónica y contiene alusiones religiosas, interpretada en alemán, español e inglés.

Participaron en ella reconocidos artistas como la islandesa Björk, Yves Tumor y también la Orquesta Sinfónica de Londres.

Berghain es el anticipo del álbum "Lux", que será lanzado el viernes 7 de noviembre e incluye letras en 13 idiomas repartidas en un repertorio de 18 canciones. Entre ellos figuran español, alemán, árabe, catalán, inglés, latín y ucraniano.

Más allá de su sonido innovador, con el que Rosalía sigue desafiando y reformulando los límites del pop, destaca el título de este primer sencillo.

¿Cuál es el motivo por el que la estrella pop española eligió llamar Berghain a este primer sencillo de su nuevo disco?

Para comprenderlo, es necesario referirse al icónico club que lleva ese mismo nombre y está situado en Berlín, la capital alemana.

La revolución cultural en Berlín tras la caída del Muro

Después del derrumbe del Muro de Berlín en 1989, una ola cultural impulsada por jóvenes ávidos de libertad tomó control de la ciudad alemana unificada y adoptó la música techno como su himno.

En aquel momento, Berlín aún llevaba las marcas del antiguo Muro y el este de la ciudad estaba inmerso en una profunda transformación pos-soviética.

"La situación era precaria. Parecía que la Segunda Guerra Mundial acabara de finalizar", recuerda Matthias Pasdzierny, profesor de musicología en la Universidad de las Artes de Berlín y experto en la historia del techno.

"Muchas zonas estaban completamente destruidas o en obras. La gente venía a Berlín simplemente para divertirse, ya que los precios eran muy bajos", comenta en una entrevista con BBC Mundo.

Pronto, innumerables edificios abandonados o tomados durante la era comunista se transformaron en templos para ravers, que al ritmo del techno se entregaban a fiestas que duraban días enteros.

El club Berghain permanece cerrado por la noche durante la pandemia de coronavirus, el 30 de septiembre de 2020 en Berlín, Alemania.

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El Berghain que conocemos en la actualidad, cuyo nombre combina Kreuzberg y Friedrichshain (distrito berlinés llamado Friedrichshain-Kreuzberg), fue inaugurado en 2004, aunque sus orígenes se remontan al albor de la revolución cultural mencionada con anterioridad.

A mediados de los 90, los creadores de Berghain comenzaron a abrir clubes que cambiaron de nombre y ubicación repetidamente.

"Inauguraron clubes y lugares de fiesta para la subcultura fetichista gay en Berlín, estrechamente ligados a la música techno y en su mayoría gestionados por personas del antiguo Berlín Este", señala Pasdzierny.

Estas celebraciones fueron el antecedente para la creación de Berghain.

"Al principio solo era una fiesta en un sitio específico. Cambiaron de local varias veces, pero al final decidieron establecer su propio club", añade.

En 1998 se fundó Ostgut, que con el tiempo se transformaría en Berghain en 2004.

Esta emblemática discoteca se localiza en una antigua central eléctrica del Berlín Oriental, a pocos metros de la principal estación del tren del antiguo Berlín Este.

Interior de Berghain en 2007, a tres años de su apertura.

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"La Filarmónica del techno"

Matthias Pasdzierny, como musicólogo, sostiene que desde su creación, Berghain ha sido —y debería continuar siendo— un santuario dedicado a la música, donde todo gira en torno a ella.

"Se trata de un espacio completamente enfocado en la música. Es comparable a la filarmónica para el techno", aclara.

Dispone además de un sistema de sonido extraordinario. La arquitectura, la infraestructura y el diseño del club están concebidos para que quien asiste pueda sumergirse por completo en la experiencia musical.

Cada fin de semana, los DJs que tienen el privilegio de presentarse en Berghain ofrecen sesiones prolongadas que se extienden hasta el mediodía del lunes.

En la pista principal —que antes fue la sala de turbinas de la central eléctrica— grupos de asistentes cada vez más sudados bailan ininterrumpidamente bajo una penumbra únicamente rota por luces estroboscópicas sincronizadas con la música.

En otras áreas del edificio, dedicadas al sexo, se desarrollan encuentros íntimos bajo una máxima seguida por la mayoría: "Lo que sucede en Berghain, se queda en Berghain".

"Entras y nunca sabes cómo vas a salir"

Matthias Pasdzierny, además de musicólogo, se identifica como un raver y ha visitado Berghain en numerosas ocasiones.

"Mi vivencia como raver es que Berghain es un sitio al que entras sin tener idea de cómo o en qué estado mental saldrás, ni cuánto tiempo permanecerás", relata.

"Incluso después de salir, uno desconoce el tiempo exacto que pasó dentro. ¿Fueron apenas unas horas o dos días? Es como ingresar a otro universo, con reglas completamente diferentes y donde tus sentidos funcionan distinto al día a día".

Vista de la discoteca Berghain cerrada durante la tercera ola de la pandemia de coronavirus, el 5 de mayo de 2021 en Berlín, Alemania.

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Cabe destacar que gran parte de los asistentes recurren a sustancias para aguantar desde la medianoche del sábado hasta el mediodía del lunes en algunos casos.

Lo único prohibido en Berghain es tomar fotografías. A quienes logran entrar, se les colocan pegatinas sobre las cámaras de sus celulares para impedirlas.

Sin embargo, solo unos pocos alcanzan ese privilegio.

El hombre encargado de decidir quién ingresa a Berghain

Berghain mantiene una política de acceso sumamente estricta, lo que sin duda ha contribuido a fortalecer su fama como "una de las mejores discotecas del mundo".

Sven Marquardt es el guardián encargado de seleccionar la entrada a este club legendario.

Ha trabajado en el club desde sus comienzos en 1998, cuando fue contratado para la primera etapa del club, Ostgut.

En una entrevista con la BBC en 2017, Marquardt narró su experiencia en el Berlín de los 90, similar a la de muchos berlineses en esa época.

"Empecé a asistir a fiestas techno en fábricas abandonadas, bailábamos toda la noche sin descanso. Para mí, fue una vivencia completamente nueva de libertad", afirmó.

Sven Marquardt asiste al estreno de la obra "Blinded By Delight" en el Friedrichstadt-Palast, el 8 de octubre de 2025 en Berlín, Alemania.

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Además de disfrutar, tuvo que buscar una manera de ganarse la vida y su hermano, DJ que trabajaba en algunos de los clubes más populares de la ciudad, le aconsejó que solicitara trabajo como portero.

"Yo describiría Berghain como un espacio para la celebración, donde artistas internacionales pueden presentar su música en diferentes pisos".

"Es un sitio en el que uno pierde la noción del tiempo y del espacio. También es un lugar que promueve la tolerancia, la aceptación y primordialmente la celebración".

Sven Marquardt comentó a la BBC que su función como portero es garantizar que los visitantes puedan festejar su libertad y forma de ser en paz.

Añadió que su papel consiste en asegurar que quienes entran disfruten esa posibilidad.

"Muchos preguntan: ‘¿cómo puedo lograr que me dejen entrar?’. La respuesta no es sencilla. Como fotógrafo también, siento que observo a las personas y a veces no dispongo de suficiente tiempo para decidir", explicó.

"Observo detalles, para mí se trata de identificar contrastes en la gente que entra. Contrastes, opuestos y extremos. Eso es principalmente".

"Lo fundamental es que Berghain fue creado para y por la gente que asiste a las fiestas aquí".

Matthias Pasdzierny recuerda que "durante mucho tiempo no importó la apariencia, la vestimenta o cómo bailaba la gente. La música era el pilar".

Lamenta que en los últimos años esto haya cambiado en cierta medida.

"Especialmente desde la pandemia de covid-19, se ha convertido más bien en una especie de pasarela", comenta.

Los artistas británicos Kwes Darko, Skepta, Slowthai y Alex Sossah llegando a un evento de Bottega Veneta en Berghain, el 9 de abril de 2021.

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Patrimonio Cultural Inmaterial

Durante la pandemia de covid, los clubes emblemáticos de Berlín tuvieron que cerrar temporalmente, y Berghain no fue la excepción, afrontando la necesidad de reinventarse durante un tiempo.

La discoteca flexibilizó su célebre política estricta de acceso para los amantes del arte en el verano de 2020, convirtiéndose en una galería de arte.

Miles de visitantes tuvieron la oportunidad de realizar visitas guiadas por los 3.500 metros cuadrados del club, incluyendo la pista de baile y el famoso bar Panorama.

Pasdzierny opina que tanto la rigurosa política de entrada como la prohibición de fotografiar han sido claves para construir una imagen sólida.

"Desde el principio, la gente tras Berghain estableció un concepto muy definido. Al ir, se percibe que todo está organizado profesionalmente, pero aún mantiene la esencia de un club alternativo y underground", señala.

Visitantes escuchan la instalación sonora "eleven songs halle am berghain" en el club Berghain que fue concebida durante la pandemia en 2020.

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"Se ha transformado en una marca muy particular y valiosa, que merece protección", añade.

En marzo de 2024, Alemania dio un paso para proteger clubes como Berghain al inscribir la escena techno berlinesa en el registro nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial.

Esto representa un acontecimiento relevante para una industria que enfrenta graves dificultades.

En noviembre pasado, Clubcommission, una organización sin fines de lucro, publicó un informe advirtiendo que la mitad de los aproximadamente 250 clubes de la ciudad están en riesgo de cerrar en 2025 debido al aumento acelerado de alquileres, la gentrificación y cambios demográficos en Berlín.

A pesar de esta situación, la popularidad de Berghain parece resistir, pues cada sábado las filas para entrar continúan siendo extensas.

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