Dormir entre muros centenarios, bajo techos artesonados y rodeado del silencio volcánico de Lanzarote. Así es la experiencia que brinda este hotel ‘boutique’ ubicado en la Villa de Teguise
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En lo alto de un paisaje moldeado por el fuego y el viento, la Villa de Teguise se alza como una cápsula del tiempo en el corazón de Lanzarote. Sus empedradas calles, trazadas hace siglos, serpentean entre fachadas encaladas y balcones de madera que dan la impresión de flotar bajo la luz dorada del Atlántico. Desde aquí, el visitante puede percibir el latido mineral de la isla: un territorio que mezcla la dureza volcánica con una belleza contenida, casi espiritual. En este lugar, entre patios de piedra y ecos del pasado, la serenidad no se busca: se descubre, como si siempre hubiera estado aguardándote.
Hotel Boutique Palacio Ico ofrece alojamiento entre muros históricos en la Villa de Teguise (Lanzarote), donde una antigua casa solariega del siglo XVII ha sido convertida en un refugio de tranquilidad y diseño. Un alojamiento boutique con una esencia artística que conserva la esencia canaria y la presenta al viajero con esmero. Entre paredes encaladas y patios silenciosos, el huésped encuentra un espacio donde el tiempo parece detenerse y la elegancia natural de la isla se integra en la experiencia.
El Gobierno de Canarias le concedió la categoría de Hotel Emblemático, siendo el primero de la isla en situarse en un inmueble protegido dentro del casco histórico de Teguise, uno de los pueblos más encantadores del archipiélago.
Arquitectura, arte y memoria lanzaroteña
El hotel adopta su nombre de Ico, princesa de leyenda lanzaroteña, hija del rey Guardafía, último monarca de los majos—antiguos habitantes de la isla—, y mantiene un diálogo con la preservación de la arquitectura tradicional promovida por César Manrique, quien incluyó el palacio en su obra Lanzarote, Arquitectura Inédita. La gestión de Eduardo Riestra y Sonsoles López apuesta por un estilo natural y minimalista, con referencias a la estética de la isla. El resultado es un espacio que respira autenticidad, donde la historia se fusiona con el arte contemporáneo y cada detalle invita a apreciar la belleza serena de Lanzarote.
Los interiores se inspiran en la artista suiza Heidi Bücher —que vivió aquí en los años ochenta— y exhiben obras de creadores como Ildefonso Aguilar y el fotógrafo Linus G. Jauslin. La colección de cerámicas, vajilla, esculturas y luminarias procede mayoritariamente de artesanos de Lanzarote, reforzando la identidad local del proyecto.
Habitaciones con wabi-sabi y servicios personalizados
El Hotel Boutique Palacio Ico cuenta con nueve habitaciones (cuatro dobles y cinco suites) inspiradas en el concepto japonés wabi-sabi, que valora la belleza de la imperfección, la sencillez y el paso del tiempo. Destacan la Suite 09, con artesonados de cuatro metros y 49 m²; la Suite Nupcial (06), con suelos de madera del siglo XVIII; la amplia Suite 05, antigua sala de exposiciones de Bücher con suelo de mármol; o la Suite 04, que presume de patio privado con buganvillas y baño de mármol verde. Los precios oscilan entre 171 y 270 euros por noche, según la fecha y la categoría.
Víctor Valverde, galardonado con el Premio a la Mejor Carta de Vinos de Canarias 2025 (DOP Canary Wine) y nominado a Mejor Sumiller de Canarias (Culinary Hotel Awards 2025), además de recibir su primer Sol en la Guía Repsol. La sala, de estética limpia y minimalista, incluye piezas de Heidi Bücher y detalles que rinden tributo a su obra. El establecimiento ofrece un menú degustación que exalta los sabores de la cocina de Lanzarote.
El menú degustación (110 € por persona) presenta un recorrido por los sabores de la isla con preparaciones como Nigiri de salmón de Uga con arroz crujiente y perlas de miel de La Palma, salmorejo de pitaya de Tinajo con helado de queso de cabra ahumado y papaya. La experiencia culinaria continúa con tartar de carabinero de La Santa con mojo negro, cherne con batata blanca del Jable y dúo de mojos o cochino canario con batata yema ahumada y crujiente de papas de Los Valles. Para finalizar, el postre bienmesabe volcánico con cacao y petit fours. Las opciones de maridaje se ofrecen en tres niveles: clásico (65 €), premium (89 €) y experiencia completa (285 €).
El proyecto culinario fue concebido por Santi y Begoña, una pareja con trayectoria en moda que aplicó su experiencia y años de formación gastronómica en una propuesta de autor en perfecta sintonía con la estética del hotel. Todo ello se encuentra en el corazón de Teguise —Calle el Rayo, 2—, punto de partida ideal para descubrir la isla y su paisaje volcánico, bajo el sello de autenticidad que caracteriza a este hotel boutique en Lanzarote.
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En lo alto de un paisaje moldeado por el fuego y el viento, la Villa de Teguise se alza como una cápsula del tiempo en el corazón de Lanzarote. Sus empedradas calles, trazadas hace siglos, serpentean entre fachadas encaladas y balcones de madera que dan la impresión de flotar bajo la luz dorada del Atlántico. Desde aquí, el visitante puede percibir el latido mineral de la isla: un territorio que mezcla la dureza volcánica con una belleza contenida, casi espiritual. En este lugar, entre patios de piedra y ecos del pasado, la serenidad no se busca: se descubre, como si siempre hubiera estado aguardándote.

