Zapatero aclara su relación con China y niega trabajar para el Gobierno chino pese a frecuentes invitaciones.

Zapatero, este lunes en los desayunos del Ateneo celebrados en la centenaria institución madrileña este lunes en Madrid.

José Luis Rodríguez Zapatero defiende el multilateralismo promovido por Xi Jinping y sostiene la importancia de mantener buenas relaciones con China, rechazando cualquier acusación de actuar como agente del gobierno chino.

El expresidente censura la actitud de Estados Unidos respecto a Venezuela y defiende una resolución pacífica del conflicto con Maduro.

Zapatero reflexiona sobre su vínculo con Carles Puigdemont y valora el efecto que tuvo la salida de Santos Cerdán en las negociaciones con Junts.

En relación a su compromiso con el PSOE, Zapatero insta a presentar un proyecto sólido y respalda al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.

El expresidente del Gobierno entre 2004 y 2011, José Luis Rodríguez Zapatero, trató variados temas actuales durante «los desayunos del Ateneo». En este evento madrileño habló sobre los lazos con el Gobierno de Pekín.

Al cuestionarle si actúa como lobbista para su Ejecutivo o compañías como Huawei, Zapatero sostuvo que «defiende las buenas relaciones con China» debido a que «nos conviene económicamente».

El político leonés elogió la postura de Xi Jinping afirmando que «apoya el multilateralismo». Además, se burló de las críticas formuladas «por la derecha».

«No pertenezco al órgano central del Partido Comunista Chino pero la derecha terminará conmigo ahí», comentó con humor.

También habló sobre sus vínculos con el Gobierno venezolano, fuertemente cuestionados en América. Zapatero destacó su amplio conocimiento del país y criticó que Donald Trump haya intensificado la presión atacando narcolanchas y amenazando a Nicolás Maduro.

«Defiendo una solución pacífica al conflicto. Cualquier alternativa distinta sería desastrosa para la nación», añadió, alertando sobre un posible desenlace bélico.

El expresidente, que actuó como negociador con Junts, evitó criticar a Carles Puigdemont, aunque hace solo una semana se anunció la ruptura con el Gobierno.

Zapatero declaró que la experiencia fue «extraordinariamente positiva» porque le permitió comprender aspectos del catalanismo y el independentismo; incluso el cierre, comunicado tras un almuerzo, «fue cordial». «Eso merece ser conservado», añadió.

En cuanto a la salida de Santos Cerdán del equipo negociador, tras su encarcelamiento, reconoció que supuso un impacto, aunque no determinante, en las relaciones con el partido separatista.

«Había establecido una confianza muy fuerte con Junts. No afirmo que fuera decisivo, pero sí influyó», concluyó.

Recordó también su asistencia al funeral de Estado por las víctimas de la Dana la semana pasada. «Fue una experiencia dura», admitió, mencionando la fuerte tensión y el duelo todavía abierto en el ambiente.

Por ello considera que la renuncia de Carlos Mazón, anunciada este lunes por el actual presidente en funciones, no le ha convencido del todo.

«El PP ha gestionado esta crisis política como la Dana«, añadió, sugiriendo que sí pudo haber fallos en la gestión nacional y reclamando «una reforma del modelo» ya que «ahora es la Comunidad Autónoma la que da aviso».

«No todas comunican porque implicaría reconocer su incapacidad», agregó. Además, resaltó haber sido el promotor de la UME para pedir que se «dupliquen» sus efectivos.

Zapatero prometió «lealtad» al PSOE porque esa es su forma de entender el compromiso con España, aunque advirtió que es necesario «esforzarse en presentar un proyecto».

«Está bien denunciar los planes del PP con Vox, pero eso no responde a desafíos como la vivienda, el cambio climático o la reindustrialización», añadió.

En ejercicio de esa «lealtad», defendió incluso al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, justo el día en que comenzó su juicio en el Supremo por posible revelación de secretos.

«Tuve dos cafés largos con él y me dejó una impresión excelente», reveló, al mismo tiempo que pidió confiar en su «completa inocencia» porque es una persona que mantiene esa convicción.

Sobre su etapa como presidente, Zapatero reconoció haber tenido una buena relación con Juan Carlos I, aunque ahora «no le sorprende» que en sus memorias ensalce a Franco.

«Me contó anécdotas interesantes de Franco. Durante la ley de memoria histórica, percibí cierta incomodidad y me dijo: ¿Sabes quién me puso a mí?», recordó, asegurando al mismo tiempo que «es muy sincero».

Respecto a ese libro, solo agregó que «confirmará que Felipe VI está mejorando a Juan Carlos I y que Leonor superará a Felipe VI».

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