Reino Unido planea restringir la conducción de BMW y Audi para beneficiarios de ayudas sociales según su reforma de movilidad – Infobae

Rachel Reeves, la ministra de Hacienda, planea anunciar este mes una reforma profunda del programa Motability, que actualmente permite alquilar modelos de alta gama con subsidios estatales

Rachel Reeves, ministra de Hacienda

El Gobierno británico se dispone a aplicar restricciones en el acceso a vehículos de lujo para quienes reciben ayudas sociales. Esta iniciativa responde a las crecientes críticas sobre el uso de fondos públicos en Motability, programa destinado a que personas con discapacidad, sus familiares y cuidadores puedan alquilar coches, scooters o sillas de ruedas eléctricas nuevas. Rachel Reeves, ministra de Hacienda, tiene previsto anunciar una reforma significativa del programa este mes, que actualmente permite arrendar vehículos premium como BMW y Audi con financiación estatal.

La preocupación principal de Reeves es que Motability, originalmente creado para facilitar la movilidad, ha devenido en una “experiencia automovilística de lujo subvencionada por los contribuyentes”, una alternativa inaccesible para muchas familias trabajadoras. Según una fuente del Tesoro citada por The Telegraph, la ministra señala que el programa “se ha desviado de su propósito inicial”, ofreciendo ahora “paquetes de alta gama”. Además, la misma fuente remarcó que Reeves está “firmemente comprometida en garantizar que el esquema favorezca a quienes realmente lo necesitan”, aunque actualmente solo uno de cada diez vehículos entregados se adapta a necesidades especiales.

Presentación del nuevo BMW M2 en Colección Maman

El debate sobre Motability se agudizó tras conocerse que personas con diagnósticos como ansiedad o TDAH han accedido a vehículos de lujo mediante este programa. Las estadísticas recientes muestran que cerca de 50.000 coches de marcas como BMW, Mercedes-Benz y Audi están actualmente arrendados bajo este esquema. Este aumento coincide con un crecimiento considerable en las solicitudes de ayudas por enfermedad, especialmente relacionadas con salud mental, tras la pandemia.

Quién puede beneficiarse de este programa

El programa permite que quienes reciben prestaciones por discapacidad, como el Pago de Independencia Personal (PIP), utilicen estas ayudas para alquilar coches nuevos. Los beneficiarios con la tarifa más alta de PIP, equivalente a 187,45 libras esterlinas semanales, pueden autorizar al Gobierno a transferir directamente dichos fondos a Motability. A cambio, acceden a un paquete completo que incluye seguro para tres conductores, asistencia en carretera nacional e internacional, impuesto de circulación y mantenimiento. Los modelos más accesibles no requieren desembolso inicial, mientras que los más costosos pueden implicar un pago de hasta 7.999 libras esterlinas.

El gasto público en Motability ha visto un aumento considerable. En el último mes, ministros informaron que las transferencias estatales anuales al programa crecieron un 10% interanual, alcanzando los 3.100 millones de libras, alrededor de 3.500 millones de euros. Reeves está evaluando la posibilidad de eliminar las exenciones fiscales que disfrutan los vehículos dentro del programa, como la exención del IVA y del impuesto sobre primas de seguro, con la intención de recuperar unos 1.000 millones de libras para las finanzas públicas.

Reeves estudia todas las opciones

Aunque la ministra está decidida a reformar el sistema, no se han tomado decisiones definitivas aún. Continúa analizando alternativas antes de presentar el presupuesto este mes. Si se implementan cambios, no afectarían los contratos de arrendamiento actuales, sino que solo entrarían en vigor para futuros contratos, los cuales suelen tener una duración de tres años.

La reforma propuesta también busca reforzar la confianza ciudadana en el sistema de bienestar, que, según Reeves, podría estar siendo cuestionada por la polémica en torno a Motability. La ministra busca demostrar que el Partido Laborista mantiene su compromiso con la reforma del bienestar, pese a la oposición de algunos miembros de su propio partido.

Rachel Reeves. (REUTERS/Hannah McKay)

En el marco de la próxima presentación del presupuesto, el secretario de Estado de Negocios y Comercio, Peter Kyle, defendió la estrategia económica del Gobierno en un artículo para The Telegraph. Kyle afirmó que no se retornará a “la fallida política de austeridad” y criticó los planes de la líder conservadora Kemi Badenoch de reducir el gasto público en 47.000 millones de libras. El secretario cuestionó la viabilidad de las propuestas opositoras preguntando: “¿Llegarán a someter a prueba de recursos la pensión estatal y eliminar la triple garantía, algo que han evitado descartar repetidamente? ¿Reducirán el financiamiento esencial para escuelas, hospitales o la policía? ¿Asumirán deudas imprudentes como hizo Liz Truss?”.

Confianza empresarial

Kyle subrayó que, a pesar de las dificultades económicas heredadas de gobiernos conservadores, el Reino Unido ha experimentado cinco reducciones consecutivas en las tasas de interés, fue la economía del G7 con mayor crecimiento en la primera mitad del año y aseguró inversiones privadas récord de 120.000 millones de libras para 2025, además de 150.000 millones más durante la visita de Estado de Estados Unidos. Según Kyle, estos avances, junto con tres acuerdos comerciales relevantes con la Unión Europea, India y Estados Unidos, han elevado la confianza empresarial a su cifra más alta en nueve años.

El secretario de Estado enfatizó el compromiso del Partido Laborista con el crecimiento económico y la mejora de servicios públicos, afirmando: “No puede haber un regreso a la fallida austeridad impuesta por los conservadores que dejó a millones esperando en listas del NHS”, según su escrito en The Telegraph. Añadió que la clave está en invertir en el NHS, en infraestructura y defensa para fomentar la economía y generar empleos de calidad.

Kyle concluyó que el Gobierno mantiene firme el cumplimiento de sus reglas fiscales, recordando que “el mini-presupuesto del gobierno anterior evidenció que son los contribuyentes quienes pagan el coste de una deuda irresponsable”, según declaró a The Telegraph.

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