La presidenta del CGPJ, Isabel Perelló, aún no ha aceptado la renuncia del vocal José María Fernández Seijo tras un pleno tenso dedicado a la renovación de comisiones.
El Secretariado de Jueces y Juezas para la Democracia solicita a Seijo que reconsidere su dimisión, en medio de las tensiones internas dentro del CGPJ.
Carlos Hugo Preciado, protagonista en la renovación de las comisiones, enfrenta tanto críticas como respaldo en el congreso de JJpD debido a su alineación con el sector conservador.
La renuncia de Seijo se debe a la percepción de ruptura en el consenso del CGPJ y al rechazo de su inclusión en la Comisión Permanente.
La presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Isabel Perelló, indicó el jueves pasado que no iba a aceptar la renuncia presentada por el vocal José María Fernández Seijo tras el pleno en que se aprobó la renovación de las comisiones sin contar con un acuerdo previo con el sector progresista.
El pleno estuvo marcado por una gran tensión, tras el cual Seijo se acercó a Perelló y le entregó un sobre con una carta en la que comunicaba su renuncia como vocal.
Una consejera conocedora de las intenciones de Seijo fue tras él y solicitó a la presidenta que no aceptara la dimisión de Fernández Seijo. «No se la voy a admitir», replicó Perelló.
La presidenta del Poder Judicial todavía no ha respondido al vocal progresista. Ayer tuvo que desplazarse a Oviedo para asistir a la entrega de los premios Princesa de Asturias y se espera que su respuesta no se conozca hasta el lunes.
Seijo fue uno de los firmantes de un comunicado que su grupo difundió este viernes, en el que se afirma que Perelló ha «impuesto» un «cambio de reglas» que «excluye a los vocales progresistas, quienes representan el 45%» de la institución.
Se trata de una insólita crítica pública hacia la presidenta, que intenta mantener una relación equilibrada con los representantes de ambos sectores, pero también debe impedir la paralización de decisiones que afectan el correcto funcionamiento de la institución.
El comunicado causó molestia en Perelló, aunque tanto vocales progresistas como conservadores esperan que pueda encontrar una solución a esta situación inédita.
Al año de empezar
Nunca antes un miembro del Consejo había presentado su dimisión a los 15 meses de comenzar el mandato. Que esto suceda justamente en el CGPJ, diseñado con 10 vocales por grupo para evitar mayorías y minorías fijas y fomentar el consenso en las decisiones clave, resulta llamativo.
La Ley Orgánica del Poder Judicial no obliga a Perelló a aceptar la dimisión de Fernández Seijo. Existen precedentes de rechazo a renuncias, incluso durante la etapa de Pascual Sala, cuando también vocales progresistas intentaron dimitir.
El Secretariado de Jueces y Juezas para la Democracia (JJpD), que realiza su congreso en Ávila, ha pedido igualmente a Fernández Seijo que reconsidere su decisión de dimitir.
El consejero no acudió a la reunión de su asociación, aunque sí asistieron los vocales Esther Erice y Carlos Hugo Preciado.
Preciado tuvo un rol fundamental en la renovación de las comisiones (su propuesta, alineada con la del sector conservador, fue la que apoyó la presidenta) y en el conflicto con Seijo.
El motivo principal que desencadenó el conflicto en el CGPJ el jueves pasado fue la permanencia de Preciado en la poderosa Comisión Permanente, cuando el bloque progresista quería que Fernández Seijo ocupara ese puesto.
Preciado rindió cuentas en el congreso de JJpD, donde tuvo que enfrentar severas críticas por «deslealtad» debido a su distanciamiento del grupo progresista en el CGPJ. Al menos seis intervinientes le pidieron que renuncie como miembro del CGPJ, según fuentes de la asociación.
Sin embargo, Carlos Hugo Preciado también fue respaldado por otros participantes.
Vocales que han conversado recientemente con Fernández Seijo aseguran que está «muy firme» en su intención de abandonar el CGPJ, regresar a Barcelona, donde reside su familia, y retomar su labor jurisdiccional.
Incluso algunos miembros del grupo conservador —que en privado expresan su malestar por la ruptura evidenciada en el pleno del jueves— han pedido a Seijo que permanezca en el Consejo.
Según fuentes consultadas, sería reduccionista atribuir la decisión de Seijo de dimitir únicamente al rechazo de su integración en la Comisión Permanente.
De hecho, hace varias semanas Fernández Seijo comunicó a personas cercanas dentro del CGPJ que planeaba marcharse en diciembre.
El sentimiento de que Perelló y Preciado forman mayoría con el sector conservador en asuntos relevantes, la convicción de que se rompieron las reglas de consenso el jueves, la impresión de que el bloque progresista ha sido relegado a una minoría con poca influencia para impulsar sus proyectos en el CGPJ, y la propia desintegración y apatía del sector progresista, agravada por la falta de un liderazgo fuerte de Seijo, se mencionan como causas de la dimisión.
En este contexto, el rechazo a su ingreso en la Comisión Permanente fue el punto de inflexión que precipitó una renuncia que ya venía gestándose.
En el sector conservador no coinciden con la idea de que Perelló y Preciado se hayan ‘entregado’ completamente a este grupo y recuerdan decisiones, como recientes en materia disciplinaria, en las que ambos colocaron a los conservadores en minoría.
En caso de que Seijo abandone el CGPJ, la magistrada Adoración Jiménez, miembro de la Asociación de Mujeres Juezas de España (AMJE), ocuparía la vacante, fortaleciendo la posición de las vocales Lucía Avilés, Argelia Queralt e Inés Herreros.

