Pilar Rahola reprocha a Pedro Sánchez no cumplir con los compromisos adquiridos con Junts, desde la autodeterminación de Cataluña hasta la amnistía.
Rahola subraya que las conversaciones en Suiza fueron simples «fuegos artificiales» y una burla para el independentismo catalán.
La periodista pone en duda el rol de Salvador Illa y el PSC en Cataluña, acusándolos de haber «regionalizado» la política catalana.
Rahola sugiere que Feijóo podría intentar presentar una moción de censura, dado que Sánchez «no representa a la mayoría del Parlamento español.»
Prepárese, lector de EL ESPAÑOL, Pilar Rahola (Barcelona, 1958) no tiene ni cuernos ni cola, es una persona encantadora. Tan cercana, entretenida y dialogante que editar esta hora y media de entrevista se volvió todo un reto. Porque tras 40 minutos y entre repreguntas y digresiones, apenas avanzamos hasta la cuarta pregunta del cuestionario, cuando quedaban otras 20…
La cita en el Hotel El Palace de Barcelona fue casi tan extensa como el viaje en AVE que, curiosamente, esta vez en ambos trayectos llegó puntual, pese a las constantes quejas del catalanismo respecto a la «falta de inversión del Estado» en Cataluña.
Notará el lector el cambio entre el usted y el tú a lo largo del texto. Ese efecto muestra cómo la entrevistada logró acercarse, ganando distancia con el reportero.
Quizás ese sea el motivo de la estrecha amistad que Rahola mantiene con Carles Puigdemont… o que ella misma, en ocasiones, confundiera la primera persona del singular con la del plural al narrar la ruptura del expresident catalán fugado con el presidente español en fuga, alternando entre identificarse con el líder de Junts o aclarando que habla solo por ella.
Hemos visto vídeos de Puigdemont golpeando una guitarra en casa de Rahola, sabemos que actúa como consejera tanto en lo personal como en lo político. Así que, señora indepe, cuéntenos qué ha ocurrido en España desde el 23-J.
Usted conoce las causas principales de la ruptura de Junts con el PSOE, ¿podría explicarlas? Y, más allá de eso, ¿las comparte?
Las comparto, sí. Los motivos expuestos por Carles Puigdemont eran razones lógicas para la ruptura, aunque hay muchos más. Pero tres destacaron sobre los demás. Él no podía mantenerse en su postura de ser distinto, de estar allí para abrir el conflicto catalán.
Lo habitual es que esto no se logre, pero cuando tienes a alguien que quiere ser presidente y condicionas la presidencia a firmar el Acuerdo de Bruselas, que incluye negociaciones en Suiza con mediador para abordar la autodeterminación en profundidad, ‘y si no, no te hago presidente’…
…la autodeterminación de Cataluña.
Eso es lo de Bruselas. Si quieres la presidencia, yo quiero amnistía y otras condiciones. Ese era el eje central. Hoy podemos afirmar que días y días de reuniones en Suiza resultaron solo en fuegos artificiales. Mandaron a Rodríguez Zapatero, simpático en apariencia, pero fue una verdadera burla.
Esto se percibía desde el inicio y sólo empeoró. Al final, ¿qué logramos aquí? Si aquí no se avanza, el pilar fundamental del acuerdo queda roto.
Por favor, la segunda razón.
Solo aceptábamos que cualquier acuerdo tenga una fecha de ejecución y se lleve a cabo. Pero casi nada de lo pactado se ha cumplido. Ahora, Pedro Sánchez saca de la chistera que pronto activará la ley de multirreincidencia…
…y hace una semana intentó confundirnos con el asunto de Alemania y el catalán en la UE.
Por supuesto, ni Puigdemont ni su entorno son ingenuos como para pensar que de repente Alemania respondería. Porque llevamos meses dialogando con los alemanes… y ese tema no avanzaba justamente porque el PSOE lo retrasaba.
Además, la otra gran crisis surgió con la cuestión de confianza, que fue real, contrario a lo que parecía en Madrid. Puigdemont estaba firme en seguir adelante, pero el mediador la frenó, pidiendo tiempo con la esperanza de encontrar una solución. De ahí surgió la cuestión migratoria.
Eso venía ya desde enero del 24…
…y aunque Podemos pueda ser señalado, el PSOE no ha actuado para solucionarlo.
¿Y el tercer motivo?
Se refiere a lo que llamaríamos, en términos de Waterloo, “la traición de Barcelona”, que es esencial.
La alcaldía para el PSOE acordada con el PP, a pesar de que Junts ganó las elecciones.
Mira, si yo opto por el PSOE frente al PP, y ellos escogen al PP frente a Junts para la alcaldía…
¡Tienen todo el poder en Cataluña! Las diputaciones, la alcaldía y la Generalitat con Illa, quien debería haber ampliado el rol y peso internacional de Cataluña. Pero ha ocurrido lo contrario, Illa ha reducido Cataluña a un status regional.
«Lo de Suiza fue inútil, debía hablarse de autodeterminación y quedó en una burla»
¿Esa es la percepción?
Sí, totalmente.
Desde Madrid, parece que por fin hay diálogo con Cataluña.
Ustedes interpretan Cataluña basada en sus sensaciones y no en nuestras realidades. ¿Que había mucho lío y se ha calmado? Eso no es cierto. Lo que frenó temporalmente el conflicto fue la represión brutal que cortó la cabeza de toda la cúpula independentista entre prisión y exilio… Esto generó división, desencanto profundo y rivalidad entre partidos.
Pensar que un problema territorial termina porque pones a un político que nos tranquiliza es un error. Debajo hay movimiento. La situación actual es negativa para el independentismo, pero habrá que esperar. Los conflictos territoriales no se resuelven con represión, sino con negociaciones políticas, algo que no ha tenido lugar. Illa representa el nacionalismo español, desprecia los símbolos y muestra falta de respeto hacia la lengua.
¿Pero si la sentencia del 25% de castellano en las escuelas no se cumple…
¡Ni siquiera funcionan los inspectores en las escuelas! Eso no es realidad… creemos lo contrario, y si hablo en nombre de muchos, Salvador Illa es lo peor que le ha pasado a Cataluña desde la recuperación de la Generalitat.
Pero no fue así, tras el 155 gobernó Quim Torra y después Pere Aragonès.
Quim Torra enfrentó la pandemia. No se puede evaluar plenamente porque gestionó con lo que pudo y con un Gobierno muy frágil. Ni él ni Aragonès tuvieron tiempo suficiente.
Estoy segura de que no revelo secretos al decir que en las negociaciones con el PSOE, Moncloa quería que Illa fuera interlocutor en Suiza, pero Puigdemont lo vetó. Ya que Illa pidió un 155 más duro, apoyó las tesis de Borrell sobre “la infección independentista” y se manifestó junto a Vox y Sociedad Civil Catalana contra el referéndum. Además, envió una carta al PSC para oponerse.
Recuerdo que dos días después del 23-J aún decía “ni amnistía ni nada de eso”.
Para nuestra sensibilidad, Illa es el representante del antagonismo. Trabajó en el PSC contra la posibilidad de votar, cuando el 75% de la población apoyaba el referéndum. Él estaba en minoría pero arrastró al partido, que sufrió numerosas deserciones. Y luego vino la traición de Barcelona…
Bueno, el PP aportó sus votos gratis.
Claro, porque en España PP y PSOE van de la mano.
Explíquele eso a Feijóo, que no lo ve igual.
“Me engañan con la amnistía, no cumplen los acuerdos y me perjudican en Cataluña, ¿qué hago yo?”
«Quiso poner a Illa como interlocutor nacionalista en Suiza, no cumplió nada y nos traicionó en Barcelona; en enero ya pudimos romper con Sánchez»
Vamos al detalle. ¿Es por Sánchez o más bien por Aliança Catalana?
Te aseguro que eso pesó menos. La decisión se relaciona con Míriam Nogueras, quien expresó estar harta de que la engañen. Ella lideró esta posición. El entorno de Puigdemont estaba más a favor de la ruptura que el propio presidente.
¿Tiene sentido entonces el enredo del “Acuerdo de Bruselas”? Parece más bien un disfraz conocido para lograr la amnistía.
La amnistía era crucial porque, además de Puigdemont y pocos más, existía una gran cantidad de procesados con situaciones personales complicadas. Lo hablé con él una vez: “Necesito que esta gente…”
…yo los involucré en este asunto.
Sentía casi una responsabilidad personal. La amnistía era vital en ese sentido, aunque desde el inicio se sabía que no beneficiaría a Puigdemont. Todos lo sabíamos.
Dígame, ¿se habló del “reconocimiento nacional” contemplado en el Acuerdo de Bruselas?
Probablemente se discutió todo y no se logró nada. Esa fue la constante respuesta socialista: primero con Cerdán, que ya era evasiva, y luego con Rodríguez Zapatero, que mientras hablaba con Maduro también negociaba con nosotros.
Desde un periódico crítico con el separatismo, contrario a la impunidad y defensor de la Constitución, aquello parecía un pacto de engaños: yo te miento aquí y tú me dejas, tú me engañas allá y yo acepto para continuar en Moncloa.
Puigdemont siempre fue directo. Nunca…
…perdone, pero él afirmó que estaría en el Parlament el día de la investidura de Salvador Illa.
Y estaba dispuesto a ir.
Tenía preparado otro escenario.
Permítame explicarlo, porque conozco los detalles. Su plan era presentarse en el Parlament, consciente de que sería detenido allí. El operativo estaba diseñado para impedirle el acceso…
…quería la foto esposado dentro del Parlament.
Aunque no hubiera foto, él se había comprometido a acudir a la investidura de Illa, y era problema del Estado detenerlo en el Parlamento catalán.
Entonces, no estaba acordada la forma de entrar y salir.
Se estudió, pero no hubo pacto.
Sé de un ministro del Interior que no movió un dedo para arrestarlo.
Porque creo que siempre creyeron lo que decíamos.
¿Tan negligentes son?
Cuando lo buscaron en la frontera, probablemente ya estaba en otro lugar. Primero, la soberbia de pensar “si viene no se escapa”; segundo, confiaban que habría mucha gente y pocas vías de escape, y tercero, Puigdemont declaró no tener problema con ser detenido. No me creerás, pero hay una tesis montada.
Sigo pensando que ocurrieron muchas irregularidades y que, en todo caso, Puigdemont fue el más astuto.
Te diré algo que sé personalmente: los Mossos intentaron comunicarse con él ese día para coordinar la detención.
¿Qué motivo?
La detención, pensando en una entrega pacífica. Pero el equipo de Puigdemont se negó a explicar nada. Nunca hubo contacto, y que yo sepa, tampoco hubo negociación con el Ministerio. Para el PSOE era un triunfo tener a Puigdemont fuera.
¿Seguro? Ahora están nerviosos ante su ruptura. Imagínese si lo detienen. No solo rompería, sino que…
¡Pero tú eres el hombre que detuvo a Puigdemont! Al presidente que lograra detenerlo, le harían un gran homenaje en España.
Más aún con Sánchez, que prometió y a los seis meses ya estaba pactando [risas]. Lo del pacto de trileros es cierto… pero el mejor de ellos es Sánchez. Puigdemont no tiene ni independencia, ni referéndum, ni amnistía, ni Barcelona ni nada; y él lo tiene todo: todo el poder.
Bueno, pero perderá eso.
Por ahora, quien duerme en Moncloa es Sánchez y Puigdemont sigue en Waterloo.
Si no hubiera pactado con Sánchez, tampoco tendría independencia y estaría igualmente en Waterloo…
…o en la Modelo…
…por tanto estaría igual. Él vio una ventana para obtener amnistía, muy importante para mucha gente y para posicionar a Cataluña en el mapa.
Eso era la parte más difícil. Sabíamos que los socialistas nos engañarían, pero intentamos hasta enero. Se volvió a intentar… y hasta ahí.
¿Y ahora por qué no hay cuestión de confianza?
Ya no tiene sentido. La cuestión de confianza debe presentarla el presidente, y Junts solo podría escenificar que no tiene mayoría. Ahora ya no la tiene.
¿Y si Feijóo replica la cuestión de confianza que sí aceptó la Mesa del Congreso, pero en lugar de Junts, la presenta el Partido Popular?
Que lo haga.
¿Qué votarían los siete de Junts?
Creo que Junts hará política con criterio, evaluará y decidirá. El problema es que Feijóo no mueve ficha. Aunque ganó teóricamente, no amplió alianzas ni hizo jugadas para desafiar al adversario.
El único que ha puesto a Sánchez en jaque fue Puigdemont, con leyes que no lograron aprobar. Ahora está la ley Bolaños. Es irónico que las dos personas más odiadas por los jueces, Gonzalo Boye y Puigdemont, sean quienes frenan esa norma. Feijóo teme demasiado a Vox.
Feijóo sí habló con Junts tras el 23-J. Pero claro, si Junts le pide amnistía y autodeterminación… como Rajoy a Artur Mas con el cupo: ‘No me hables de eso’.
Si la situación fuera inversa, el PP estaría negociando la amnistía. El pacto más importante para Cataluña fue con Aznar. No te creas todo: esto es un juego. Al final, el PP también toma responsabilidades como Sánchez. La amnistía no era mala, normalizaba la situación para reanudar el diálogo.
El problema de Feijóo no es Puigdemont, es Abascal. ¿Cómo va a hablar con él? ¿Pero puede con la extrema derecha? ¿O no puede hablar con un demócrata con quien coincide en temas laborales y económicos?
Y en temas energéticos.
¡Por supuesto! Y, sin embargo, no encuentra coincidencia con Vox.
Ya, pero institucionalmente…
No es institucional; ustedes están pensando en lo nacional.
No lo sé… me da la impresión que Feijóo piensa: ‘¿Pacto con un prófugo de la Justicia?’
Lo repetiremos siempre: no es un prófugo. Siempre se presentó en el extranjero.
«Feijóo ganó el 23-J pero nunca desestabilizó a Sánchez; que presente moción de censura y veremos qué ocurre»
Pero no en Europa.
Porque consideró que quizás no tendría juicio justo. Pero lo llamaron de Alemania, asistió; Italia, asistió; Bélgica, una jueza española lo llamó como testigo, y se conectó online desde Francia.
Justamente Bélgica, que menos colaboró con la Justicia española.
Mira, el Partido Nacionalista Escocés también es independentista y no hay problema de pactos con unionistas. La democracia funciona así. ¿Qué problema tendría un político maduro, democrático y razonable como Feijóo para conversar con otro así?
Tienen diferencias territoriales. Yo quiero independencia y él unidad. Pero mientras tanto existe un camino. ¿Está condicionado por Vox? Que se quede con Vox. ¡Pero ha perdido la alianza con PNV y Junts!
Aznar hizo lo que tuvo que hacer cuando hizo falta. Y el Feijóo presidente de la Xunta era más que autonomista.
No me cae mal, pero ¿qué sentido tiene que el PP impida siquiera hablar catalán en el Parlamento Europeo? Con ello no solo perjudican a Junts, sino a muchos catalanes que desean que sus eurodiputados usen su lengua.
Quizás ni se hubiera planteado, pero para nosotros el catalán es un idioma milenario en emergencia. Para el PP no tiene importancia salvo por “qué dirá Abascal”.
¿Cree que es eso?
Feijóo tiene un “fantasmito” [gesticula sobre su hombro] que cada vez que debe actuar se pregunta: “¿Qué dirá Abascal?”. Por eso no duerme, es una voz de conciencia muy exigente.
Llamar a los alemanes también forma parte de la política, ¿cierto? Es legítimo…
Perfecto, y como es política, ahora no hay moción de censura.
¿Puigdemont actúa de esa forma, castigando?
Lo cínico es que toda la prensa madrileña dice: “Que la presente Puigdemont”. Pero tiene siete diputados y no quiere ser presidente del Gobierno. No es su papel.
Si presentáis moción con Vox y Feijóo, no interesa. Pero si surge algo distinto, lo analizaremos. Así es la política.
Pilar Rahola, amiga de Puigdemont… ¿piensa que Waterloo ha comunicado esto a Génova?
No creo que necesite ordenar eso. Ha sido claro. Ahora están abiertos a diálogo. Puigdemont es un jugador político, en buen sentido.
Claro, pero si la negociación incluye autodeterminación, Feijóo no…
Podría ser, pero no se sabe. En política las posibilidades son muchas. Seguro que el PP lee la prensa y conoce el término “moción instrumental”. Que lo intente, que envíe a alguien.
Puigdemont solo pudo pactar una presidencia, no tenía margen. Logró amnistía para la mayoría, lo demás depende del otro. Ahora España tiene un presidente en minoría, que no representa a la mayoría del Parlamento.
Pero si antes Junts decía que “nunca hemos sido mayoría de Gobierno, negociamos tema a tema”. ¿Qué cambió?
Todo, porque aunque no otorgaban cheque en blanco a la legislatura, había acuerdo para pactar las leyes antes. Existían reuniones en Suiza, línea abierta y pactos previos. Eso terminó.
Entonces, lo de Suiza, pero para que quede claro: “Soy Míriam Nogueras, si me llaman no contesto”. ¿Es así?
Míriam afirmó claramente que los canales de comunicación están cerrados.
¿Qué piensa cuando uso términos como “fugado”, “prófugo”, “golpista”?
“Golpista” es falso. Mentir no es bueno para un periodista. “Fugado” tampoco, porque no huyó. Se fue con su pasaporte y no volvió porque cree que no recibiría justicia justa.
Dejando lo penal a un lado, si yo fuera Puigdemont, estaría encantado de ser llamado “golpista”. En 2017 golpeó al Estado, es decir: “¿No quieres referéndum? Aquí están las urnas y la gente”.
España no tiene la misma cultura democrática que Gran Bretaña.
No es comparable. Para empezar, allí no hay Constitución escrita.
España no entiende que en Cataluña se intentaron procesos correctamente. Hubo negociaciones fallidas, elecciones con compromiso de referéndum, y votación unitaria en un Parlamento que consideramos soberano, buscando hacer un referéndum democrático y pacífico.
Se vulneró la ley, y es un acto de desobediencia. Pero llamarlo golpismo es exagerado. Claro que fue un atentado al Estado, que tenía ejército y política exterior. En 1714, desde la visión internacional, éramos Austrias y no Borbones… ¡qué ironía que el actual rey se llame Felipe! De Felipe V a Felipe VI.
¡Él no tiene culpa, fue nombrado por sus padres!
¿Sabías que el doctor Trueta le dijo a Juan Carlos: “si quieres un hijo, no le pongas Felipe”? El dolor que significó Felipe V para Cataluña es grande, y no hacen más que ponerle Felipe. ¿Queréis caldo? Dos tazas.
¿Seguimos ahí?
Somos una nación, con conciencia histórica, soberanía propia, y en 1714 nos arrebataron identidad, cultura y lengua. España es un Estado centralista que odia fervientemente las lenguas y culturas distintas. En el siglo XIX, el catalán fue prohibido en muchos ámbitos, incluso en cementerios.
Convendrá que, por suerte, eso ya no ocurre.
Ahora enfrentamos una emergencia lingüística grave en todo el ámbito lingüístico.
¿En qué sentido?
En las Islas Baleares se ha perdido mucho, en Valencia también, y especialmente en el Principado donde el uso del catalán ha disminuido a niveles alarmantes en 30 años. Recordemos que fue prohibido 40 años durante la dictadura. Antoni Gaudí fue encarcelado por hablar catalán el 11 de septiembre…
¿Y de ahí?
Tenemos esa carga histórica. No inventamos el conflicto. Somos un pueblo pactista, medio burgués, descendientes de fenicios, comerciantes y amantes del acuerdo.
Desde el inicio de la democracia, defendemos nuestra soberanía, pero el Estado siempre resta competencias hasta que decimos basta y nos etiquetan como golpistas, ¡como Tejero! Es una locura. Mi intención no es convencer.
«España es un Estado centralista que odia fervientemente las lenguas, forjado para destruir nuestra identidad»
No, no… no busco convencer. Solo pido datos para contrastar mis ideas; luego, decidiré si matizarlas o reforzarlas. Solo hablamos aquí.
Volvamos a la realidad.
Esa era la pregunta sobre “golpista”; estaría orgulloso si fuera Puigdemont… aunque menos que Junqueras o Turull, quienes asumieron cárcel y consecuencias sin hacer lo del maletero.
Eso es mentira y lo sabéis. Pero no puedo pasar la vida desmintiendo. Si queréis convertirlo en un chiste, adelante. Él no huyó en maletero, sino con su coche y pasaporte, cruzando la frontera sin órdenes de arresto y terminó donde está. Punto.
¿Entonces no acudir a los juicios…?
Fue un acuerdo del Govern. Lo explicó en sus memorias: antes de irse acordaron que todos, incluyendo Junqueras y demás consellers, se irían a Bélgica y montarían un gobierno en el exilio.
¿Por qué vienen al arresto, juicio y cárcel quienes prefieren?
Algunos se fueron, luego tuvieron miedo y regresaron creyendo que no pasaría nada grave. Otros no se atrevieron a irse. Todos son libres de elegir.
Por supuesto.
Este acuerdo no se cumplió. Nadie fue juzgado, influyeron factores familiares e hijos; pero el plan era un gobierno en el exilio porque estábamos en rebelión al impedirse el voto. Es un concepto democrático, guste o no.
Los presos no aprobaban al exiliado.
La cárcel es dura, pero no más que ocho años de exilio: hijos lejos, sin poder volver y con precariedad inicial. Lo visité temprano y daba pena. No había estructura; solo voluntad de mantenerse como presidente. Se desconocía qué ocurriría; la detención podía llegar en la calle; existía riesgo de ataques de radicales. Puigdemont fue uno de los más demonizados.
Ahora compite con Pedro Sánchez.
Ni te imaginas. A su mujer la pintaron como bruja esotérica. Es una locura. Lleva 8 años exiliado y aún sin fecha para volver. Algunos dicen que es por voluntad propia, y es cierto. Pero no es fácil.
Me dijo que al principio todo era precario. El casoplón de Waterloo no es barato; yo estuve allí.
¿Sí?
Hice un reportaje divertido “Así me planté en casa de Puigdemont”. Solo quería un café, fui y toqué, pero nadie respondió.
Quizás no había nadie. Normalmente atiende a todos…
…que la zona no es barata. La casa no es pequeña. ¿Quién paga todo eso?
No lo sé, y no tengo relación. Estás hablando con alguien…
…que sabe cosas…
…que tiene complicidades, historia, relaciones y simpatías. Pero no pertenezco al Consell de la República ni a la Ejecutiva de Junts. No sé nada de eso, aunque creo que pueden mostrar los números.
«Le dije a Puigdemont que no confiara en Zapatero, es el más peligroso para la democracia, pero fue el mediador elegido por Sánchez»
¿Cómo es posible que el entorno de Waterloo y Puigdemont califiquen a Zapatero como “el Cristo grande” que media cuando las cosas van mal? Usted conoce lo que dicen los demócratas venezolanos y nicaragüenses de Zapatero.
Para mí, Rodríguez Zapatero es la figura más peligrosa del panorama político. Introdujo a los chinos e intenta influir con los venezolanos. Hablé con Andrés Pastrana, ex presidente de Colombia, quien lo criticó duramente. Igual que el ex fiscal general de Colombia, quien afirmó que Zapatero dañó la democracia regional.
También María Corina Machado y demás han cuestionado la transformación de España, de la España de Felipe González que apoyaba la democracia en Latinoamérica a la de Pedro Sánchez que envía a Zapatero a reforzar dictaduras. Tengo estos testimonios grabados.
Entonces, ¿entiende usted cómo Zapatero es mediador de Sánchez con Puigdemont?
En España no preocupa Zapatero porque es simpático y un personaje periférico, el más plurinacional, un “abrazo del oso”.
Es quien castigó el Estatut.
Pero Puigdemont no eligió a quién le enviaban. Solo dijo “Illa no”. Si mandan a Zapatero, le da igual.
He repetido varias veces que es el que apoyó a Maduro, un narcoestado, y lo defiende.
Zapatero celebró la sentencia del Estatut, origen del llamado “conflicto político” que el PSOE asume en el pacto con Junts.
Sí, y me sorprende que Zapatero sea interlocutor con independentistas. No me gusta por su rol en Latinoamérica, que considero indecente.
¿Cómo pueden ustedes decir que el PSOE siempre pacta con PP y Vox en asuntos catalanes? Si les prometieron quita de deuda, cupo catalán y financiación singular…
¿De verdad creyeron eso? Pareces inteligente.
No creo en políticos, tampoco en Sánchez, pero sí creo que es capaz de hacerlo…
Sánchez promete todo.
…pero nunca necesitó hacerlo, ¿para qué?
No es verdad. Ya conocemos su naturaleza: cínico, manipula la verdad. Sabe que quieres oír que cuidará fiscalidad, ¡pero es mentira!
En Bruselas prometió balanzas fiscales para presupuestos. Le dijeron: “Para pactar necesito eso”, pero nunca las entregó.
Dos años de engaños…
Prometió que en Suiza se hablaría del conflicto, mentira. Cada intento fue frustrado…
…hoy no toca.
Sí, un poco “pujoleo” [risas]. Dice que jamás pactará con Pablo Iglesias y luego lo abraza. Caminaba con Ábalos, y tras arrestos afirma no conocerlos.
Y lo sustituyó con Santos Cerdán.
Es alguien con gran afán de supervivencia y amor al poder; estilo italiano obstinado, sin importar el resto. Cínico o inmoral, no creo nada.
Hoy usa lo plurinacional para ser presidente, mañana será ultranacionalista sin problemas.
Lo sorprendente es que creyeran que ustedes…
Sánchez ha jugado con el tema palestino, un conflicto armado. Se fue a Egipto solo por figurar, una escena patética.
Conozco bien el asunto. El mundo cambia, el mapa de Oriente Medio también. Cambiarán reglas económicas, energéticas y defensivas. Israel es potencia militar y energética en la región. Todos quieren estar, hasta turcos y Qatar, que abandonó Hamás. ¿Quién no se movió?
¿España?
“Palestina” todo el día, no por apoyo, sino para distraer y ganar popularidad. ¿Y qué logra? Lleva a España a su peor crisis geopolítica.
Me dirás: “¿Qué te importa, si eres indepe?”
Me leíste la mente [risas]…
Mientras esté en España, claro que me importa. No participar en ese cambio histórico y estratégico es preocupante. Este hombre, un día antes de negociaciones de paz, votó embargo de armas a Israel. ¿Qué piensa?
De hecho, lo organizó para votarlo el 7-O.
Sí, y Junts lo frenó. Algo tuve que ver. ¿Qué hacemos con un PSOE cada vez más podemita? ¿Qué nos une?
Le conocí como figura visible de ERC.
No militaba, pero formaba parte de Esquerra.
¿Qué pasó? ¿Usted cambió o cambió el mundo?
Defendería lo mismo hoy que entonces. Me ven radical defendiendo independencia, pero en economía y sociedad siempre he apoyado ideas socialdemócratas. ERC en mi época no era muy izquierdista.
No entiendo.
Era republicana e independentista. El pseudocomunismo de Podemos nunca caló en Cataluña en mi época, aunque ahora los Comuns sí y ERC se está podemizando. No veo que el mundo vaya en esa dirección.
¿Adónde va el mundo?
Con Pedro Sánchez, ERC y Podemos hacen lo contrario a Argentina. Allí huyen del kirchnerismo y corrupción. Aunque Milei puede no gustar, tienen miedo a lo otro.
Y usted cree que España va a la inversa.
Camina hacia el kirchnerismo, que nadie en el mundo compra.
Coincide con Cayetana Álvarez de Toledo en esa “argentinización” de España, debería pensarlo.
Pedro Sánchez coincide con Hamás. Cada uno con su cruz [risas].
Buena esa.
Nadie escoge con quién tener coincidencias incómodas, ella también debe sentirlo [risas].
Podemos discrepar en la ruptura con España, pero compartimos temas como autónomos. Me molesta encasillar con un dogma que dicta pensamiento. A veces me uno a la marea, a veces voy sola. Me importa poco: llegado a mis conclusiones creo que hacen falta más pensadores y menos creyentes.
Para el independentismo, ¿es mejor haber pactado con Sánchez y ser engañados, o luchar contra Feijóo con Vox en Moncloa?
Si PP se alía con Vox, habrá dureza y confrontación. Pero si Feijóo es tipo como Meloni, quizá se le pueda hablar. Nunca se cerró el catalanismo a pactos.
El catalanismo de los 80 y 90 no es igual que tras 2017.
El catalanismo de Pujol pasa a independentismo con Mas, pero sigue siendo la misma masa social, quizás más desconcertada y fragmentada. Es un mundo pactista.
Nos duele no haber pactado con España. Seguramente no habría ruptura con una confederación o federación. Para que un pueblo racional como el catalán alcance ruptura, España algo hizo mal.
«El auge de Aliança Catalana no fue clave en la ruptura con Sánchez, también gana votos al PSC por inmigración»
¿No sería un beneficio para el separatismo un gobierno PP-Vox? Así tendrían un enemigo español claramente definido.
Ver Vox en el poder como beneficio es un error. Vox no es un populismo europeo más, viene del franquismo más duro y tenemos memoria.
Ni siquiera para tener un enemigo común.
El enemigo común a veces es contraproducente. Sánchez es más amable, ofrece té y luego engaña.
Mejor que te engañen que pelear con un reaccionario.
Con un reaccionario las cosas son claras, pero no son divertidas. Quisiéramos un debate racional sobre nuestros problemas. Vox es testosterona pura y macho alfa. Con ellos no se puede negociar.
¿Qué dice sobre Aliança Catalana? Parece que vive de Junts.
Míralo en detalle. Honestamente, hasta donde sé, AC no influyó en la ruptura. Más bien favorecería continuar en el poder.
Además, alimenta a todos. Illa lo sabe. En lo catalán, capta votos de Esquerra y Junts. En inmigración, saca votos al PSC. En zonas castellanohablantes, donde vence el PSC, crecen AC o Vox.
¡Caramba!
Aliança es un problema general. Quizá a Junts le quita votos en zonas de Girona. Pero conozco españoles que prefieren a Silvia Orriols por empatía frente a Garriga de Vox y su discurso duro; ella es mujer.
¿Es un partido racista o un Vox en catalán?
Creo que es un populismo derechista típico.
Su mensaje es simple: “Inmigración mala, España mala”.
Claro, los populismos de derecha extrema simplifican temas complejos y ofrecen soluciones simples.
No dicen “todo afuera”, sino se enfocan en inmigración ilegal y salafismo en lo islámico. Tienen razón al detectar problemas, pero no en sus soluciones.
He leído que la vinculan a usted con identitarismo, y si ahora es de derecha, siendo proisraelí e islamófoba como Orriols…
Yo no soy islamófoba, he escrito libros dedicados a mujeres iraníes. Ya era proisraelí al entrar en Esquerra. Llevo años en esto. Estoy en contra del terrorismo y a favor de la democracia. En esta guerra, se está o con el terror o con la democracia.
Entre esas opciones, es fácil.
Claro, se puede ser crítico con Netanyahu y aspectos que no gustan.
Me preocupa el salafismo y que Marruecos controle el 80% de consejos islámicos en España, complicación que pagamos. Policías emiten expedientes de expulsión sin poder ejecutarlas porque Marruecos se niega. Marruecos vacía cárceles y envía aquí. Es grave, pero no tiene que ver con rechazo a la inmigración. ¡La necesitamos! Pero bien gestionada.
¿El antisemitismo crece en España?
Barcelona es hoy la peor ciudad europea para judíos. Lo digo con tristeza porque me duele. Solo basta hablar con cualquier judío: esconden kipás, la única sinagoga con policía es la judía, y la única escuela con agentes es la judía.
¿Por qué cree?
Tiene que ver con las izquierdas y el papel del PSC. El alcalde de Barcelona lidera la demonización de Israel. Barcelona era ciudad favorita de turistas israelíes y del Barcelona FC, es una locura.
Parte del movimiento de lucha del 1-O, abortado por represión, desencantados, encontraron otra causa de rebelión con manipulación de la izquierda española.
«Parte de la gente de lucha abortada con el 155 deriva al antisemitismo, manipulada por la izquierda»
Se responsabiliza a Pedro Sánchez.
En comunidades judías, España crece en antisemitismo. Es curioso que el único país que negamos a existir es Israel, único Estado judío.
Nunca oirás a Iglesias o Montero hablar contra Afganistán, Irán, Maduro o China, que oprimen minorías. Y al único pueblo con industria de exterminio le negamos el derecho a existir. Esa es una potente idea de la izquierda.
Hace 80 años fueron los fascistas.
Sí, pero el estalinismo creó el discurso del Israel imperialista. Durante la Guerra Fría, soviéticos apoyaban Siria y Egipto, y se demonizaba a Israel como país capitalista, lo cual es cierto.
Como peón de Estados Unidos.
Exacto. Esto generó un discurso de odio a Israel que explota con redes sociales que manipulan información. Explicar el conflicto en detalle mientras ellos lo hacen con una foto es perder combate.
El papel de Sánchez es terrible. Usa retórica similar a la de Petro en Colombia y Maduro en Venezuela. Ha llevado a España a una posición oscura en geopolítica. Así no te quieren ni Trump ni Israel, no es inteligencia.
Terminemos con usted… Rahola integró en 2013 el Consejo Asesor para la Transición Nacional…
Sí, elaboramos el Libro Blanco de la Independencia, mil páginas explicando el proceso. ¡Sin cobrar!
No los escucharon, porque con mil páginas salió tan mal…
Analizábamos temas constitucionales y económicos, cómo fueron transiciones en otros países. Era trabajo académico.
Pregunta trampa: ¿Por qué es independentista alguien leído, que sabe que “el nacionalismo es la guerra”?
Estoy convencida que el nacionalismo de Estado es un problema. Si mañana tuviese un Estado catalán, no sería nacionalista.
¿Se acaba el nacionalismo?
Entiendo el patriotismo, pero no me gusta la bandera nacionalista. Soy nacionalista porque creo que mi nación pequeña está en riesgo y que lo mejor para catalanes es tener estructuras estatales. No es sentimiento, es pragmatismo.
«No soy nacionalista de bandera; quiero un Estado catalán, pero si dan el concierto vasco, lo compramos»
Nacionalismo pragmático.
Creo que en lo cultural y lingüístico no tenemos rol internacional por falta de Estado. El nacionalismo de Estado es problema para España, que tiene ultranacionalistas como Vox. La obsesión de Vox con España es decimonónica.
Pero los partidos constitucionales defienden la unidad.
Entiendo que el PP defienda Constitución, aunque la interprete restrictivamente. No comprendo que viajen a Bruselas histéricos porque se habla catalán. Eso es nacionalismo agresivo.
Así que, a la pregunta de “qué hace alguien así aquí”, defiendo un proceso democrático frente a un Estado represivo.
Usted dijo que los catalanes son pragmáticos y pactistas…
…somos negociadores.
Si un día Moncloa les ofrece quita de deuda, cupo con el 100% de impuestos, un DNI en catalán…
Si dan Concierto Económico Vasco, lo compro. Cualquiera lo compraría.
Con control de fronteras prometido por Sánchez, ¿basta para abandonar el independentismo?
Es Confederación. Me conformo.
¿Y se acabó el problema catalán?
¿Me preguntas a mí?
Claro.
Quiero un Estado porque es el mejor instrumento, pero si me dan otro instrumento para autogobernar y con estructuras soberanas compartidas, no tengo problema.
¿Por qué un suizo alemán y uno italiano son suizos si son distintos? Porque Suiza es una confederación, pacto entre montañas. Si en España puedo administrar diferente que País Vasco porque somos naciones distintas, pero compartimos aspectos, acepto hasta al rey.
¡Coño!
Y mira que no me gustan los Borbones, pero si me dieran la soberanía que tienen estados de EE.UU., me bastaría.

