La mujer originaria de Granada niega que se le haya comunicado la sentencia italiana del 18 de febrero, pese a que ella misma la impugnó un mes después y demoró cinco meses más en entregar al niño de 11 años a su padre.

Juana Rivas sostiene que no fue informada sobre la sentencia italiana del 18 de febrero que le exigía devolver a su hijo pequeño al padre, según ordenó la Justicia italiana, aunque su representante legal, Carlos Aranguez, publicó comunicados a los medios anunciando tal resolución.
Este jueves, la mujer granadina declaró en el juzgado de Instrucción 4 de Granada, imputada por la sustracción de su hijo menor de 11 años, desde enero hasta julio del presente año. El padre, Francesco Arcuri, interpuso denuncia tras la desobediencia de Rivas a la sentencia civil italiana que le ordenaba regresar al menor, notificada a ella el 18 de febrero, siendo la tercera que concluye que solo el padre puede hacerse cargo del niño en los últimos seis años.
Según fuentes judiciales, Rivas se ha defendido negando esta acusación: aseguró, amparada por el derecho del imputado a mentir, que no recibió la notificación de esa sentencia y por ello no la cumplió.
La imputada alegó supuestos malos tratos de Arcuri hacia el menor, acusaciones que fueron archivadas durante años, salvo cuatro denuncias que actualmente se juzgan en Italia, como confirmó su abogado a la prensa. Para justificar su posición, negó conocer la sentencia que ordenaba devolver al niño, «repitiendo la misma táctica empleada tras su sustracción en 2016», explicó el abogado de Arcuri, Enrique Zambrano, quien destacó que Rivas ha intentado evadir la notificación amparándose en supuestos abusos, que en aquel momento habrían sido contra ella.
No obstante, fue el propio abogado de Rivas, Carlos Aranguez, quien informó a los medios cuando se dictó la sentencia; además, un mes después, el equipo legal italiano de Rivas presentó un recurso de casación. La certificación del juzgado italiano que gestionó el expediente, al tramitar el formulario europeo enviado a España para pedir la ejecución y entrega del menor, acreditó que sí se realizó la notificación.
Este documento, que garantiza la correcta interpretación entre distintos sistemas jurídicos, confirma que Rivas fue debidamente notificada, y en ningún momento ella ni sus abogados objetaron dicha comunicación. Los hechos ocurrieron entre marzo y abril. Rivas entregó finalmente al niño el 25 de julio, solo tras una orden judicial española, y tras una primera devolución fallida, dificultada por acciones tanto de la madre como del hermano mayor, Gabriel, en el Punto de Encuentro Familiar de Granada.
Rivas ya recibió en 2019 una condena a dos años y medio de prisión por sustraer a sus dos hijos del padre, pena por la que fue indultada posteriormente por el Gobierno de Pedro Sánchez. Sin embargo, la medida de gracia estuvo condicionada a no reincidir en el mismo delito durante cuatro años, plazo que concluye en octubre de este año. Una nueva condena supondría, por tanto, la ejecución de ambas penas.
Durante su declaración, Rivas rechazó responder preguntas incluso de la juez, el fiscal y la parte contraria, aludiendo a supuestos malos tratos de Arcuri hacia sus hijos, e intentó que se escucharan audios y se mostraran vídeos relacionados con esas acusaciones. Según fuentes judiciales, la magistrada se negó a admitir esas pruebas, aunque le garantizó la libertad para expresarse.
Las denuncias formuladas por Rivas y el hijo mayor, Gabriel, han sido reiteradamente archivadas en Italia, donde tres sentencias detalladas basadas en informes psicosociales han otorgado siempre la custodia al padre, incluso ordenando tratamientos a la madre. Se considera que Gabriel, quien vive con ella desde los 16 años, ha asumido y aceptado las «manipulaciones» de su madre, prefiriendo su «modelo educativo» frente al más estricto del padre.
En 2024, un nuevo fiscal asignado al caso decidió procesar a Arcuri por cuatro de las numerosas denuncias interpuestas. A pesar de ello, tanto la Fiscalía de Menores, en un informe realizado en enero, como el tribunal civil, en febrero, han concluido que las acusaciones no tienen fundamento. Sin embargo, se ha iniciado el procedimiento penal y Rivas declarará en este proceso en febrero de 2026.

