El cocinero rememora su historia justo antes de tomar parte en la popular carrera

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La evolución de Matteo Grandi, chef galardonado con una estrella Michelin y dueño del restaurante Matteo Grandi in Basilica en Vicenza, alcanza su punto máximo a pocos días de enfrentar la maratón de Nueva York, que tendrá lugar este domingo 2 de noviembre. En una entrevista con el medio italiano Corriere della Sera, el chef resume su recorrido con decisión: “Mi maratón ya está ganada. Mi cuerpo actual es el reflejo de mi mente”.
El cocinero, que llegó a pesar cerca de 200 kilos, relata cómo decidió aceptar este reto tras un año de primeras carreras a un ritmo suave como parte de su proceso de reducción de peso. Grandi explica el origen de la idea: “Acababa de iniciar el ejercicio, corriendo despacio porque todavía estaba perdiendo kilos. Luego, en Año Nuevo, un amigo me preguntó ‘¿Participamos en la maratón de Nueva York?’ Y yo respondí de forma instintiva ‘claro, porque nada es imposible’. Lo que parecía una broma se transformó en una meta concreta”. Empezó a entrenar con mayor dedicación mientras bajaba de peso “sin recurrir a dietas milagrosas”. Según ha narrado, los cambios principales en su alimentación fueron eliminar el azúcar y, sobre todo, los carbohidratos; específicamente, pan, pasta y arroz. “Eso fue lo que realmente modificó mi vida. Sabía que esos alimentos eran responsables de mi sobrepeso. Desde que los saqué, me siento mucho mejor. Tengo más energía, mentalmente estoy más despejado y mi productividad se ha duplicado”.
Para su desafío deportivo, la preparación fue rigurosa y planificada bajo la supervisión de un atleta profesional. El chef recuerda: “Queríamos correr la maratón de verdad, no solo terminarla caminando. Contactamos a Lorenzo Lotti, un atleta excepcional, ex campeón italiano de los 100 kilómetros, que ahora entrena a quienes buscan afrontar una maratón. Con él seguimos un plan estructurado, fichas técnicas y tablas personalizadas. Entre agosto y la semana pasada corrimos entre 90 y 100 kilómetros semanalmente”, detalló a Corriere della Sera.
Un aspecto fundamental en esta experiencia fue el papel del grupo que formó junto a su hermano Enrico y dos amigos, Christian y Bruno. Para Grandi, la dimensión grupal del reto fue clave: “Eso fue lo que marcó la diferencia. Cada integrante aportaba fuerza para los demás. Mi hermano Enrico tiene 28 años, Christian 50, Bruno 56. Diferentes edades, historias y trabajos, pero unidos de forma increíble. Bruno, en particular, siempre fue muy directo conmigo: era uno de los que me repetían que tenía que perder peso, incluso cuando fingía no escuchar”, afirmó. Ese lazo, construido con constancia, se reflejó en los entrenamientos: “Nos ejercitábamos en cualquier circunstancia: lluvia, oscuridad, frío. Salíamos a primera hora, motivándonos entre nosotros. Cuando alguno bajaba el ritmo, los demás lo empujaban. Cada uno tenía un rol específico. Surgió un vínculo muy fuerte. Un verdadero trabajo en equipo, en el más puro sentido de la palabra”.
Un estudio indica que una dieta baja en carbohidratos podría beneficiar a adultos con diabetes tipo 1.
“Un trabajo interior”
No obstante, para Grandi la maratón representa mucho más que un objetivo deportivo. Confiesa: “Es una meta y, a la vez, un punto de inicio. El sueño sería completarla en menos de cuatro horas, pero en realidad la victoria ya la he logrado. No me refiero al peso, sino a haber llegado hasta aquí con claridad mental, entusiasmo y energía. El cuerpo que tengo ahora es fruto de un esfuerzo interior, profundo y constante. Correr me enseñó a manejar el cansancio, a tener un método, a reconocer mis avances. Aunque en Nueva York tarde más de lo que esperaba, de todos modos habré corrido mi maratón personal”.
El impacto de esta transformación física y mental también se reflejó en su ámbito profesional: “El cambio se notó también en el restaurante. Hemos atraído a un público nuevo: personas más conscientes, que cuidan su alimentación y, frecuentemente, deportistas. Ahora ofrecemos muchos desayunos salados, principalmente con huevos. La carta incluye varias opciones con bajo contenido de carbohidratos”, comenta el chef.
