La ministra Mónica García ha mantenido este jueves un encuentro con la asociación Amama, que alertó sobre las deficiencias en el diagnóstico del cáncer de mama en Andalucía
La ministra de Sanidad, Mónica García, advirtió este jueves que su ministerio examinará todas las «acciones legales» posibles para que las comunidades autónomas gobernadas por el PP faciliten la información sobre el estado actual de los cribados del cáncer de mama, un proceso que en Andalucía «se ha descontrolado» debido a la fragmentación de la sanidad pública con fines privatizadores. «Los datos se entregarán», afirmó con firmeza.
Así, la ministra destacó que los registros de los cribados «no pertenecen a Ayuso, ni a Moreno ni a Mazón; no se encuentran retenidos por el PP» y explicó que el Ministerio de Sanidad los requiere porque «se ha roto la confianza en estos gobiernos y en los programas de cribado, y tenemos la responsabilidad de recuperarla».
En sus declaraciones ante los medios tras reunirse con la asociación Amama, que había alertado sobre los fallos en el cáncer de mama en Andalucía, donde no se notificaban los resultados no concluyentes de mamografías que habrían debido derivar en pruebas diagnósticas complementarias, Mónica García aseguró que el Ejecutivo no cesará en su empeño de obtener esos datos para indagar «hasta el final y esclarecer lo ocurrido».
«Las mamografías son intocables; el sistema público es intocable y las mujeres son intocables. Las mamografías y todos los datos están por encima de los intereses del PP», enfatizó la ministra de Sanidad, quien resaltó que los cribados son programas que llevaban años funcionando en la «detección activa» del cáncer, y en el caso de Andalucía, «ese mecanismo falló al detectar lesiones». «Esto representa una negligencia y una deficiencia estructural del sistema», criticó con firmeza.
Para García, «lo preocupante» es que estos fallos «se habían venido denunciando desde hace años» y «todos eran conscientes de ello». Asimismo, aludió a las pruebas que desaparecieron del sistema informático del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y que, horas después, reaparecieron —según la Junta, debido a una entrada masiva de usuarios tras la denuncia de Amama ante la Fiscalía— pero modificadas respecto a las originales. «Esto es de una muy alta gravedad; resulta irregular e inusual. Queremos esclarecer en qué momento se rompió la cadena del cribado», concluyó.

