Hornear y degustar el pan de muerto significa rememorar a los seres queridos en el Día de Muertos, una de las celebraciones más relevantes del año para la cultura mexicana

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El pan de muerto es algo más que un postre. Representa un emblema con profundas raíces históricas y ancestrales que acompaña a los mexicanos durante la celebración del Día de los Muertos, una de las fechas más trascendentales del año para esta cultura. Con su distintivo aroma a naranja y su cubierta dulce de azúcar, este pan forma parte esencial de las ofrendas familiares dedicadas a honrar y recordar a quienes ya no están presentes. La receta destaca tanto por su sabor delicado y dulce como por su forma característica, decorada con “huesitos” de masa que evocan los huesos, y la cúpula central que simboliza el cráneo.
En un escenario donde el interés hacia tradiciones extranjeras, como Halloween, va en aumento, las costumbres mexicanas relacionadas con esta conmemoración especial ganan relevancia paulatinamente en las ciudades españolas. Desde altares de muertos hasta eventos regionales, pasando, por supuesto, por la inclusión de este exquisito dulce con toques de naranja y azahar.
Las vitrinas de las pastelerías ya exhiben estos panes junto a panellets, huesos de santo y otros postres típicos de esta época, incorporando el pan de muerto como un elemento más en las fechas de Todos los Santos. A continuación, se destacan algunos de los obradores artesanales de Madrid y Barcelona que han sido conquistados por el aroma del pan de muerto y donde se puede adquirir este fin de semana para degustarlo.
Madreamiga (Madrid)

Este Halloween, Madreamiga presenta este postre en su versión más artesanal, elaborado con ingredientes naturales y el cuidado característico de todas sus creaciones. Para su preparación, emplean harina de trigo gallega molida a la piedra, huevos, mantequilla, naranja, limón, sal, levadura y agua de azahar. La masa, una vez lista, se deja reposar tapada hasta que duplique su tamaño. Tras la fermentación, se divide en bolas y barrotes que se moldean con las manos para formar cuatro pequeñas bolitas unidas por masa. Sobre la bola principal se colocan dos barrotes en forma de cruz, dejando fermentar el conjunto durante 24 horas. Finalmente, el pan se hornea y, tras enfriarse, se pinta con mantequilla derretida y se rebosa en azúcar, consiguiendo un acabado brillante y un sabor cautivador.
Este postre estará a la venta hasta el 2 de noviembre, por 3,90 € la unidad, en las tiendas de Madreamiga –Teruel, 26; Alonso Cano, 8; Zurbano, 26; Don Ramón de la Cruz, 69; Paseo de la Habana, 13; y Mercado de San Miguel–.
Molino Manuela (Madrid)

Desde su reciente apertura, la panadería y pastelería mexicana en Chamberí, liderada por Adriana Rodríguez y Juan Escobar, ambos originarios de Ciudad de México, ha captado la atención de quienes buscan sabores genuinos mexicanos, destacando particularmente por su pan de muerto elaborado siguiendo la receta tradicional que incluye ralladura de naranja, azahar y mantequilla.
El pan de muerto se encuentra disponible hasta el 2 de noviembre en Molino Manuela, ubicado en la calle García Paredes, 33 de Madrid, a un costo de 3,60 euros. En el establecimiento, el café de especialidad de Hola Coffee se ofrece con matices mexicanos, en opciones como café de olla, latte de olla y, durante estos días, pan de muerto latte.
Pastelería Mallorca (Madrid)

Basándose en la tradición mexicana, Mallorca vuelve a rendir tributo a esta celebración con su versión artesanal de este emblemático dulce. Con un recorrido de más de 90 años, esta empresa familiar madrileña combina tradición e innovación, incorporando sabores globales sin perder su esencia. Hace más de ocho años, con la inauguración de su primera tienda en México, este postre típico del país y de estas fechas conquistó a la familia Moreno, llevándolos a integrarlo definitivamente en su catálogo en España. Su textura esponjosa, su aroma sutil a anís y su forma simbólica lo convierten en un clásico que cada otoño invita a celebrar la autenticidad. En esta temporada tampoco faltan los buñuelos (de nata, crema, chocolate, dulce de leche o avellana) y los huesos de santo (de yema o trufa y praliné).
El pan de muerto continúa disponible un año más en todas las tiendas físicas de Mallorca, en la tienda online con envío a toda España, así como en la app de Glovo, por 4 euros por unidad.
Brunells (Barcelona)

Situada en la misma esquina desde 1852, Brunells se posiciona como una de las pastelerías/panaderías más antiguas de la ciudad y un punto de referencia en el sector. Sus vitrinas rinden homenaje a la pastelería tradicional de Barcelona, ofreciendo propuestas que rescatan y actualizan los postres emblemáticos de la ciudad, junto con una selección de piezas internacionales de la reconocida labor panadera que le ha hecho merecedora de múltiples distinciones.
Esta pastelería conmemora estas fechas con creaciones originales como el croissant de calabaza, una edición limitada que aprovecha la experiencia y técnica de un obrador premiado como Mejor Croissant Artesano de Mantequilla en 2024. También incluyen dulces tradicionales como los panellets, con base de mazapán de almendra y azúcar premium, disponibles en siete sabores diferentes, incluyendo coco, cacao, pistacho y café.
Además, ofrecen una versión artesanal del genuino Pan de Muerto. Este brioche esponjoso, elaborado con esencias de azahar y un toque anisado, evoca los sabores y aromas mexicanos y se convierte en un postre imprescindible para compartir en estas fechas. Esta especialidad se puede adquirir a peso o en cajas en su tienda-obrador hasta el 2 de noviembre, por un importe de 3,10 € por unidad.
Forn Suca’l (Barcelona)

El pastelero Ton Cortés —ganador del premio al mejor panettone del mundo en 2024 y líder del equipo español de panettone— lleva años preparando pan de muerto en Forn Suca’l, su panadería en Barcelona. Allí, sigue una receta 100% tradicional heredada de su abuela, mexicana como él. Los ingredientes utilizados son los clásicos: harina, azúcar, mantequilla, masa madre, huevo, leche, levadura y agua de azahar. Está disponible hasta el 9 de noviembre por 10 euros (500 gramos) en sus tres panaderías en la ciudad condal (Carrer del Rosselló, 112 / Carrer de Fluvià, 113 / Plaça Mercadal, 36).
Casa Dulce Bakery (Barcelona)

Casa Dulce Bakery, una pastelería especializada en repostería mexicana situada en el barrio de Gràcia (Barcelona), está dirigida por Dulce González y se dedica a postres propios de la tradición mexicana, como este, una masa ligera con sabor a azahar y naranja que aquí se hornea en distintas presentaciones: clásico, con sésamo (cubierto de sésamo en lugar de azúcar), el de Flor de Jamaica de Jalisco y el de Tres Leches (el tradicional pero empapado en tres leches y relleno con nata montada). Además, en esta edición han lanzado una novedad, en colaboración con Jon García: una tarta de queso de pan de muertos que sólo estará disponible el 31 de octubre y el 2 de noviembre hasta agotar existencias.
