Pedro Sánchez reconoció que en ocasiones pudo haber efectuado pagos en efectivo al PSOE, aunque siempre acompañado de facturas y justificantes, conforme a sus responsabilidades como secretario general.
La senadora de UPN, María Caballero, insistió hasta en nueve oportunidades para obtener una respuesta clara de Sánchez respecto a la recepción de dinero en efectivo, lo que generó un clima tenso en la comisión Koldo del Senado.
Eloy Suárez, presidente de la comisión, tuvo que intervenir para recuperar el orden entre los senadores y reprender a Sánchez por la demora en su contestación.
«Bienvenido al Senado. Bienvenido a esta comisión, señor presidente. ¿Podría aclarar si en alguna ocasión ha recibido pagos en efectivo, entregados en sobres? Sí o no, respuesta concreta«.
Con esta pregunta, María Caballero (UPN) inició una de las sesiones más tensas de la comisión Koldo en el Senado. Este jueves declaraba Pedro Sánchez.
Frente a esa interrogante inicial de la senadora navarra, el presidente evitó responder directamente.
De hecho, Caballero insistió en nueve ocasiones, exigiendo a Sánchez que contestara «con un monosílabo, por favor».
Finalmente, Sánchez admitió que «en alguna ocasión» pudo haber compensado gastos en efectivo dentro del PSOE, siempre, remarcó, «con factura y justificante». Siempre bajo sus funciones como secretario general.
En cualquier caso, subrayó que la financiación de su partido es «totalmente transparente, regular y legal«.
Tensión
El ambiente se mantuvo tenso desde el inicio. De hecho, el presidente de la comisión, Eloy Suárez, tuvo que reprender a los socialistas Rafael Simancas y Alfonso Gil.
Suárez también criticó a Sánchez por extenderse en sus respuestas, advirtiéndole que prolongaría los tiempos si continuaba «abusando» de las intervenciones.
Sánchez respondió: «Permítame agradecer la neutralidad del presidente de esta comisión. Eso es un sarcasmo«.
Esto motivó una nueva réplica por parte de Suárez, quien le avisó que no entraría en discusiones, recordando que el protagonista era el compareciente y que su «deber» era asegurar el desarrollo adecuado de esta sesión de investigación.
«Usted demuestra una gran valentía sabiendo que no puedo defenderme», añadió.
«Un espectáculo»
Tras ese intercambio, Sánchez pasó a la ofensiva. Criticó repetidamente la labor de la comisión, denominándola una «comisión de difamación» y un «espectáculo».
Estas expresiones las dirigió tanto a María Caballero como al senador de Vox, Ángel Pelayo Gordillo.
El presidente de la comisión ordenó eliminar del Diario de Sesiones las menciones de Sánchez sobre la «comisión de difamación».
En cualquier caso, el presidente del Gobierno defendió su comparecencia como un acto de «respeto institucional» y recordó que es «el jefe del Ejecutivo que más veces ha rendido cuentas ante las Cortes».
«Más de 60 veces», añadió.
Ábalos y sus «costumbres personales»
En relación con el exministro José Luis Ábalos, el presidente reconoció que fue una persona de su «máxima confianza», aunque calificó sus «costumbres personales» como «repulsivas».
Sin embargo, afirmó que será la Justicia la encargada de determinar si efectivamente hubo pagos con fondos públicos a prostitutas, como investiga la trama Koldo.
Sánchez explicó que su salida del Ejecutivo en 2021 se produjo dentro de la «crisis de Gobierno» posterior a la pandemia de Covid-19, y no debido a esas conductas, ya que desconocía esos hechos.
«En cuanto tuve constancia de los hechos, el PSOE actuó con firmeza», enfatizó.
Durante esta parte del interrogatorio, la senadora de UPN le preguntó acerca de la llamada «banda del Peugeot», en referencia a Ábalos, Koldo García y Santos Cerdán: «¿Cuántos formaban el grupo?».
Sánchez reaccionó sorprendido ante la pregunta y respondió con ironía: «Depende del día».
Esto provocó que la senadora de UPN manifestara que se alegra de que «se lo tome con buen humor», a lo que Sánchez replicó que no se trata de diversión, sino que considera que «es una pérdida de tiempo».

