La ministra de Sanidad, Mónica García, acusa a la Junta de Andalucía de haber “perdido el control” sobre la Sanidad, coincidiendo con las críticas del PSOE andaluz.
García está analizando la posibilidad de emprender «acciones legales» para que las comunidades gobernadas por el PP entreguen los datos de cribados de cáncer, que se han negado a facilitar al Gobierno central.
La ministra reprocha la gestión sanitaria en Andalucía, señalando una «negligencia y un fallo estructural» dentro del sistema, especialmente en los programas de cribado de cáncer.
García destaca la relevancia de los datos de cribado, afirmando que no deben quedar atrapados por intereses políticos y que es crucial recuperar la confianza en estos programas sanitarios.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha entrado en plena precampaña electoral andaluza este jueves al asegurar que la Junta ha «perdido el control» de la Sanidad en Andalucía, argumento utilizado también por el PSOE andaluz para criticar al Ejecutivo de Juanma Moreno.
García realizó estas afirmaciones antes de reunirse en Sevilla con la asociación Amama, entidad que destapó los problemas con el cribado del cáncer de mama y que provocaron la dimisión de la consejera de Salud, Rocío Hernández.
En este sentido, la ministra ha revelado que estudia «acciones legales» para forzar a las comunidades bajo control del PP a que entreguen los datos solicitados sobre los cribados de cáncer, que hasta ahora han negado al Gobierno central.
Según ha denunciado García, Andalucía ha perdido la capacidad de administrar su sistema sanitario porque «lo han fragmentado con la finalidad de privatizarlo», una crítica que también proviene de la oposición en la región.
«Los datos serán entregados», afirmó con determinación. La ministra subrayó que la información sobre los cribados «no pertenece ni a Ayuso, ni a Moreno ni a Mazón; no deben estar secuestrados por el PP» y explicó que el Ministerio de Sanidad los necesita porque «la confianza en estos gobiernos y en los programas de cribado se ha roto y tenemos la responsabilidad de recuperarla».
«Persistiendo»
García indicó que el Gobierno continuará «insistiendo» para obtener los datos con los que se pueda «llegar al fondo del asunto y conocer qué ha pasado exactamente».
«Las mamografías son intocables; el sistema público es inviolable y las mujeres son lo prioritario. Las mamografías y todos los datos deben estar por encima de cualquier interés del PP», enfatizó la ministra de Sanidad, destacando que los cribados son programas que funcionaban desde hace años con una «búsqueda activa» del cáncer y que en Andalucía, esta detección falló al identificar lesiones.
«Esto representa una negligencia y un fallo estructural del sistema«, lamentó la ministra ante la prensa.
Para García, lo más grave es que estas deficiencias se habían denunciado «desde hace años» y «todos tenían conocimiento». Además, hizo referencia a las pruebas desaparecidas del sistema informático del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que horas después reaparecieron —según la Junta debido a un acceso masivo de usuarios, tras la denuncia de Amama ante la Fiscalía— pero con modificaciones respecto a las primeras. «Se trata de una gravedad extrema; es irregular y atípico. Queremos entender en qué momento se rompió la cadena del cribado», concluyó.

