
Las lluvias intensas que causaron inundaciones y deslizamientos en varias zonas de México han dejado un saldo mínimo de 66 fallecidos y numerosas personas desaparecidas.
El fenómeno meteorológico ocurrido jueves y viernes derivó en desbordes de ríos, daños o destrucción de viviendas, arrastre de vehículos, bloqueos viales y cortes en el suministro eléctrico.
Cinco estados — Veracruz, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí e Hidalgo — resultaron afectados, y desde el viernes las autoridades pusieron en marcha planes de emergencia para apoyar a los residentes perjudicados, buscar a las personas desaparecidas y llevar a cabo labores de limpieza en diferentes áreas.
La presidenta Claudia Sheinbaum visitó el domingo Puebla y Veracruz, anunciando que el gobierno iniciará un censo entre quienes fueron perjudicados para facilitar la asistencia correspondiente.
Este lunes, la mandataria se desplazará a San Luis Potosí y Querétaro, otros dos estados afectados por el fenómeno.
En una rueda de prensa, las autoridades mexicanas señalaron que las personas desaparecidas cuentan ya en decenas.




El número de víctimas probablemente aumentará conforme continúe el trabajo de rescate y la limpieza de lodo y vías.
Sheinbaum afirmó que su gobierno no abandonará "a nadie desamparado", enfatizando que es prioritario para la administración federal asegurar la ayuda inmediata a las familias damnificadas.
"El primer paso es asistir en la limpieza y proporcionar alimento y agua potable para que puedan superar esta emergencia", declaró la presidenta.
Por medio de redes sociales, detalló que aún existen comunidades aisladas, especialmente en Veracruz, aunque se establecieron puentes aéreos para entregar ayuda y realizar traslados médicos.



Las instituciones federales trabajan de forma coordinada con los gobiernos estatales y municipales para asistir a las familias, restablecer los servicios esenciales y acelerar la reparación de caminos y redes eléctricas, detalló el gobierno federal.
Miles de miembros de la Defensa y la Guardia Nacional se han desplegado en estas zonas para distribuir agua, alimentos, brindar atención médica y remover árboles caídos y escombros.
De acuerdo con las autoridades, las lluvias intensas ocurrieron por la influencia de dos sistemas climatológicos en la costa pacífica de México: el huracán Priscila y la tormenta tropical Raymond, ambos ya disipados.



*Con información de Reuters, AP y el gobierno de México

