
Los agentes de la Comisaría de Policía Nacional de Burgos están investigando varias denuncias presentadas en las últimas semanas que comparten un elemento en común: el «robo» de la aplicación WhatsApp por parte de ciertos ciberdelincuentes. Esto les permite engañar a diversas víctimas, solicitando dinero en nombre de estas. El daño económico declarado en las denuncias en proceso de investigación oscila entre 200 y 500 euros, según fuentes policiales citadas por Europa Press.
El «modus operandi» utilizado por los delincuentes consiste en enviar al usuario un mensaje supuestamente proveniente de un «contacto suyo» (que en realidad son los estafadores), solicitando que se les reenvíe un código recibido vía SMS.
Tras facilitar ese código, la aplicación WhatsApp desaparece del dispositivo y el usuario pierde el acceso, dado que los estafadores ya dominan la cuenta y la controlan.
A partir de la utilización del perfil de la víctima, los delincuentes piden a sus contactos diferentes cantidades de dinero, generalmente mediante bizum, o solicitan que se les reenvíe nuevamente el código de WhatsApp, apropiándose de nuevas cuentas. Así, aumentan el número de personas víctimas de esta estafa.
La Policía Nacional ha destacado que la prevención es la herramienta más eficaz y recomienda, en consecuencia, no compartir nunca el código de WhatsApp recibido por SMS, además de activar la verificación en dos pasos, ya que así, aunque los estafadores obtengan el código, no podrán acceder al sistema al requerirse una segunda clave de seis dígitos que solo el usuario conoce.
Ante cualquier solicitud de dinero a través de algún medio realizada por un contacto de la agenda, se aconseja verificar llamando previamente por teléfono para confirmar que la petición es legítima.

