Con el mayor respeto que nos merecen aquellos abogados, contadores y economistas, que desde su perspectiva profesional rechazan este tratado, corresponde que expresemos nuestra posición de rechazo a un TLC, desde una perspectiva de clase, basados en las herramientas de análisis proporcionadas por la ciencia marxista, con los pies y los ojos puestos en la clase trabajadora uruguaya.
