Las marchas que venían desde los distintos puntos del país finalmente llegaron a las dos principales ciudades: Tegucigalpa y San Pedro Sula. Y como ellos dijeron en algún momento, no vienen a caminar más. No podemos negar la belleza de las largas columnas de hombres y mujeres entrando por las principales arterias de la ciudad, con un grito, una consigna, una convicción firme de luchar por la democracia y contra este Golpe de Estado que cada día nos cuesta más. Pero da la impresión que la dirigencia del frente no tomó en cuenta, que si bien controlan la forma ahora rutinaria de protestar en Tegucigalpa, los peregrinos tienen otra experiencia y otra visión del conflicto.
Desde las ocho de la mañana se juntó la un buen grupo de personas a alturas del clarión para recibir a las distintas columnas del interior. Poco a poco fueron llegando hasta logran una manifestación de unas 20,000 personas. TN5 dice que apenas eran unas 3 mil, pero ellos dicen también que en Honduras no pasa nada. Eran 20,000 mil, haciendo un cálculo conservador. La manifestación se había dado sin problemas casi durante unas 7 horas. Lo de siempre: discursos de condena al golpe, consignas y el tradicional himno nacional con el brazo levantado que habré grabado unas mil veces. Pero el cambio llegó cuando se hizo presente la última columna, que fue recibida con aplausos y gritos de sí se pudo igual a como habían sido recibidas las demás. Pero esta no se quedó para recibir los aplausos y para asombro de todos los presentes, decidió seguir de frente hacia lo que hasta el momento había sido terreno vedado para los manifestantes, la casa presidencial.
Fue impresionante ver la reacción de los elementos militares apostados en las afueras del Hotel Clarión que, al igual que todos nosotros, se habían acostumbrado a una forma de hacer frente a las protestas y de repente ven venir de frente a este grupo de campesinos dispuestos a todo. Desde los carros parlantes gritaban los dirigentes tratando de hacer retroceder a los peregrinos. Pero no retrocedieron. Se fueron directo a los militares y les gritaban “asesinos, no les tenemos miedo”, mientras por un lado corrían los elementos cobras de la policía para resguardar a sus compañeros, por el otro lado corrían los demás manifestantes para juntar la marcha en el nuevo terreno liberado.
Hay que reconocer que las marchas con los profesores son pacíficas, con los obreros sindicalizados son pacíficas, con los liberales en resistencia son pacíficas. Pero distinto es cuando quienes se suman son estudiantes universitarios y campesinos que tienen una forma distinta de vivir la represión y por lo tanto de responderla. La dirigencia tiene ahora un gran reto, o toma en cuenta el cansancio y desesperación de gran parte de las personas de la resistencia que ven en las caminatas una pérdida de tiempo, cambiando la forma de hacer la lucha, las trincheras, haciéndolas incluso más violentas si llega a ser necesario, o poco a poco dejará de ser referente de autoridad entre la resistencia dejando el movimiento completo a manos de cualquier grupo que quiera hacer frente a la represión.
Luego que se logró dispersar la marcha con la promesa de una asamblea en las instalaciones de la Universidad Pedagógica para discutir, con los recién llegados, las nuevas acciones de la resistencia y a medida que el grueso de la gente se alejaba, un pequeño grupo de manifestantes se encargó de dejar todos los restaurantes de comida rápida del grupo Intur, una de las corporaciones que más ha financiado el golpe de estado, con todas la ventanas rotas. No puedo criticar ese tipo de acciones, de hecho las comprendo dentro del escenario de la lucha de resistencia que vive el pueblo, pero reconozco el nivel de ingenuidad con que actuaban los jóvenes que tiraban piedras a los restaurantes vacíos de la burguesía: la cámara de Televicentro (y por lo tanto también la de la policía) mostró luego en la noche los rostros descubiertos de los jóvenes manifestantes exigiendo a la policía la pronta acción judicial en el caso.
Finalmente la manifestación se dispersó dirigiéndose a la UPNFM. Cuando a más o menos a una cuadra de la Universidad, un policía disparó en contra de uno de los manifestantes. Las circunstancias de lo que pasó son confusas, al parecer era un agente de tránsito que provocó la rabia de los jóvenes que de antes venían con ganas de pelea, un conductor de bus, que al ver la maza enfurecida quiso arrancar lanzando el bus en contra de los manifestantes, hiriendo a un menor de edad en el acto y siendo detenido por los manifestantes y su unidad incendiada. No hay heridos, según reportan los noticieros nocturnos, porque ellos olvidan al manifestante que sufrió las balas de la policía y del atropellado por el busero.
Pero la rabia no terminó allí, los restaurantes de Intur -el grupo de mayor operación de franquicias de comida rápida en Centro América- junto a Plaza Miraflores (este grupo tiene restaurantes por toda la ciudad) fueron, una vez más, víctimas merecidas de este conflicto. Popeye´s fue incendiado y mientras las llamas se alzaban al cielo los presentadores de televisión hacían comentarios indignados cuestionando la nacionalidad de los manifestantes, porque los hondureños somos pacíficos, dijo Renato Álvarez al comisario Orellana de la policía a cargo de la operación Paz y Democracia que tiene a cargo reprimir a los manifestantes y quien anunció en el programa, que se caería con todo el peso de la ley a los responsables de estos actos y a sus líderes, que se escudan en instituciones creyéndose alejados de la ley.
La policía reprimió con fuerza a las personas que estaban adentro de la UPNFM lanzando lacrimógenas y capturando todo aquel que saliera de la misma. No entraron, supongo que a raíz de la experiencia de la Universidad Autónoma. Pero dieron captura a muchos hombres y mujeres, en su mayoría gente del interior del país, que intentaban escapar de los gases. La policía reportaba, a alturas de las 9 de la noche, a más de cuarenta detenidos.
Esta noche, el país duerme nuevamente en toque de queda. Pero a diferencia de las demás noches, parece que no en paz. Mientras escribo la policía y el ejército rodean las instalaciones de la universidad pedagógica y el stibys, lanzan bombas lacrimógenas, intimidan, amenazan con ingresar y sacarlos a todos. No sabemos si intentarán realmente o solo buscan amedrentarlos. Sabemos sí, será una noche larga para todos.
¡NO PASARAN!
Operativo policial en persecución de lideres juveniles
Desde las 7 de la noche se informa sobre un operativo policial en la colonia san Angel en búsqueda de lideres juveniles de la universidad pedagógica, según testigos han detenido a 2 jóvenes.
Sus nombres no aparecen en la lista de detenidos en las postas policiales.
Informe del Frente de Resistencia Nacional día 45 – 11 de agosto de 2009:
Habla Honduras / Resistencia Morazán / La Haine
