Estamos asombrados de que un organismo internacional que se retrata a sí mismo como campeón de la democracia en el mundo pueda llegar a decir estas falsas y mendaces afirmaciones.
La posición de la Commonwealth de dientes para afuera alaba la participación del pueblo Suazi para darle forma a la situación en el país, pero de ahí en fuera se preocupa solamente de lamer las botas de Mswati con su régimen ilegal y asesino.
De manera particular describir las fraudulentas elecciones del próximo año como un paso progresista emanado de la Constitución del 2005 es una mentira total: los partidos políticos siguen prohibidos y se previene su participación, el Movimiento Democrático Unificado Popular sigue siendo tachado de “entidad terrorista” y no se permite a ninguna fuerza que de alguna manera se oponga a la dictadura organizar una campaña en el país.
La Commonwealth también ignora totalmente la apremiante situación del pueblo Suazi debido a la concentración de toda la riqueza nacional en manos de la monarquía, la familia real, y los subalternos parasitarios.
Ignora la miseria absoluta, la insalubridad, la muerte, la pandemia y la ignorancia supina que se impone a nuestro pueblo.
Ignora la ilegalización de la Confederación Sindical TUCOSWA y la supresión de los derechos sindicales.
Pasa por alto los ilegales despidos por Mswati de los maestros en huelga. No le importa para nada la violencia lanzada en su contra y en contra de otros trabajadores del sector público que llevan a cabo una lucha de vida o muerte por su sustento.
Increíblemente, la Commonwealth también se encuentra desfasada en su posición de otras organizaciones internacionales, entre ellas los organismos de la ONU, la OIT e incluso el FMI, todas las cuales de una u otra manera han denunciado las prácticas rapaces del régimen Mswati.
La Commonwealth en su posición sobre Suazilandia se expone como una fuerza de la barbarie imperialista, y como estafeta del pernicioso legado imperial de Inglaterra en África y otras regiones y países oprimidos.
¿Qué utilidad puede tener tal organización en el mundo contemporáneo? La Commonwealth no solo es un anacronismo, es un anacronismo antidemocrático y antihumano en el mundo.
El PCS recuerda el humillante papel de la Commonwealth con relación al régimen de Apartheid en Sudáfrica. Nada ha cambiado. Se mantiene comprometido con la reacción y la opresión bajo la pretensión de “compromiso constructivo”.
El PCS subraya que no es posible ningún compromiso constructivo con la autocracia Mswati en términos de lograr la libertad, la democracia y la igualdad en nuestro país. Solo el socialismo permitirá al pueblo Suazi realizar sus derechos y garantizará la autodeterminación progresista.
Reiteramos nuestro llamado al establecimiento de un gobierno democrático provisional que comprenda a todas las fuerzas genuinamente democráticas para vigilar el desmantelamiento de la autocracia Suazi. Solo esto nos permitirá forjar un camino a la libertad.
¡Abajo la imperialista Commonwealth! ¡No a las “elecciones” fraudulentas de Mswati!
¡Viva el socialismo y la libertad!
