El discurso de Obama sobre el Estado de la Unión desencadenó en Europa un torrente de elogios.
Portugal no fue la excepción. En los canales de televisión, las emisoras de radio y los periódicos, los analistas de la burguesía reaccionaron con entusiasmo a la alocución del presidente de los Estados Unidos de América. En Obama identifican al estadista providencial que, al frente de la Casa Blanca, va a salvar a la humanidad. Registran que fue interrumpido 75 veces por los aplausos de los congresistas: las 75 veces que el esbozo de su nueva estrategia impresionó favorablemente a la oposición.
