El pueblo venezolano está en las calles vistiéndose de rojo, defendiendo su proyecto, en el frenesí y la alegría de la lucha para continuar con el proceso revolucionario. Inmensas movilizaciones se suceden semana a semana para triturar toda incertidumbre respecto de su decisión, la marea popular sube de tono, condena al imperio, al capitalismo, a las clases explotadoras, a los majunches y cipayos.
Mientras que en su campaña electoral la política burguesa venezolana construyó un esquema adaptado a su condición de filial imperialista, recordemos que ahora con aquello de la globalización la clase burguesa define sus intereses “globalmente”.
