Su organización se ha opuesto radicalmente al avance de las mineras canadienses tanto en La Montaña como en la Costa de Guerrero. Además, pertenecen a los grupos que se quedaron a exigir justicia tras el magnicidio de 17 campesinos en el vado de Aguas Blancas, en 1997.
Las amenazas que hoy se ciernen no son nuevas. Luis Olivares, Sofío García Ternés y Francisco Flores Osuna , lo mismo se han opuesto a las mineras, que las madereras clandestinas. Sus grupos organizados son impedimento para la explotación capitalista de la tierra. Por eso, de alguna manera, no les extrañan estos avisos: “Es parte de la Iniciativa Mérida: quieren Perote, la sierra, nos quieren sacar de la tierra”, fueron sus declaraciones recogidas por el portal Revolución 3.0.
Por su parte, el PCM respaldó la decisión de sus militantes de no abandonar sus comunidades y emprender la autodefensa. Responsabilizó al Gobierno de Guerrero y al Pacto por México por las nuevas amenazas contra los comunistas. “Vamos a estar con ellos”, señaló la organización.
