El día de ayer por la mañana, Chokri Balaid, secretario general del Partido Nacional Democrático Unificado, y actor principal del Frente Popular de Túnez fue asesinado frente a su casa.
Este asesinato sucede en un contexto donde el gobierno provisional trata de silenciar las voces democráticas y populares, tratando mediante estos actos de evitar cambios radicales en el sentido que exigen las demandas populares.
En respuesta a las movilizaciones que se han desatado el gobierno de Marzuki ha respondido con durísima represión, persecución policial, y se habla de formar un gobierno de tecnócratas “neutrales” y “apartidistas”. Tal gobierno de banqueros y empresarios “sin-partido” es una respuesta al desmoronamiento del gobierno provisional que cruje ante las movilizaciones clasistas y populares, un gobierno que trataría de paralizar la movilización y asegurar una salida favorable al capital.
