Una de las cosas que marcan y condicionan el desarrollo de las llamadas “economías
emergentes” y en particular de América Latina es el peso de una deuda externa que
hace imposible el desarrollo de las economías de nuestros pueblos.
Las feroces dictaduras, que asolaron el cono sur y sus efectos se prolongan en el
tiempo, son las respuestas de las burguesías y el imperialismo a los pueblos que
pretenden romper las cadenas a que están cometidos.
El sistema de la deuda externa es perverso e inmoral, porque hemos pagado con
creces el capital prestado y lo único que logramos es aumentar la deuda haciendo
acuerdos para postergar o diferir en el tiempo mediante el pago de unos intereses
leoninos y que son acompañados de cláusulas que hagan más efectivos sus dominios
porque no son gobiernos sino meras administraciones para un sistema mundial
capitalista que pretende saquear al planeta en pos de una meta sin importar el ser
humano y las riquezas sin afectar el eco-sistema.
El capitalismo no va trepidar en obtener sus metas y para lograrlo tiene un mecanismo
aceitado, por siglos de experiencia, para obtener el máximo de explotación sin
importarle las consecuencias, la Deuda Externa.
El Uruguay, según el economista José Antonio Rocca en una entrevista radial en la
emisora CX 36 en programa dirigido por el periodista Chury Iribarne, a fines del 2012,
manifestó que cada una de las familias debe la suma de 28.000 dólares de deuda
externa y de 1600 dólares de intereses anuales.
LA DEUDA ODIOSA
En la publicación de la página digital llamada “El Muerto” se hace referencia de la
evolución de la deuda externa durante los años obscuros de la dictadura (1973-
1985) en que se ve el grado de extranjerización y crear una mayor dependencia de
las organismos internacionales con el fin de acentuar su sumisión, 1973 se debía
590.000.000 y al salir de la dictadura 4.757.000.000 es decir que se multiplico por más
de 7 veces en doce años de dicho periodo.
En el Derecho Internacional existe una norma que habla de una Deuda Externa Odiosa.
Deuda Externa Ilegal a la que se han acogido varios países del mundo.
Definición de Deuda Externa
Si un poder despótico incurre en una deuda no por las necesidades o los intereses del Estado
sino para otorgar mayor fuerza a su régimen despótico, para reprimir a la población que se
le enfrenta, etc., esta deuda es odiosa para la población de todo el Estado. Esta deuda no es
una obligación para la nación; es una deuda del régimen, una deuda personal del poder que
la ha tomado, por lo tanto ésta cae con la caída del poder que la tomó. La razón por la que no
se puede considerar que estas deudas odiosas graven el territorio del Estado es que dichas
deudas no cumplen con una de las condiciones que determinan la legalidad de las deudas del
Estado, que dice: las deudas del Estado deben ser tomadas y los fondos deben ser empleados
para satisfacer la necesidades y los intereses del Estado.
Las deudas odiosas tomadas y usadas con fines que, con el conocimiento de los acreedores,
son contrarios a los intereses de la nación, no comprometen a esta última -en el caso que la
nación tenga éxito en liberarse del gobierno que incurrió en ellas- excepto por la cantidad con
la que obtuvo beneficios de esas deudas. Los acreedores han cometido un acto hostil para
con la población; ellos, por lo tanto, no pueden esperar que la nación liberada de un poder
despótico asuma las deudas odiosas, que son deudas personales de ese poder.
Historia de la Deuda odiosa
La primera referencia es Mesopotamia y en Egipto hace 5.000 años.
Siglo XIX
Deuda odiosa de la Independencia del Perú – 1821 – La deuda colonial
El general José de San Martín, una vez conquistada Lima el 10 de julio de 1821, y al poco de
asumir el cargo de Protector de la libertad de Perú, promulgó un Estatuto provisional que
contiene posiblemente el primer antecedente normativo de la aplicación de la deuda odiosa.
Deuda odiosa de Miguel I de Portugal – 1832 – La deuda de la guerra
Pedro I de Brasil
En este caso, el rey Pedro declaró que su gobierno no pagaría las deudas contraídas por su
hermano Miguel con banqueros extranjeros, alegando que el régimen de Miguel era ilegítimo
desde sus inicios por haber destronado a María de Braganza y Austria, auténtica heredera del
trono, siendo que los acreedores de Miguel conocían perfectamente de esta situación.
Deuda odiosa de Maximiliano I de México – 1867 – La deuda del monarca
En 1864 Maximiliano I de México accedió al trono con el apoyo de Napoleón III quien había
invadido México con tropas francesas para exigir el pago de las deudas del gobierno de Benito
Juárez en 1861. Maximiliano I además tenía el apoyo de la opinión católica y conservadora –
frente a los liberales de Benito Juárez, que contaban con el apoyo popular.
Maximiliano había pedido préstamos a un alto interés a banqueros europeos, obteniendo
fondos que fueron utilizados contra la sublevación de los republicanos. Ante ello, cuando
dichos banqueros pretendieron cobrar a México las deudas contraídas en nombre de
Maximiliano, el gobierno de Benito Juárez decretó que ese dinero había sido usado “contra el
propio pueblo de México” y por tanto se rechazarían estas cobranzas. Idéntico argumento usó
Estados Unidos, simpatizante de Juárez, para declarar la deuda odiosa o ilegítima-.
Deuda odiosa de la Independencia de Cuba – 1898 – La deuda de la derrota
En 1898 los Estados Unidos salieron victoriosos de la Guerra Hispano-Estadounidense en la que
Cuba -colonia española- estaba en juego. Cuba fue separada de la colonia española, así como
Puerto Rico y Filipinas que quedaron bajo protectorado de Estados Unidos.
Siglo XX
Deuda odiosa de Costa Rica – 1923 – Caso Tinoco[
En 1923 se emitió el Laudo Arbitral de William H. Taft, ex magistrado de la Corte Suprema
de los Estados Unidos, en favor del recién formado gobierno de Costa Rica contra una
reclamación de Gran Bretaña. En este Laudo se estableció que el pago de una deuda de
250.000 dólares correspondía personalmente a Federico Tinoco Granados, ex presidente
costarricense, quien había solicitado ese préstamo al Royal Bank of Canada violando normas
internas de Costa Rica.
El Laudo consideró que esa deuda no debería ser asumida por ser ilegitima.
Deuda odiosa de Alemania – Acuerdo de Londres de 1953
Artículo principal: Acuerdo de Londres de 1953 sobre la deuda alemana.
El acuerdo de Londres de 1953 sobre las deudas privadas alemanas, contraídas en el período
anterior a la Segunda Guerra Mundial ascendía a 22.600 millones de marcos; a dicha deuda
había que sumar de la deuda de la posguerra estimada en 16.2000 millones. Los acreedores
(Estados Unidos, Reino Unido y Francia).
Siglo XXI
Deuda odiosa en Argentina – 2001 – La mayor suspensión de pagos de la historia
Deuda odiosa en Irak – 2003 – La deuda odiosa que no cobra Francia
En 2002, antes de la invasión los Estados Unidos -que no querían administrar un país con una
enorme deuda que les impediría actuar con libertad y sobre todo sacar el máximo beneficio
económico al petróleo irakí. Decidió que el primer gobierno provisional declarara la suspensión
del pago de la deuda con la excusa de que no debía cargarse sobre los ciudadanos de Irak. Una
reunión del club de París acordó la reducción del 80% de la deuda odiosa iraquí con el acuerdo
de no mencionar el nombre de deuda odiosa.
Deuda odiosa en Ecuador – 2008 – La política contra la deuda injusta
Rafael Correa, Ministro de Hacienda en 2005, consideraba que el 80% del dinero obtenido
por el petróleo ecuatoriano debía destinarse a la población y solamente el 20% al pago
de la deuda. Esas afirmaciones hicieron que el Banco Mundial amenazara a Ecuador con
cerrar los préstamos; antes dichas amenazas Correa dimitió como ministro alegando que no
iba a someterse al mandato del Banco Mundial. En 2008, ya como Presidente de Ecuador
Rafael Correa declaró que la deuda contraída por Ecuador era una deuda ilegítima, odiosa e
inconstitucional que obligaba a destinar más del 50% de los recursos económicos del Estado
a pagar la deuda. Correa manifestó: Lo primero es la vida, después la deuda. El gobierno de
Rafael Correa tuvo que enfrentarse a las amenazas del Banco Mundial y del Fondo Monetario
Internacional, expulsó a los enviados del FMI del Banco Central de Ecuador, creó un Comité de
Auditoría que concluyó que gran parte de la deuda de los gobiernos anteriores era ilegítima,
especialmente los contratos de deuda del año 2000. El informe fue trasladado tanto al
gobierno como a los ciudadanos de Ecuador.
El Gobierno de Rafael Correa declaró el cese de pagos del 70% de la deuda de Ecuador en
bonos. Ante el cese de pagos los acreedores o tenedores de la deuda de Ecuador sacaron al
mercado, con valores muy bajos -sobre el 20% de su valor-, los bonos de deuda ecuatoriana.
Ecuador, de forma secreta, utilizó 800 millones de dólares para comprar 3.000 millones de su
propia deuda, lo que supuso una reducción de su deuda real y de los intereses así como un
ahorro de unos 7.000 millones de dólares para Ecuador.
Deuda odiosa en Haití – 2010 – La familia Duvalier
El terremoto de Haití de 2010 puso en evidencia la imposibilidad de que Haití pudiera pagar
la deuda externa contraída a lo largo de muchas décadas durante gobiernos dictatoriales y
caracterizados por una altísima corrupción política, como los de la familia Duvalier (François
Duvalier, Jean-Claude Duvalier) que dominaron la vida política haitiana durante gran parte del
siglo XX.
Siglo XXI – Reclamaciones de deuda odiosa
La reclamación de auditorías sobre la deuda de los estados se plantea en contraposición a los
planes de ajuste impuestos desde organismos extranacionales como el Banco Mundial y el
Fondo Monetario Internacional. El objetivo es conocer quién ha contraído la deuda, cuándo
y a cuánto asciende para establecer qué cantidad puede considerarse como deuda odiosa o
iletígima que no debería ser pagada por los ciudadanos -ni por los estados-.
Reclamación de deuda odiosa de Ben Alí en Túnez – 2011 – Protestas árabe
En 2011 organizaciones como Actuable y CADTM (Comité para la anulación de la deuda en el
Tercer Mundo) reclamaron la auditoría para determinar la cuantía de deuda odiosa por los
préstamos concedidos a Ben Alí durante su mandato de 23 años como Presidente de Túnez
con una deuda acumulada de 10.000 millones de euros.
Reclamación de auditorías de la deuda pública en Europa y deudas odiosas[
Organizaciones como ATTAC reclaman la realización de auditorías de la deuda pública
de cada estado miembro de la Comunidad Europea así como la reestructuración de la
deuda y la cesación inmediata de toda deuda pública dolosa, ilegítima u odiosa. Además
demandan un acuerdo que obligue al BCE a emitir a bajo precio para cualquier estado que lo
necesite para sanear su deuda pública legítima y la armonización fiscal en toda la zona euro:
descenso de impuestos indirectos y un incremento de los impuestos directos y progresivos,
especialmente a las rentas del trabajo más altas y a las rentas del capital, tanto empresariales
como mobiliario e inmobiliario, instauración del impuesto a las transacciones financieras
especulativas (ITF) y erradicación de los paraísos fiscales (PPFF) en Europa y prohibición de
cualquier transacción financiera y/o productiva con cualquiera de los restantes en el mundo.4
Reclamación de deuda odiosa sobre Grecia – 2011
La Crisis financiera en Grecia de 2010 habría dejado al descubierto la realidad de una deuda
histórica acumulada por los gobiernos democráticos pero sin su conocimiento o al menos sin el
conocimiento pleno de muchos ciudadanos y organizaciones griegas (véanse los documentales
Deudocracia y Catastroika) que demandan una auditoría a la deuda griega para conocer con
exactitud su origen, sus deudores y su legitimidad. A la vista de la posible suspensión de
pagos de la deuda los planes europeos para de renegociación de préstamos podrían suponer,
encubiertamente, una reducción de la deuda o lo que se llama un impago selectivo de la deuda
externa. La Campaña por la Auditoría de la Deuda Griega fue introducida por economistas e
investigadores griegos en marzo de 2011 a la vista de la perdida de derechos sociales, bajadas
de sueldos y pensiones impuestos por la troika (FMI, BCE y Comisión Europea) y que habrían
sido inútiles para el previsto control de la deuda externa.
Reclamación de deuda odiosa sobre Portugal – 2011
Desde diversas organización como CDTAM se considera que la deuda de Portugal debe
auditarse y considerarse en buena medida deuda odiosa. Éric Toussaint, presidente del Comité
para la anulación de la deuda en el Tercer Mundo de Bélgica considera que los nuevos créditos
que otorgan el Banco Central Europeo y el FMI son deuda odiosa ya que los ciudadanos no son
consultados imponiéndose medidas que son una violación de los derechos humanos, civiles,
democráticos y sociales de los portugueses.
Reclamación de deuda odiosa sobre Irlanda – 2011
Reclamación de deuda odiosa sobre España – 2011
Composición de la deuda en España – 2012. Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda
(PACD)
Véanse también: Crisis económica española de 2008-2012 y Burbuja inmobiliaria en España.
Por las mismas razones que Portugal, Grecia e Irlanda se reclama por colectivos como quien
debe a quien (ATTAC, Ecologistas en acción) promueven desde 2011 una auditoría de la
deuda externa de España para poder establecer qué parte de ella puede considerarse deuda
ilegítima.
Diversas asociaciones y movimientos sociales, organizados bajo la Plataforma Auditoría
Ciudadana de la Deuda, abogan por una auditoría ciudadana sobre la deuda que permita
conocer su origen, repudiar toda la deuda ilegítima y encausar a los responsables de la
depresión económica.
En junio de 2013 el líder de UGT, Cándido Méndez, declaró que había llegado la hora de
plantearse seriamente una quita de la deuda que impide el funcionamiento de la economía
española, alertó de que España podía acabar rescatada como Grecia si se siguen las políticas
de austeridad. También criticó la propuesta realizada por el Banco de España de rebajar el
salario mínimo.
Las deudas de un estado burgués lo tienen que pagar la burguesía y no el proletariado,
porque en la historia de los países capitalistas la variable es el salario y no las deudas
contraídas por la burguesía. Las ganancias son para las clases explotadoras y las
pérdidas se socializan y las paga el pueblo.
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Publicado en CONSTRUYENDO N°51. Octubre de 2013
