El trabajo de la célula Úrsulo Galván en la región fabril de Orizaba se vio intensificado con la tarea de volanteo que se realizó en las puertas de la fábrica del grupo papelero Scribe, S. A. de C. V. (conocida en la región como Kimberly Clark). El acuerdo de realizar dicha tarea surgió al conocer la problemática de varias decenas de trabajadores despedidos injustificadamente en complicidad con el sindicato. Con los datos recabados se elaboró un volante, mismo que al repartirse entre los trabajadores de la empresa fue ampliamente aceptado, incluso trabajadores se acercaron a pedirnos más volantes, se pudo apreciar como…
… se formaron corrillos alrededor de quienes leían nuestro volante. Incluso gente de seguridad de la empresa obtuvo un ejemplar y lo estuvo leyendo largo rato.
La tarea se realizó en el cambio del primer turno, cuando éste salía y entraban los del segundo turno, por lo que se aprovechó para repartir a los trabajadores de los dos turnos el volante. Aprovechamos el mismo volante para dar a conocer la opción que representa para los trabajadores la naciente Coordinadora Sindical Unitaria de México (CSUM).
Vale decir que un rato después de que se inició el volanteo, llegaron en un auto particular tres mujeres a repartir propaganda de un antro, pero ni aun así los trabajadores dejaron de aceptar nuestra propaganda.
Este es el texto integro del volante repartido entre los trabajadores:
Empresa y sindicato contra trabajadores de Kimberly Clark
• Grupo Papelero Scribe, S.A. de C.V, engañó y despidió a los trabajadores • Tomás Rojas Bretón, secretario general y Francisco Castillo Ramírez, secretario del Trabajo del sindicato, cómplices.
• Emilio Alfaro López, “asesor” de la CTM, igualmente involucrado.
Otra vez los obreros han sido víctimas de ese cartel del crimen organizado que es la patronal, que valiéndose de una camarilla sindical, verdaderos sicarios, que no representa los intereses de los trabajadores, ni mucho menos los defiende, pues son impuestos en los cargos sindicales en contra de la voluntad de los trabajadores que los conocen y saben de sus fechorías. Valiéndose de viejas trampas como aquella de cerrar una empresa y luego reabrirla con otra razón social y sin reconocer para la nueva relación obrero-patronal ninguna prestación laboral con las que contaban los trabajadores antes del cierre de la empresa. Pero sobre todo valiéndose de los falsos dirigentes sindicales, han visto como pierden sus derechos laborales, donde los salarios que se pagan ahora, son en promedio, de la mitad de los que tenían antes los trabajadores despedidos.
En julio del 2009 la empresa Grupo Papelero Scribe, S. A. de C. V., mejor conocida en la región de Orizaba como Kimberly Clark, despidió varias decenas de trabajadores de su línea de producción de materia prima, que es el bagazo, y que abarca toda el área de celulosa, argumentando el cierre definitivo de la empresa; el sindicato firmó el 6 de julio de ese mismo año un convenio dando por terminadas las relaciones laborales, dicho convenio lo firmó a espaldas de los trabajadores afectados. Y fue cancelado todo el capítulo referente del Contrato Colectivo de Trabajo con la empresa que continuó trabajando con otros departamentos.
El 1 de enero del 2011, una “nueva” empresa: Planta de Celulosa de Orizaba firmó un nuevo Contrato Colectivo de Trabajo en la ciudad de Orizaba, con el “sindicato” que al igual que todas sus acciones anteriores esta también fue al margen de los trabajadores, lo más absurdo e ilegal en dicho contrato es que el Tabulador de Salarios y las Condiciones de Trabajo que se expresan en el nuevo Contrato, son sustancialmente inferiores a lo que se contenía el CCT original, se reducen sustancialmente el salario, los derechos y las condiciones de trabajo de los trabajadores que lleguen a ocupar los puestos de los que fueron despedidos los anteriores trabajadores.
De todo lo anterior los trabajadores, desde el inicio del conflicto, han recorrido ese viacrucis que significa interponer una demanda laboral en las Juntas de Conciliación y Arbitraje; han interpuesto también demandas penales contra los “dirigentes sindicales” Tomás Rojas Bretón y Francisco Castillo Ramírez, secretario general y secretario del trabajo del sindicato, respectivamente, por daños patrimoniales en contra del sindicato y lo que resulte. Y han señalado también al “asesor” de la CTM Emilio Alfaro López.
Compañeros trabajadores de Grupo Papelero Scribe, este conflicto laboral y todos los que tienen en frente, no los va a resolver su sindicato, más por el contrario seguirán viendo como van perdiendo sus derechos y conquistas laborales una por una. Mientras no se enarbole por la base trabajadora la bandera de un sindicalismo verdaderamente clasista, es decir sindicatos organizados por los trabajadores con independencia de los patrones, de los partidos políticos y del gobierno. Donde los trabajadores tengan bien claro que su enemigo no sólo es su líder sindical vendido, sino su patrón, y con él todos los patrones, y el gobierno que siempre falla en los tribunales a favor de los poderosos. Donde tampoco se crean en los “cantos de las sirenas” de la izquierda electoral, sea del PRD, del PT, o de diputados o senadores de izquierda que tratan de “llevar agua a su molino” con los conflictos de los trabajadores, para seguir negociando posiciones en los gobiernos.
Para sacudirte el yugo que te han impuesto por la necesidad que tienes del trabajo, es necesario reflexionar si sigues dejando que te quiten tus derechos y conquistas hasta que te dejen en calidad de verdadero esclavo, o comienzas a organizarte junto a todos los trabajadores para defender nuestros intereses y luchar unidos contra el capital y sus instrumentos como son los líderes charros y las camarillas sindicales, que sólo velan por sus intereses personales y negocian las necesidades de los trabajadores por puestos políticos. Ahí están los botones de muestra: Enrique Ramos Rodríguez y Víctor García Trujeque, eternos líderes de la CTM, por mencionar sólo dos ejemplos de los que tenemos en la región de Orizaba y en el estado de Veracruz.
