¿Qué entendemos por Asambleas Populares? – Opinión del FRAS
FRAS
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21.06.06
«No existe la real posibilidad que dentro del equipo de gobierno o el bloque parlamentario se modifique el curso de los acontecimientos neoliberales, de entrega al imperialismo. Todos los partidos políticos con representación parlamentaria están comprometidos»
Para nosotros, la historia, es una suma dialéctica, contradictoria de hechos, donde siempre subyacen los intereses de clase antagónicos.. Es por ello que recurrimos al análisis de acontecimientos pasados para proyectarnos en el presente y el futuro. Nuestro país tiene su propia trayectoria de movilizaciones populares, desde los cabildos del dominio español, los cabildos abiertos y las asambleas artiguistas del período de la independencia, de las asambleas sindicales y los clubes batllistas en el Uruguay moderno, del congreso del pueblo y los comités de base en la crisis de la “Suiza de América”, etc. Cada momento histórico tiene sus particularidades y sus generalidades, su contexto interno y externo, su forma y su contenido, recoger lo mejor de lo viejo hacia la generación de lo nuevo. En esta etapa, es imprescindible analizar la movilización popular organizada, llámese asamblea popular, cabildo artiguista, fogón artiguista, encuentro popular, etc. con una visión de clase, por lo tanto aparece con importantes semejanzas y diferencias a lo que fueron en el pasado, reconociendo la importancia de ese momento histórico. La lucha popular organizada de los últimos 30 años ha sido renegada y traicionada por el actual gobierno progresista y ante esta realidad surge la movilización como única alternativa popular. No existe la real posibilidad que dentro del equipo de gobierno o el bloque parlamentario se modifique el curso de los acontecimientos neoliberales, de entrega al imperialismo. Todos los partidos políticos con representación parlamentaria están comprometidos. En los próximos años pueden generarse alternativas que unifiquen espacios dentro y fuera del Encuentro Progresista que levanten el programa histórico de liberación nacional y social que apenas sacarán algunos parlamentarios, no se visualizan importantes desprendimientos que viren hacia posiciones de auténtica izquierda. Nos encontramos y encontraremos en el corto plazo en los períodos históricos donde un programa popular dependía de sus propias fuerzas, en la movilización y la lucha. Todo intento de organización para luchar estará signado por convocar a participar, debatir y luchar lo más avanzado del pueblo en primera instancia para lograr la movilización de grandes mayorías.
FORMA Y CONTENIDO
El contenido determina las formas. Si son correctas las aseveraciones anteriores, la convocatoria hacia asambleas populares obliga a la más amplia participación sin exclusiones y es una tarea para todas las organizaciones sociales, políticas, militantes e integrantes del pueblo interesados en enfrentar y derrotar la política económica del gobierno. La convocatoria tiene un trabajo previo de coordinación de todos los interesados que con un método unitario sin exclusiones que avente toda sospecha de intereses sectoriales por más legítimos que sean, ya sea, recreación de espacios electorales, crecimiento de un proyecto político, a ver lo que llevo, veremos que pasa, por ahí está la gente, etc. El contenido de esta convocatoria responde a la defensa de reivindicaciones inmediatas ligadas a un programa real de cambios sociales, para no caer en meros economicismos. Desde el 2003, nacimos sosteniendo que esta vía de “torcer” la línea “progresista”, está agotada. Cuando propusimos el VOTO EN BLANCO, y por LA RECONSTRUCCION DE UNA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA, habíamos anticipado que esta política neoliberal era continuista, que Astori, no se diferenciaba de Alfie, y que los mecanismos de participación estaban cerrados, y que estaríamos en todas las luchas empujando y acompañando con la modestia de nuestras fuerzas, aún teniendo a más de un millón de uruguayos, legítimamente esperanzados en el cambio. Estamos dispuestos a coordinar con todos, organizaciones sociales y políticas, por adentro y por afuera, desde abajo y desde arriba, por abajo y por arriba, para las reivindicaciones más inmediatas de los trabajadores y el pueblo, con la perspectiva de enfrentamiento y no de conciliación, hacia la ruptura con el sistema capitalista, respetando la independencia de todas las organizaciones populares, barriales, sociales, vecinales, sindicales y políticas. No estamos dispuestos a alimentar proyectos electoralistas radicales dentro del progresismo, para nosotros es una vía muerta y somos respetuosos de quienes lo intenten. No estamos dispuestos a participar para ver lo que nos llevamos y somos respetuosos para quienes así lo entiendan, estamos para la unidad de los revolucionarios y unificar las luchas populares. Estamos por la revolución y el socialismo y eso obliga a dar lo mejor de cada grupo político y de cada militante. ————-
Publicado en el Construyendo N° 17 de junio de 2006
