5a. Declaración Conjunta de CM-PUR / RC / CAL71 / FRAS / MRO
Declaración Política conjunta de las organizaciones COLECTIVO MILITANTE, REFUNDACION COMUNISTA, COLUMNA ARTIGUISTA DE LIBERACION 1971, MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ORIENTAL, FRENTE REVOLUCIONARIO POR UNA ALTERNATIVA SOCIALISTA.
¡Contra la impunidad! ¡Contra las plantas de celulosa! ¡Solución al endeudamiento!
¡MOVILIZACION y LUCHA!
MRO – 14.01.06
Montevideo, 14 de enero de 2006
Avanza el retroceso progresista
El Gobierno “Progresista” culminó el año afirmado en su estrategia de dejar sentadas, en el 2005, las bases de su gestión futura, remachada a partir del acuerdo con el FMI y sus claras actitudes (tristes y claudicantes) de apego y sometimiento al Imperio. La frutilla de esta torta fue la aprobación del “Tratado de protección de Inversiones”, verdadera entrega de la soberanía y la dignidad nacional. Este Tratado impide el desarrollo nacional, es una losa sobre cualquier intento de generación de herramientas para la construcción del país productivo, viola la constitución nacional de momento que limita la soberanía y la autodeterminación, permite, entre otras cuestiones aberrantes que, los recursos naturales, minerales, la propia deuda externa y las resoluciones populares, queden sujetas a decisiones en instancias supranacionales en las que nada podremos incidir. Por todo esto afirmamos que es de carácter “neocolonial” y se articula desde lo supuestamente jurídico pero apelará, cuando sea necesario, al poder militar del imperio, tal cual se desprende del propio “tratado”, para preservar los intereses comerciales, empresariales y financieros de los Estados Unidos y sus agentes; de tal magnitud es la traición a Artigas emprendida por el “progresismo” en estrecha alianza con los partidos de la burguesía, supuesta “oposición”. Junto a esto y desde esta plataforma, se avanza con las plantas de celulosa; ya hemos perdido la cuenta con relación a cuántas se pretenden instalar; nos importa sí, dejar en claro que la lucha contra las mismas es una lucha de los pueblos, de sentido internacionalista y de carácter estratégico. El escenario de la región demuestra la vigencia de las ideas de Patria Grande y no debemos permitir que se confunda al pueblo con la mañosa intención de significar que Argentina quiere perjudicar a Uruguay o que pretende que las plantas beneficien sus intereses. No; desde una posición de clase afirmamos que serán los pueblos quienes se opongan y reviertan este proceso, los pueblos de Argentina y Uruguay, hermanados y en lucha contra el imperio, sus oligarquías, las burguesías entreguistas y la degradación del ambiente y la gente, que éstas políticas promueven.
ENDEUDAMIENTO: NI CAUSAS NI CONSECUENCIAS
Con relación a la problemática del endeudamiento interno, el gobierno “progresista”, siguió las mismas líneas de los gobiernos burgueses anteriores. Cuando un problema adquiere carácter masivo en lo social, debe ser atendido con un sentido colectivo; ésta es la situación por la que atraviesan miles de uruguayos endeudados, cuyas variantes cubren prácticamente todo el espectro social: desde tarjetas de crédito hasta préstamos para vivienda y consumo, DGI (Dirección General Impositiva), BPS (Banco de Previsión Social), pequeños comerciantes y pequeños productores del campo, etc. Frente a esta situación, el gobierno “progresista” en ningún momento consideró la solución como una necesidad social colectiva, apostó en cambio a presentar tímidas salidas de perfil individual; por lo tanto, desconoce el problema como cuestión de “masas”. La insistencia de dirigentes y legisladores del progresismo en el “caso a caso”, es reflejo del carácter capitalista y fondomonetarista del gobierno y su opción en favor de los especuladores del sistema financiero. Aún en la hipótesis de que la solución individual fuera la correcta, ésta no atiende las causas del brutal endeudamiento interno, provocado por políticas económicas y monetarias dirigidas e impulsadas por banqueros y prestamistas respaldados por los organismos internacionales de crédito. Basta recordar que la ley de fortalecimiento bancario, la creación del NBC (Nuevo Banco Comercial), la reforma del BC (Banco Central), la reforma de la DGI, la creación de fideicomisos, la irregular y dudosa adjudicación de “Thesis” para la recuperación de créditos de los cuatro bancos fundidos, la liquidación del BHU (Banco Hipotecario del Uruguay), el achique del BROU (Banco República-Estatal), la implantación de las normas de Basilea para otorgar nuevos créditos, la categorización de 1 a 5 para pequeños deudores y, como corolario que encierra todo el funcionamiento del sistema financiero, el acuerdo firmado el 8 de junio con el FMI. Queda más que claro el continuismo, y queda más que claro que las causas que provocaron la crisis del 2002 siguen vigentes, por lo tanto el problema del endeudamiento también. Si fuéramos menos exigentes y pudiéramos conformarnos con que el gobierno atendiera al menos las consecuencias, veríamos que tampoco ha sido así ya que los remates no se detuvieron nunca, las presiones para presentarse a pagar tampoco, las políticas de país productivo con justicia social no solamente no se están llevando a cabo sino que, además, si fueran por buen camino se necesitaría tiempo; el mismo tiempo que el gobierno pide para que se vean los cambios es el que se tendría que dar a los endeudados sin ejecutarlos, o sea un período de gracia (que nunca aceptaron otorgar) ya que la pérdida de ingresos es del entorno del 30%, la desocupación estable en 12.6%, y así podríamos seguir.
ALGUNOS DATOS A TENER EN CUENTA
En el año 1999 con el dólar a $ 8, el promedio de ingreso familiar era de $ 20.570, por lo tanto una cuota mensual de U$S 500 significaban $ 4.000; en agosto de 2005, con el dólar a casi $ 25, el ingreso familiar promedio ronda los $ 14.300, por lo tanto una cuota mensual de U$S 500 significan $ 12.500. En el año 1992, en una entrevista con Marta Harnecker, Astori decía: “Hay que ejecutar a los grandes y eternos deudores y a los pequeños hay que condonar las deudas”; “hay que levantar el secreto bancario, ya que ahí se esconde la especulación y la corrupción”; “yo que recorrí el interior y el campo he visto cómo viven y trabajan los pequeños productores; tienen los tractores guardados porque no los pueden mantener y trabajan con arado de mano, esos no pueden pagar”; “la deuda externa ya se pagó, no se debe nada”; “hay que estatizar la banca”. Estas y otras declaraciones que no tienen desperdicio hacía el hoy ministro de economía, sin embargo nada de lo que decía, está haciendo hoy. Hay que defender el Campamento de MADUR (Movimiento Agropecuario del Uruguay), hay que apoyar la marcha de FUCVAM (Federación Uruguaya de Cooperativas de Viviendas por Ayuda Mutua), hay que rodear de solidaridad a los que luchan; endeudados estamos casi todos, trabajadores, desocupados, jubilados, pequeños productores, pequeños comerciantes. El problema de fondo no es solamente que no salga una ley, ni que suspendan las ejecuciones; el problema es el CAPITALISMO.
CONCLUSIONES Y LLAMADO A LA MOVILIZACION
El camino emprendido por el gobierno del EP-FA-NM es un camino sin retorno. La decisión de impulsar como únicos cambios los que aseguren la imposición de un capitalismo moderno y eficiente es tan firme como condenada al fracaso. Las grandes mayorías no pasarán toda la vida esperando que mejoren sus paupérrimas condiciones de vida. La clase obrera, los jubilados y pensionistas, los pequeños y medianos productores, los marginados y las capas medias, emprenderán más temprano que tarde (como ya se vislumbra) los reclamos y la lucha por salario, vivienda, salud, educación, seguridad social, etc., y exigirán el cumplimiento de las promesas rotas. Habrá crisis y habrá protesta, reclamo, indignación, organización y lucha, no caben dudas. Las declaraciones de Bertolotti, alertando que las FFAA volverán a golpear cuando consideren amenazado el estado burgués capitalista, responden a esa perspectiva y desenmascaran aún más la triste condición continuista del gobierno. Es una amenaza brutal contra el pueblo y cuenta con el beneplácito del Poder Ejecutivo, el cual no toma contra él, como no tomó contra Bonelli y su confesión, ninguna medida. ¿Los objetivos?, evidentes: agitar los fantasmas del golpismo para reforzar la prédica de los sectores conciliadores y amedrentar a quienes empiezan a comprender la lucha de los sectores más conscientes, organizados y combativos de nuestro pueblo. Más que nunca necesitamos evitar que se trate de imponer ningún punto final que no sea el del juicio y castigo a todos los responsables y cómplices de la dictadura, empezando por la anulación de la ley de impunidad. Más que nunca debemos dar la batalla, desde el seno de nuestro pueblo, por el desmantelamiento del aparato represivo. Ello supone un amplio y fundamentado debate en todas las organizaciones populares para preparar una lucha que no será fácil ni corta y que seguramente deberá trascender lo nacional. El gobierno avanza en su retroceso pero el pueblo avanza en las luchas por revertir lo más negro de sus planes y perfilar un 2006 de lucha, de conquistas, de unidad en torno al programa de cambios profundos y revolucionarios que el movimiento social y popular, con sus organizaciones políticas clasistas deberá construir de cara a las necesidades de los más infelices.
HACIA LA LIBERACION NACIONAL Y EL SOCIALISMO
UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS
mro.nuevaradio.org
