Salarios pierden al menos el diez por ciento de su poder de compra, estima economista
«Amarres» en privatizaciones desencadenaron avalancha
Amalia Morales y
Martha Danelia Corea
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El taxi que transporta a Mayela Jerez a su trabajo le cobraba 15 córdobas hace dos meses. Ahora le exige 20.
En esos dos meses subieron los precios de las medicinas, la leche, el combustible, y se han anunciado aumentos en las tarifas del teléfono y de energía eléctrica.
La inflación, el deslizamiento de la moneda y el aumento en los costos de operaciones, son argumentos que no se acomodan a los 2,500 córdobas que cobra Jerez al mes como secretaria de una clínica privada.
Ella, madre soltera con dos hijos, ajusta los gastos de su casa con la jubilación de casi 1,000 córdobas de su madre, y con 1,200 córdobas que le pasa su ex marido.
«Pero ni así ajustamos», afirma. «Cuando me pagan ya lo debo todito», agrega.
El economista Néstor Avendaño estima que las alzas en productos y servicios harán que el poder adquisitivo de la gente se deteriore en al menos un 10 por ciento este año.
El 2002 despuntó el año con un «reajuste» del seis por ciento en el costo de las medicinas, por efectos de la devaluación de la moneda.
Durante las dos primeras semanas del año el precio del combustible aumentó en un córdoba. El sábado el litro de leche pasó de 6.50 a siete córdobas el litro.
Y es tentativo el aumento de un 35.7 por ciento en la tarifa telefónica, cuyo cargo básico actual domiciliar es de 82 córdobas con 14 centavos.
«Lo que va a perjudicar, no sólo en la reactivación de la economía de este país, sino en el nivel de vida de la población», advierte Avendaño.
Ruth Herrera, de la Red Nacional de Consumidores, considera que las alzas son «injustas» e «ilegales».
«El caso de la leche tiene que ser autorizado por el Ministerio de Fomento Industria y Comercio», dice Herrera.
PRIVATIZACIÓN Y DESLIZAMIENTO
Para Avendaño estos aumentos de precios se escudan en dos razones: Uno, el deslizamiento del córdoba con respecto al dólar, establecido en seis por ciento anual; y, dos, el proceso de privatización, para el caso de las tarifas públicas.
Según Avendaño, el fondo de los incrementos en los servicios públicos tiene como objetivo principal «recuperar rápidamente el capital invertido».
Esa situación trae a colación el papel regulador del Estado que, a juicio del economista, no lo practican de buena forma entes como el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y el Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor).
«El Estado no ha normado bien y el nuevo gobierno debe impulsar esa correcta normación», señala Avendaño.
Agrega que las nuevas autoridades tienen que hablar con los inversionistas extranjeros, porque «es inaudito que a un país pobre altamente endeudado lo traten como un país de ingreso medio».
Los miembros del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) han manifestado que las alzas repercutirán en los costos de operación de las empresas y como consecuencia no asoma un incremento en los sueldos.
«Queremos hacer alianzas con las cámaras empresariales del país porque consideramos que estas alzas están destinadas a favorecer a los monopolios, pero a perjudicar a los consumidores y quebrar a las empresas nacionales», explica Herrera.
La Red de Consumidores, que cuenta con asociaciones en distintas partes del país, planea una jornada contra las alzas que van desde protestas legales hasta la resistencia al consumo de determinados productos.
SUELDOS INTACTOS
El salario de los trabajadores está congelado desde 1999, fecha en que la Comisión Nacional del Salario Mínimo aprobó un incremento, estableciéndose entre 400 y 1,200 córdobas el sueldo mínimo para los sectores de la economía.
El sueldo de Jerez en la clínica tuvo una variante hace algunos meses, cuando luego de un asalto que sufrió en una ruta su jefe decidió pagarle un viático de transporte y comida equivalente a 800 córdobas.
«Esos doscientos semanales yo los estiro. Diario le doy a mi mama entre 30 y 50 para ajustar la comida», cuenta.
UNA TRAS OTRA
El dos de enero entra en vigencia el aumento del seis por ciento en el costo de las medicinas importadas. Tal medida fue aprobada por el Mific.
En las dos primeras semanas aumentó en un córdoba el precio del combustible, que estuvo en un sube y baja hasta finales del año pasado.
La leche, uno de los 53 productos de la canasta básica, subió en un siete por ciento. El litro pasó de 6.50 córdobas a siete.
La Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) tiene previsto incrementar las tarifas en un 35.7 por ciento.
Está pendiente el aumento en las tarifas de energía, intención que hasta finales del año pasado estuvo latente, pero fue rebotada por el actual presidente, Enrique Bolaños.
