Nos imponen «sobornización»
«Vendés la casa y te quedás alquilando», grafica el ex presidente de Costa Rica
«Queda un país sin electricidad, sin agua, sin carreteras, sin aeropuertos y con empresas privadas que venden servicios más malos y más caros», dijo también el ex mandatario tico
—MARIA HAYDEE BRENES FLORES— Managua
Representantes de las diversas instituciones centroamericanas que velan por los intereses de los consumidores, se dieron cita ayer en el Foro sobre la privatización de los servicios públicos y la lucha contra la corrupción, organizado por la Red de Defensa a los Consumidores, para exponer las necesidades de la población y la insensibilidad de los Estados que privatizan los servicios públicos básicos como la energía, agua y comunicaciones.
Ana María de Jovel, gerente de servicios jurídicos del Centro para la Defensa del Consumidor de El Salvador, expresó que de igual forma que los nicaragüenses, los salvadoreños se enfrentan a las intenciones más que claras de parte del gobierno de privatizar los servicios de agua potable.
«Nosotros hemos exigido al gobierno que ponga de manifiesto cuáles son sus intenciones a partir de mostrar todo un paquete de cuatro leyes en versión de anteproyecto como la ley de agua, la ley del subsector del agua potable, la ley de subsidio y la ley de tarifa, cuyo acceso fue negado por el gobierno aun a los mismos legisladores.
«Con todo, nuestros legisladores aprobaron un préstamo de fondos del Banco Interamericano de Desarrollo para preparar las condiciones que mejoraran la infraestructura, descentralizaran el recurso y sutilmente están dándose las reformas para la privatización, y estamos luchando para evitar eso», dijo la licenciada de Jovel.
VENDEMOS Y DESPUES ALQUILAMOS
El ex presidente de Costa Rica y presidente del Consejo para la Defensa de la Institucionalidad, Rodrigo Carazo Odio, manifestó que la privatización de las empresas del Estado es sólo comparable con aquella persona que vende la casa en la cual vive y después al mes siguiente tiene que alquilar, de igual forma que quienes alquilan los Estados centroamericanos, que privatizan sus servicios, se quedan por el tiempo que dura la concesión dando dinero y reportando ganancias a unos cuantos, mientras los ciudadanos sufren carencias.
«Los países que privatizan le dejan como legado a los ciudadanos un país que no les pertenece, sin electricidad, agua, carreteras puertos y aeropuertos. Lo único que les queda a los habitantes son las ganas de vivir, porque el privatizar no garantiza que se le brinde un buen servicio a los usuarios que no tienen más que una opción. En el caso del agua cuando un inversionista adquiere la concesión, también tiene a la clientela cautiva, porque usted no va a comprarle a nadie más que a él el agua», dijo el ex presidente.
Y es que, continuó diciendo Carazo Odio, las empresas privadas que obtienen las concesiones han aprendido muy bien la lección de brindar un servicio caro y malo, que les produce muchas utilidades y se niegan a generar más servicios porque vendiendo poco ganan más.
CUATRO PASOS Y EL CAOS
El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial diseñan las estrategias de préstamos basadas en el diseño de estrategias de asistencia para cada nación, después de investigaciones superficiales realizadas por empleados -según declaraciones de Josef Stiglitz, ex economista jefe del Banco Mundial que fue citado por Carazo Odio- que conocen los hoteles de lujo y servicios que se pueden conseguir en cada comunidad, más que las necesidades de las personas.
Los cuatro pasos de la «globalización» que Stiglitz llama «sobornización», son la privatización de los servicios públicos, donde los funcionarios de los países en desarrollo liquidan alegremente las empresas de electricidad y agua por la comisión del 10 por ciento que obtienen en cuentas suizas; después la exportación de capitales obtenidos que limita la producción; seguido a esto se da la liberación del mercado que empobrece progresivamente a los países más pequeños y dejará al mundo sin posibilidad de comprar.
«Nosotros no podemos permitir que nos vean la cara de tontos si los recursos nos pertenecen, las reglas del juego deben estar enfocadas para mejorar nuestra situación económica, que a la vez nos permitirá pagar las deudas que tenemos sin necesidad de quedarnos en la calle, lo que provocaría un caos», aseguró el ex presidente costarricense.
UNA RECOMENDACION
Carazo Odio señaló que el peor error de un pueblo, es darse por vencido ante la privatización de los servicios que brindan empresas del Estado. Esto, comentó, debe ser atajado no con gritos, piedras y asonadas sino con la razón a los pobladores que exigen por las altas tarifas y el mal servicio, pero no debe dársele tregua a los políticos, porque son humanos y por tanto corruptibles.
«Debemos exigirle a los gobiernos que recuerden que ellos tienen un tiempo limitado en el poder, y por muchas necesidades de plata que tengan en el presente, deben dejar un país para los ciudadanos del futuro, un país que les pertenezca porque la nación es eterna», concluyó Carazo Odio.
