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- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo*
- 3 mayo 2026
- Tiempo de lectura: 6 min
Desde la llegada de Hércules al hogar de Andy y Maggie Robin en Sheriffmuir, cerca de Dunblane, en el corazón de Escocia, los tres formaron un vínculo inseparable.
Sus días comenzaban con un desayuno compartido en la cocina (café endulzado con leche condensada y azúcar, huevos, salchichas), seguido por horas dedicadas a jugar, entrenar o simplemente estar juntos.
Aunque a simple vista parecían una familia común, sin duda constituían un trío fuera de lo habitual.
Porque Hércules —o Herc, como lo llamaban de confianza— no era un humano, sino un oso.
Un oso pardo (Ursus arctos horribilis) que la pareja acogió cuando tenía nueve meses, y que al alcanzar la adultez mide más de 2,50 metros y pesa más de 190 kilos.
Como un hijo
Maggie mostró desde siempre un interés especial por los animales. Criada en una granja escocesa, recuerda que su primera pasión fueron los caballos. En su infancia aprendió a montar y ganó premios en concursos de salto.
Por eso cuando su esposo Andy —un carismático leñador y campeón de lucha libre, 15 años mayor que ella— le propuso adoptar un osezno, ella aceptó sin dudar.
"Recuerdo la primera vez que Andy me dijo: ‘¿Qué te parecería si te comento que quiero tener un cachorro de oso?’ Nunca imaginé la vida que compartiríamos, que crecería hasta convertirse en una relación tan especial", relata Maggie a la BBC.
La idea surgió en Canadá, cuando a Andy le ofrecieron US$1.000 por enfrentarse en lucha a un oso pardo apodado «Ted el terrible». La experiencia con el animal lo llenó de entusiasmo y lo motivó a tener su propio oso.

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Sus familiares y amigos consideraban —con razón— que la idea resultaba impracticable, por no decir insensata. Sin embargo, Andy y Maggie comenzaron su proyecto y localizaron al cachorro que buscaban en un zoológico de Escocia.
Realizaron todas las gestiones para recibir al osezno y, tras abonar US$67, lo adoptaron oficialmente el 31 de agosto de 1975.
Lo llamaron Hércules. Sus dos hermanos, que se quedaron con la madre en el zoológico, se llamaban Atlas y Sansón.
Eligieron a Hércules por ser, en comparación con sus hermanos, el más tranquilo y afectuoso, además de mostrar un apego más fuerte hacia su madre.
Sin embargo, cuando llegó, era tan salvaje que Maggie pudo acariciarlo recién después de dos meses. Para ella, Herc era como un hijo.
"Cuando se te brinda la oportunidad, sea de un niño o un animal, ellos son completamente inocentes. Nunca han sido traicionados o lastimados. Depende de uno mantener esa pureza".
Perdido en el agua
La convivencia marchó a la perfección. Herc actuaba junto a Andy en sus shows de lucha libre y lo acompañaba en diversas actividades.
También era un habitué del pub que administraban Andy y Maggie. Se desplazaba con facilidad entre los clientes y hasta había desarrollado gusto por el alcohol. Su bebida predilecta —la misma que Andy— era una mezcla con mucho limón y una parte de cerveza.
El contraste entre su enorme físico y su carácter tierno y apacible había ganado el cariño de niños y adultos en la comunidad, convirtiéndolo en una celebridad local. "Era parte fundamental de la vida social de Dunblane", comenta Maggie.
Gracias a su renombre, Hércules fue contratado en el verano de 1980 para protagonizar un comercial de una conocida marca de papel higiénico en las Hébridas Occidentales.
Antes de iniciar la grabación, Andy nadó con Herc en las frías aguas entre estas islas escocesas.

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Estaban siempre atados al cuello con una cuerda cuando se zambulleron en el agua. Pero probablemente por el frío, la cuerda se encogió, el nudo se aflojó y Herc continuó nadando sin percatarse de que había perdido el contacto con Andy.
Lo que debía ser un momento controlado se convirtió pronto en tragedia. Herc siguió nadando hasta desaparecer de la vista.
"Un abrigo de piel vacío"
Pasaron 24 días hasta que lo localizaron. Se desplegó un masivo operativo de búsqueda por tierra y aire, con la ayuda de cientos de voluntarios.
Los medios seguían de cerca el avance de la búsqueda, atentos a cualquier pista que revelara la ubicación de Herc.
Al ser finalmente hallado, "Hércules parecía un abrigo de piel vacío", rememora Maggie. "Estaba en muy malas condiciones, sumamente frágil".
Había perdido más de la mitad de su peso corporal.
"Durante la noche y la mañana siguiente, los isleños, en su mayoría agricultores con vacas, ordeñaron y recolectaron más de 50 litros de leche para él. Eso fue lo que finalmente rescató a Hércules", relata Maggie a la BBC.

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Fue trasladado con sumo cuidado a su hogar y, gradualmente, comenzó a recuperar fuerzas.
Su fama alcanzó nuevas alturas tras esta inesperada experiencia, convirtiéndose en una figura reconocida a nivel internacional.
Muchos quisieron formar parte de la historia de Herc. Viajo a Estados Unidos y Japón, entre otros lugares, se relacionó con figuras políticas y celebridades del entretenimiento (Margaret Thatcher, Bob Hope, etc.), apareció en programas destacados e incluso en una película de James Bond ("Octopussy"), junto a Robert Moore.
Problemas de salud
En torno al año 2000, la salud de Herc comenzó a empeorar. Sufrió una lesión en el lomo que le dejó sin movilidad en las patas traseras.
Con mucho empeño, Andy logró rehabilitarlo.
"Le hacía nadar diariamente en la piscina. Caminaba a lo largo del vaso de ida y vuelta, una y otra vez hasta desgastar la suela de sus zapatos", relata Maggie.

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Sí, logró mejorar, pero luego volvió a empeorar.
Le detectaron un absceso en la espalda, y en ese momento no se pudo hacer más. En febrero de 2001, a los aproximadamente 25 años, falleció el protegido de la familia, compañero de lucha libre de Andy.
Andy murió en 2019, a los 84 años.
Ambos descansan uno al lado del otro en Uist, cerca del lugar donde Herc se perdió.
En el sitio hay una placa que marca la tumba de Andy y una escultura a escala real que señala el lugar de los restos de Hércules.
"Cuando vuelvo aquí de visita, siempre esbozo una sonrisa. Reflexiono mucho. Es un sitio hermoso para recorrer", expresa Maggie.
"La conexión entre Andy y Hércules fue fuera de serie. Si alguien estaba destinado a ser oso, ese era Andy. Y si alguien debía ser humano, ese era Herc".
"Hércules superó todas las dificultades y las expectativas, demostrando que con amabilidad y cariño se puede conseguir cualquier meta".
*Con información del podcast Lives Less Ordinary de la BBC. Puedes escucharlo aquí.

