El Hapoel logra prolongar la serie y evita momentáneamente el pase directo del Real Madrid a la Final Four de la Euroliga

Oturu, del Hapoel, trata de anotar ante Len, del Real Madrid. El equipo blanco fue derrotado en su desplazamiento a Bulgaria (76-69), donde juegan los israelíes en el exilio, y se verá obligado a disputar un cuarto encuentro en la serie.

El Real Madrid tendrá que esperar al menos un par de días más para celebrar su clasificación a la Final Four de la Euroliga. El Hapoel logró sobrevivir a su primer matchball y se impuso por primera vez esta temporada a los dirigidos por Scariolo, forzando así, como mínimo, un cuarto partido en la serie. [Así vivimos la victoria del Hapoel ante el Real Madrid]

El conjunto blanco tuvo el control tras una sólida primera mitad, pero el desastre en el tercer cuarto, con siete minutos consecutivos sin anotar y un parcial demoledor de 16-0, terminó por anular sus esperanzas de resolver la serie rápidamente.

Bryant destacó en las filas israelíes durante un partido que careció de brillo y al que el Real Madrid no pudo aportar lo suficiente. A pesar de lanzar diez triples, el equipo de Scariolo mostró demasiados errores desde el perímetro y tendrá una nueva oportunidad para sellar su pase a Atenas el próximo jueves.

El Real Madrid no cede

El pase a la Final Four estuvo en manos del Real Madrid. Rechazaban la idea de un cuarto partido, y mucho menos regresar a España con la serie abierta, por lo que asumieron el compromiso con determinación.

Alex Len abrió el marcador y desencadenó un parcial de 0-7 que infundió confianza a los dirigidos por Scariolo.

La supuesta trampa de Botevgrad no resultó serlo realmente. El ambiente fue frío, con numerosas butacas vacías, y lejos estuvo de convertirse en un factor decisivo para el conjunto local.

Al Hapoel le costó más de dos minutos anotar por primera vez. Micic rompió ese silencio en el marcador, aunque la sensación general fue de dificultad para ambos equipos.

El partido estuvo lejos de ser perfecto. Lo más destacable fue la efectividad del Real Madrid desde el perímetro, con cinco triples y un porcentaje muy alto en el primer cuarto que les permitió construir una ventaja de hasta siete puntos.

Sin embargo, esa distancia se esfumó al final del primer cuarto gracias a un buen impulso del Hapoel, que no desistió incluso cuando parecía al borde del KO.

El Real Madrid dominó durante toda la primera mitad. Solo durante unos segundos el Hapoel pudo ponerse por delante en el marcador, pero los blancos mantuvieron el control en todo momento.

El máximo diferencial de los de Scariolo alcanzó los dobles dígitos, llegando al 23-33 en la mitad del segundo cuarto, y parecían encaminados a dominar ante un Hapoel que transmitía poca reacción a pesar de estar jugando su última carta.

Hasta ese momento, los israelíes solo habían anotado un triple, pero hallaron su solución para revivir en el partido.

Un parcial de 11-0 en los minutos finales del segundo cuarto mostró a Scariolo que aún quedaba mucho por pelear en Bulgaria.

Por primera vez en el encuentro, el Hapoel tomó la delantera con un 34-33 tras la canasta de Oturu, aunque esa ventaja fue efímera porque Hezonja cerró la primera parte con un triple que dejó el marcador en 34-36.

El castigo del Hapoel

El tercer cuarto resultó desastroso para el Real Madrid. El triple de Okeke tras la reanudación de los vestuarios no anticipaba la dramática situación que se avecinaba.

Los de Scariolo se desconectaron totalmente. De pronto, perdieron la ofensiva y el Hapoel aprovechó para dar la vuelta a un marcador que parecía insalvable.

El Real Madrid acumuló errores groseros en ataque, mientras que el Hapoel recuperó la confianza. Como resultado, el parcial imparable de 16-0 estuvo a punto de dejar sin opciones a la escuadra española.

El panorama se pintaba muy complicado para el conjunto blanco, y además Scariolo no detuvo el partido oportunamente para reconectar a sus jugadores.

Sin embargo, entonces apareció Lyles para terminar con este bache mediante una gran jugada individual. Siete minutos sin anotar fue un obstáculo duro para el Real Madrid, casi imposible de superar.

Con nueve puntos de desventaja, el Real Madrid entró al último cuarto (55-46) con una misión clara, aunque difícil: lograr la remontada.

El equipo de Scariolo modificó rápidamente la dinámica. El triple de Lyles y la canasta de Deck en un contrataque estrecharon de manera inmediata la diferencia.

Los blancos retomaron su efectividad desde el perímetro y con el acierto de Lyles y Deck se colocaron prácticamente a la par del Hapoel. Pero en ese momento surgió Bryant, el ‘apagafuegos’, para cortar cualquier esperanza madrileña.

El Real Madrid habrá tomado nota de las claves que provocaron esta derrota. El equipo de Scariolo aún conserva ventaja, pero bajo ninguna circunstancia desea que la serie se decida en el Movistar Arena.

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