El equipo de Díaz pierde 1,5 puntos y 4 escaños desde que el presidente tomó el liderazgo del discurso antibelicista, cediendo al PSOE el 19,2% de sus votos, una cifra superior a la captada por Podemos, que también experimenta un desplome.

El barómetro de marzo supuso el mejor resultado para Sumar en los últimos 21 meses. Por tercer mes consecutivo, superó el 8%, un umbral perdido en junio de 2024. Con un 8,4%, además establecía la máxima distancia en más de un año respecto a Podemos (4,1%). Sin embargo, esta encuesta se cerró el 27 de febrero, sin captar aún el impacto del conflicto desatado el 28 de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán. Tampoco reflejaba la estrategia inmediata del presidente Sánchez, que se apoyó en el movimiento No a la guerra. Dos meses después, el barómetro de mayo revela cómo Sumar pierde apoyos en favor del PSOE. El antiamericanismo, antiimperialismo y antimilitarismo, atributos de la otra izquierda, constituyen hoy el eje del presidente del Gobierno, quien asfixia a su principal aliado, según el estudio de Sigma Dos para EL MUNDO.
La investigación, basada en 1.205 entrevistas realizadas entre el 24 y el 29 de abril, ratifica el triunfo del PP, que con 138 escaños y un 32,3% mantiene cifras similares a las elecciones recientes (137; 33,1%), aunque pierde un escaño y dos décimas en el último mes. También destaca el alto coste para Vox por su alineación con Trump. A pesar de que Abascal suma una décima en intención de voto, pierde un diputado, que se une a los seis cedidos previamente. El aspecto más relevante del sondeo afecta a la izquierda, debido a la fractura de la formación creada por Yolanda Díaz para los comicios de 2023, lo que imposibilita una nueva coalición progresista.

Sumar sufrió un descenso de 8 décimas en abril, tras perder otras 7 en marzo, acumulando así -1,5 puntos en dos meses. Actualmente cuenta con 10 diputados, 4 menos que en marzo, lo que significa una reducción del 28,5% de su representación. En el mismo período, Sánchez ha recuperado dos puntos, equivalentes a ocho escaños, que le permiten mejorar sus cifras hasta situarse a sólo cinco diputados del resultado de 2023. A pesar de la amnistía a Puigdemont, los casos de Ábalos y Cerdán, las grabaciones donde un exministro y Koldo negociaban con mujeres, y la incapacidad para resolver la crisis de la vivienda, Sánchez apenas pierde terreno porque absorbe el espacio de su izquierda. Aunque sabe que no podrá repetir la fórmula de gobierno, si fomenta el voto útil hacia el PSOE puede obtener un resultado que justifique su liderazgo como oposición, a la espera de otra resurrección.
Según la transferencia de voto reflejada en el barómetro de mayo, Sumar ya entrega al PSOE el 19,2% de sus votos de 2023. La encuesta anterior marcaba un récord del 16,4%, mientras que la tasa más alta previa era del 13,9% en diciembre de 2025. Hay un dato adicional notable: quienes apoyaron a Sumar en 2023 se dirigen más al PSOE que a Podemos. Los morados también pierden fuerza, manteniendo en mayo el 3,5% de votantes, igual que el mes anterior y su mínimo en año y medio. Tras 16 sondeos en los que superaron el 4% (en tres ocasiones incluso llegando al 5% o más), el partido de Belarra, Montero e Iglesias se estanca en el 3,5%, sin perder diputados, que se mantienen en dos en Madrid y Barcelona.
El problema no reside sólo en Sumar o Podemos, sino en ambos como representación del espacio político que históricamente han liderado el PCE, la mejor IU con Anguita, luego Podemos, después Unidas Podemos y en 2023 Sumar. La OPA amistosa de Sánchez los coloca en una encrucijada vital. Mientras todos los socios, desde Junts hasta el PNV, toman distancia; y mientras las únicas izquierdas emergentes son aquellas que, aunque no sean nuevas, suenan frescas (Chunta, Compromís, Adelante Andalucía…), los cinco ministros de Sumar se vuelven una carga. El barómetro de mayo confirma esta situación con mayor claridad que nunca.

Hace apenas dos meses, la otra izquierda conformada por IU, Podemos, Comunes, Más Madrid, Compromís, Chunta y todos los que integraban Sumar atraía el 12,5% del electorado, dos décimas más que en los comicios de 2023. Por lo tanto, aunque fragmentados, mantenían un cierto potencial, o al menos una ilusión. De haberse reunificado, ¿podrían haber repetido una coalición de gobierno con Sánchez? Esta hipótesis también beneficiaba al PSOE, que ahora opta por absorber. Sólo dos meses después del primer No a la guerra de Sánchez, con 60 días de desplantes hacia/a Trump y una ofensiva de Moncloa en alianza con figuras alternativas como Lula y Xi, la otra izquierda solo suma el 10,4%. Además, dividida, disminuye su representación de los 31 diputados de 2023 a 12, una caída que la convierte en un actor marginal, especialmente frente a un tercer partido tan consolidado como Vox.
En poco más de dos meses, Yolanda Díaz anunció su retiro como candidata (25 de febrero) y renunció incluso a figurar en las listas (19 de abril). IU, tras quedar fuera de las Cortes de Castilla y León el 15 de marzo, urgió a resolver la cuestión principal: ¿quién asumirá el liderazgo futuro? Nadie parece dispuesto. Fueron descartados Bustinduy y Unai Sordo, los más populares en ese ámbito. No se desarrolló suficiente debate porque Juanma Moreno, el 23 de marzo, convocó elecciones andaluzas, descolocando aún más a los remanentes de Sumar, ya disminuidos por la salida de Podemos y enfrentados entre sí: Lara Hernández y Verónica Martínez Barbero compiten por heredar el legado de Yolanda; mientras Mónica García y Emilio Delgado se enfrentan para posicionarse contra Ayuso; IU teme ser superada en Andalucía, su principal bastión, por Adelante, los aliados de Teresa Rodríguez, exintegrante de Podemos y de IU.

La encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO asigna a Sumar todavía representación en cinco comunidades: tres diputados en Madrid y Cataluña; dos en la Comunidad Valenciana —incluido Compromís—, uno en Baleares y otro en Andalucía. En el último mes, perdió dos escaños en Andalucía. Esta tendencia no pronostica un buen resultado para el 17-M. Tampoco lo facilitará el partido mayoritario.
Sánchez es un hombre trabajador. Aunque fuera viernes y Primero de Mayo, no faltó al inicio de la campaña andaluza. Se presentó junto a Zapatero, quien hizo el gesto de la ceja en recuerdo de sus mejores tiempos, cuando reunió un poder cultural entorno al PCE-IU. Con artistas como Sabina, Ana Belén y Víctor Manuel respaldándolo y descartando la crisis inminente, Zapatero ganó en 2008 mientras IU marcaba un mínimo histórico de la otra izquierda, con solo dos diputados. Este viernes, durante el mitin inaugurado por Zapatero con ese guiño de ceja, Sánchez instó a «unir fuerzas en torno a aquella persona y aquel partido político que puede liderar y liderará un gobierno de izquierdas». En otras palabras, convocó al voto útil para el PSOE.
Frente a esta coyuntura en el espacio poscomunista y los días amenazantes con Trump sobre Cuba, resulta pertinente recordar aquella letra de Ismael Serrano: Y mientras tanto, / si hoy se cae La Habana, / ¿el día de mañana / quién será nuestro dueño?
Ficha técnica
Población de referencia y ámbito geográfico: Individuos de 18 años o más residentes en España con derecho a voto.
Técnica de recogida de información: Mediante Panel Sigma Dos by Trust Survey. Metodología mixta telefónica (CATI) y online (CAWI).
Tamaño de la muestra: 1.205 entrevistas.
Selección de las unidades muestrales: En la entrevista telefónica se realizó una selección aleatoria del hogar, aplicando cuotas de sexo y edad en la elección de la unidad final. En el caso del panel, se aplicó una asignación proporcional por sexo y grupo de edad. La distribución de la muestra fue proporcional por comunidad autónoma en ambas muestras.
Margen de error: El error de muestreo absoluto se puede acotar en ±2,8% para un nivel de confianza del 95,5%, suponiendo variables con dos categorías igualmente distribuidas.
Fecha del trabajo de campo: Del 24 al 29 de abril de 2026.
Realización: SIGMA DOS SL Calle Velázquez 50, 6ª Planta (28.001-Madrid).
Dirección técnica: José Luis Rojo Gil / Ignacio Javier Clemente Sierro.

