La Embajada Rusa afirmó en un comunicado el lunes que había tomado nota de la «indignante» decisión de Austria respecto a sus empleados.
Austria expulsó a tres trabajadores de la Embajada Rusa, quienes fueron sospechosos de espionaje mediante antenas instaladas en edificios diplomáticos rusos, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores el lunes.
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El ministerio confirmó una información difundida el domingo por el canal público austríaco ORF, que señaló que las autoridades sospechaban que estos tres diplomáticos participaban en actividades de espionaje utilizando antenas ubicadas en los techos de la Embajada Rusa en Viena y en un complejo diplomático en el distrito de Donaustadt.
Según ORF, estas instalaciones permitían a Rusia interceptar datos transmitidos vía internet satelital por organizaciones internacionales con sede en Viena.
Austria alberga varias agencias de la ONU, entre ellas el Organismo Internacional de Energía Atómica, además de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa.
«El espionaje representa un problema de seguridad para Austria. Bajo este gobierno, se ha cambiado la estrategia y se están tomando medidas firmes contra estas prácticas», declaró Beate Meinl-Reisinger, ministra de Relaciones Exteriores de Austria.
«Esto se lo hemos manifestado de forma clara a la parte rusa, incluso respecto a las múltiples antenas en la embajada rusa. Está claro: es inadmisible que la inmunidad diplomática se use para actividades de espionaje.»
Desde la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, varios países de Europa occidental y Rusia han expulsado mutuamente a diplomáticos.
Austria, miembro de la Unión Europea con una política de neutralidad militar, inicialmente mostró reticencia a tomar semejantes medidas, pero en tiempos recientes ha expulsado a más diplomáticos rusos.
Según ORF, en abril el embajador ruso fue convocado al Ministerio de Relaciones Exteriores para discutir las actividades de los diplomáticos. Se solicitó al lado ruso levantar su inmunidad para permitir que los fiscales iniciaran una investigación, petición que fue rechazada, lo que derivó en las expulsiones. Estos ya abandonaron Austria, indicó la fuente.
En su declaración, la ministra comentó que Austria está actualmente reforzando la legislación sobre espionaje para evitar futuros incidentes similares.
La ley vigente penaliza el espionaje por parte de servicios extranjeros únicamente si afecta a intereses austríacos. Según la Agencia de Prensa de Austria, las modificaciones planteadas por el gobierno incluirían una protección equivalente respecto a las organizaciones internacionales.
La Embajada Rusa manifestó el lunes, mediante un comunicado, que había tomado conocimiento de la «irritante» decisión de Austria respecto a sus funcionarios.
Moscú responderá con firmeza, añadió el texto, subrayando que «Viena asume plena responsabilidad por el mayor deterioro de las relaciones bilaterales, que ya se encuentran en un nivel históricamente bajo.»
Fuentes adicionales • AP

