Begoña Gómez aseguró al juez que nunca intervino para favorecer a ninguna empresa en los procesos de licitación.

Pedro Sánchez y su mujer, Begoña Gómez, durante un acto del PSOE, en una imagen de archivo.

«Nunca realicé ninguna acción para favorecer a una empresa u otra en los procesos de licitación». Así se expresó Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, el 18 de diciembre pasado, durante su declaración ante el juez Juan Carlos Peinado, quien la investiga por cuatro presuntos delitos.

EL ESPAÑOL ha accedido al acta que contiene la transcripción de sus respuestas, incluida en el sumario del conocido como caso Begoña.

En 2020, Gómez firmó unas manifestaciones de interés cartas modelo que funcionan como una especie de aval en apoyo a un proyecto en el que participaba Juan Carlos Barrabés.

Este empresario, también investigado por Peinado, integraba el equipo docente de uno de los dos másteres que co-dirigía la esposa de Sánchez.

El mencionado proyecto terminó recibiendo más de 10 millones de euros del organismo público Red.es, dependiente del Ministerio de Hacienda, tras un proceso de adjudicación en el que Barrabés presentó las dos cartas firmadas por Gómez.

Transcripción de las respuestas de Begoña Gómez.

Cuestionada respecto a este punto, la esposa del presidente del Gobierno negó haber intentado influir en algún proceso de licitación y resaltó que fue «a raíz de esta causa [judicial]» cuando supo que el proyecto de Barrabés fue el ganador.

Además, subrayó que el empresario contaba con el respaldo de Microsoft, IBM, Orange y el Ayuntamiento de Madrid.

El ‘caso Begoña’

La denuncia que dio pie al caso Begoña, presentada por el sindicato Manos Limpias, incluía este aspecto, entre otros. Por ello, el juez Peinado inició la investigación a Begoña Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios privados.

No obstante, dado que se afectaban fondos de la UE, la Fiscalía Europea asumió la parte del caso relacionada con las cartas en favor de Barrabés.

Actualmente, el magistrado sigue indagando otros negocios vinculados con Gómez, como su contratación en 2018 por el Instituto de Empresa o sus vínculos con la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el principal centro público de la Comunidad, donde la esposa de Sánchez llegó a co-dirigir dos cátedras extraordinarias, a las cuales se accede sin necesidad de ser catedrática.

De hecho, Peinado también admitió a trámite una querella presentada por la asociación Hazte Oír, que acusa a Gómez de haberse «apropiado» de un software de la Complutense. Desde entonces, el juez amplió la investigación contra la esposa de Sánchez por otros dos posibles delitos: apropiación indebida e intrusismo profesional.

El ‘software’

Durante su declaración el día 18, Gómez negó repetidamente haberse apropiado de esta herramienta digital desarrollada por la Complutense para una de sus cátedras. Afirmó que firmó la documentación remitida por la universidad y que cumplió en todo momento con sus directrices.

Transforma TSC SL, una empresa unipersonal propiedad de Gómez, ofertó a través de su sitio web un software diseñado para ayudar a pequeñas y medianas empresas a adaptarse a criterios de sostenibilidad ambiental. Esta herramienta es similar a la creada para la Cátedra Extraordinaria en Transformación Social Competitiva (TSC), que dirigía la esposa de Sánchez hasta 2024.

No obstante, ante el juez Peinado, la investigada remarcó que «en ningún momento» tuvo la intención de obtener beneficios con esta plataforma, «que fue desarrollada para ser utilizada gratuitamente por las empresas». Además, explicó que registró ciertos nombres, marcas y logotipos para proteger su uso exclusivo en el ámbito de la UCM. Y aseguró que el término Transformación Social Competitiva fue ideado por ella: «Antes no existía», afirmó en el Juzgado.

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