El mercado alcanza niveles máximos desde la burbuja inmobiliaria, aunque el aumento en el coste de los pisos obliga a destinar casi ocho años de salario para comprar uno

El mercado inmobiliario en España cerró 2025 con un notable aumento en casi todos sus indicadores. Desde la construcción hasta las compraventas y la financiación, el sector ha alcanzado niveles máximos no vistos desde antes de la crisis financiera, según el último Observatorio de Vivienda y Suelo publicado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Uno de los aspectos más sobresalientes es el incremento en las viviendas libres iniciadas, que llegaron a 34.200 unidades en el último trimestre del año. Este número representa un aumento del 14,5% respecto al periodo similar de 2024 y constituye el mejor dato para un cuarto trimestre en los últimos 17 años.
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El crecimiento no se limita solo a la obra nueva. El Ministerio destaca que la rehabilitación, la actividad inmobiliaria y la financiación también han marcado cifras históricas, reforzando un ciclo expansivo que abarca todo el sector.
Récord en compraventas y financiación
La compraventa de viviendas alcanzó su nivel más alto en un cuarto trimestre desde 2007. En total, se registraron 200.441 operaciones, lo que implica un leve crecimiento interanual del 0,6%, confirmando la fuerte demanda. El mercado continúa dominado por la vivienda usada, que equivale al 90% de las transacciones. Esta cifra evidencia la oferta limitada de obra nueva frente a una demanda constante.
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Simultáneamente, la financiación también experimenta un auge. Las hipotecas sobre vivienda crecieron un 8,7% interanual, situándose en 133.358 operaciones, el nivel más alto en los últimos 15 años.
Respecto al importe medio de las hipotecas, se ubicó en 169.827 euros por vivienda, mientras que el total del crédito concedido alcanzó los 22.648 millones de euros, un incremento del 21,5% respecto al año anterior.
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Además, dos de cada tres compraventas se realizaron mediante financiación hipotecaria. En concreto, la proporción de hipotecas respecto a operaciones de compraventa llegó al 66,5%, el nivel más elevado para un cuarto trimestre en 14 años.
El economista Santiago Carbó analiza la situación actual del mercado inmobiliario. Advierte sobre «subidas significativas» en los precios de compra y explica cómo la escasez y los elevados costes del alquiler y las hipotecas consumen las mejoras salariales de las familias.
Construcción y reformas en máximos
La actividad constructiva presenta también señales claras de dinamismo. El presupuesto total de ejecución de obra creció un 11% interanual, alcanzando los 7.048 millones de euros. Dentro de esta cifra, la obra nueva supuso un volumen de ejecución de 5.419,8 millones de euros, mientras que las obras de ampliación y reforma fijaron un récord histórico.
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En detalle, estas intervenciones sumaron 677,2 millones de euros en el cuarto trimestre, el dato más alto desde que hay registros en 1991. Este avance está relacionado, en parte, con el impulso generado por los fondos europeos del Plan de Recuperación.
Más empleo en el sector y viviendas más caras
El crecimiento del sector también se refleja en el empleo. A finales de 2025, la construcción empleaba a 1.698.100 personas, un aumento del 5,1% respecto al año anterior. En números absolutos, esto supone 82.100 trabajadores adicionales, consolidando al sector como uno de los principales generadores de empleo en la economía española.
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Este incremento refuerza la idea de que el ciclo expansivo impacta no solo en la actividad económica, sino también en el tejido laboral ligado al sector inmobiliario. Sin embargo, este crecimiento tiene un coste evidente: el encarecimiento de las viviendas. El precio medio de la vivienda libre aumentó un 13,1% interanual en el cuarto trimestre, situándose en 2.230 euros por metro cuadrado.
El alza en los precios complica la accesibilidad. Actualmente, una familia debe destinar el equivalente a casi ocho años de su renta bruta (7,98 años) para adquirir una vivienda. Este esfuerzo financiero para comprar un inmueble creció un 2,1% en el último año, evidenciando el mayor peso de la vivienda en el presupuesto familiar.
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Inversión extranjera y disminución de rentabilidad
El mercado español continúa atrayendo a compradores internacionales, que representan el 13,5% de las operaciones. Entre ellos se destacan los procedentes del Reino Unido, Países Bajos y Alemania.
Por otro lado, la rentabilidad del alquiler sigue en descenso. Según datos del Banco de España, pasó del 4,09% en 2018 al 3,05% en el cuarto trimestre de 2025. Esta bajada refleja un cambio en el equilibrio del mercado, con precios de compra al alza que reducen el rendimiento relativo del alquiler.
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Un boom con luces y sombras
El fin de 2025 presenta un mercado inmobiliario en plena expansión, con cifras que remiten a los años previos a la crisis de 2008. La construcción crece, las compraventas se mantienen en niveles altos y la financiación regresa con fuerza.
No obstante, este auge convive con un problema estructural cada vez más claro: el acceso a la vivienda se complica conforme los precios aumentan más rápido que los ingresos. El desafío para los próximos años será equilibrar este crecimiento con políticas que aseguren la asequibilidad, evitando que el ciclo expansivo actual genere nuevas tensiones en el mercado inmobiliario.
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