Taco Manny: el chef mexicano que dejó atrás la violencia del narco para fundar la taquería líder en Londres

Manolo viste una camisa oscura de botones y un sombrero. Está de pie junto a su esposa, Gabriella, quien viste también una camisa oscura. Manolo tiene un sombrero de baquero. Atrás se ve el mostrador de su negocio con una caja registradora y dos personas con uniforme blanco. La decoración del lugar tiene elementos típicos mejicanos, como sombreros y mantas de colores brillantes, entre naranja, turquesa y amarillo.

Fuente de la imagen, Fernanda Alvarez Piñeiro

    • Autor, Fernanda Álvarez Piñeiro
  • 30 abril 2026
  • Tiempo de lectura: 6 min

Con su característico sombrero vaquero y siempre de buen humor, el mexicano Juan Manuel de la Torre supervisa a los cocineros encargados de preparar los platillos emblemáticos que han hecho que la taquería Guacamoles destaque en Londres.

Por ejemplo, el Financial Times la ha reconocido como «el mejor lugar» para degustar tacos en la capital británica y, junto a esta creciente notoriedad, su fundador ha ganado el apodo de «Taco Manny».

Desde su apertura en 2024, Guacamoles ofrece clásicos mexicanos como pastor, lengua, carnitas y quesadillas. Sin embargo, De la Torre asegura a BBC Mundo que existe un platillo que sobresale indudablemente.

«El taco que más se vende es el de birria, receta secreta de mi esposa que contiene 17 especias junto con chiles», detalla.

«Claro, no le doy esa receta a nadie porque si no, mi mujer me mata», añade en tono de broma.

Junto a De la Torre, su esposa Gabriella también forma parte del equipo de Guacamoles. No obstante, para ambos su éxito culinario no fue fruto de un plan en Londres.

De la Torre se vio obligado a abandonar su tierra natal, Veracruz, tras recibir amenazas de un cartel que exigía un pago mensual considerable bajo la amenaza de matar a su hija y a su esposa.

«Solicité ayuda y los propios policías me dijeron: ‘Si intervenimos, también nos matan'», relata De la Torre.

Estas amenazas forman parte de lo que se conoce en México como «cobro de piso», un mecanismo de extorsión impuesto por grupos criminales que obliga a los negocios a pagar para poder operar.

La familia, que se dedicaba a negocios, ya había sufrido la violencia; poco antes de huir, un primo cercano fue asesinado.

«Tuve que escapar», recuerda De la Torre.

En primer plano se ve un plato de guacamole con tortillas y al fondo unos tacos de birria.

Fuente de la imagen, Fernanda Alvarez Piñeiro

Durante un mes se refugiaron en la vivienda de un primo en Cuernavaca, estado de Morelos. Ante la falta de seguridad, la familia De la Torre consideró mudarse a países como Japón, Australia y Canadá. Finalmente, una noticia televisiva influyó en su elección final.

«Vi un informe que decía que Reino Unido es un país sin armas», comenta. «Entonces le dije a mi esposa: ‘Estamos huyendo de las armas, vayamos allá’».

«¿Por qué no abrimos una taquería aquí?»

Al solicitar asilo en Reino Unido en 2022, De la Torre pasó un año y nueve meses en un hotel para refugiados mientras esperaba su respuesta.

Según la legislación local, durante la tramitación no está permitido trabajar para los solicitantes.

«Realmente fue muy difícil, y como no se puede cocinar ni trabajar, fue un golpe duro, especialmente para alguien del mundo gastronómico», confiesa.

Pensar en un posible rechazo le causaba mucha ansiedad: «Fue la fase más difícil de mi vida», relata.

Con tristeza comenta: «Con tanto estrés, incluso perdimos un bebé, mi esposa y yo».

Apoyado por su fe católica, De la Torre logró salir adelante gracias a su iglesia, que le pidió administrar temporalmente un restaurante colombiano para reunir fondos.

El éxito de ese proyecto renovó su deseo de cocinar tacos.

«Pensé: ‘¿Por qué no abrir una taquería aquí?’», cuenta De la Torre. «Me prestaron refrigeradores, planchas y mesas, y con £70 (unos US$95) que me dio el pastor, compramos tortillas y carne para comenzar a vender».

«Curiosamente, el mismo día que iba a aprender a prender la luz y ubicar la estufa, llegó mi permiso de trabajo».

Guacamoles

Desde que Guacamoles abrió sus puertas en el mercado de Peckham Rye Lane, al sur de Londres, De la Torre ha utilizado su restaurante como medio para apoyar a otros latinoamericanos en Reino Unido.

«Esto fue un plan divino para tener este negocio y poder ayudar a mis hermanos latinos en este país, ya que la mayoría de mis empleados son residentes con estatus de asilo, como yo», comenta orgulloso.

Se ve un mostrador del restaurante. y sobre este una hilera de botellas con soda. en la pared del fondo hay una ilustración de un aguacate con tortillas y la palabra "guacamole". Se a una empleada de espaldas cocinando.

Fuente de la imagen, Fernanda Alvarez Piñeiro

Una de sus trabajadoras, Gabriela Martínez, llegó a Reino Unido desde Honduras por motivos personales difíciles y cuenta a BBC Mundo que conoció a De la Torre mientras ambos residían en el mismo hotel para solicitantes de asilo.

Por su parte, Emerson Pineda, otro empleado, posee estatus de refugiado tras escapar de la violencia de pandillas en El Salvador, que afectaba a su familia.

Aunque los latinoamericanos constituyen solo una parte de los solicitantes de asilo en Reino Unido, sus cifras han ido en aumento. Según datos gubernamentales, entre 2024 y 2025 se registraron 1.113 solicitudes de asilo provenientes de países centroamericanos y México.

Sosteniendo una cerveza Nochebuena, bebida tradicional mexicana, De la Torre afirma que los planes para Guacamoles son ambiciosos.

«Tenemos grandes proyectos, como crear una cadena de taquerías por toda Europa, y esperamos lograrlo, porque eso nos permitiría ofrecer un empleo digno a los latinos que están en el continente», comparte con ilusión.

A pesar de los cambios drásticos en su vida, De la Torre expresa satisfacción por lo que ha conseguido construir para él y su familia.

«Mi hija está contenta, y para nosotros verla feliz es nuestra mayor alegría», reflexiona. «Al fin y al cabo decidimos huir para salvar su vida».

un primer plano de una persona sirviendo carne sobre un plato con tortillas

Fuente de la imagen, Fernanda Alvarez Piñeiro

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