Fallece a los 59 años Alex Zanardi, ex piloto de F1 y destacado campeón paralímpico tras perder las piernas

Alex Zanardi celebrando un triunfo La icónica figura italiana enfrentó casi seis años de complicaciones y secuelas tras el grave accidente de handbike que sufrió en 2020.

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Alex Zanardi falleció a los 59 años después de una trayectoria deportiva marcada por dos accidentes graves, una doble amputación y un regreso a la élite que lo convirtió en un símbolo mundial de superación.

La confirmación de su fallecimiento por parte de su familia conmocionó tanto al mundo del automovilismo como al ámbito paralímpico, escenarios donde el italiano dejó una huella profunda y duradera.

Originario de Bolonia y nacido en 1966, Zanardi debutó en la Fórmula 1 a principios de los años 90, compitiendo en equipos modestos como Jordan, Minardi y Lotus, para regresar más tarde con Williams a finales de esa década.

Aunque sus resultados en la máxima categoría no reflejaron plenamente su talento, su verdadera consagración llegó en la CART estadounidense, donde conquistó dos títulos consecutivos y protagonizó adelantamientos memorables en la historia de los monoplazas.

En 1993 sufrió un grave accidente en Spa, un suceso que pudo detener su carrera y constituyó una primera señal de la estrecha relación que mantendría con la velocidad.

El giro decisivo ocurrió el 15 de septiembre de 2001, durante una carrera en el óvalo alemán de Lausitzring. Tras una parada en boxes, Zanardi perdió el control al reincorporarse a la pista; su coche se cruzó en el camino de otro monoplaza que circulaba a unos 320 km/h, resultando en un choque tan brutal que partió su vehículo en dos.

A pesar de una pérdida masiva de sangre, los equipos médicos lograron estabilizarlo, aunque los cirujanos tuvieron que amputar ambas piernas por encima de la rodilla para salvarle la vida.

Alex Zanardi, en una imagen de archivo

Alex Zanardi, en una imagen de archivo

Lejos de retirarse, el italiano decidió que ese no sería el final de su carrera deportiva. Regresó primero al volante en turismos y GT con controles manuales, logrando incluso victorias internacionales con BMW.

Posteriormente, inició una transformación radical hacia el ciclismo adaptado, especializándose en handbike, disciplina en la que se volvió una referencia global en pocos años.

En los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 y Río 2016 obtuvo cuatro medallas de oro y varias preseas adicionales, además de una serie de títulos mundiales que consolidaron su dominio durante una década.

Para numerosos seguidores, su imagen cruzando la línea de meta en Río, quince años después de aquel accidente que casi le costó la vida, resume como ninguna otra su espíritu indomable.

El último accidente grave

Cuando parecía haber encontrado un nuevo equilibrio combinando competición, charlas motivacionales y desafíos extremos como los Ironman, el destino le golpeó nuevamente en 2020.

Durante un relevo de handbike en la Toscana, colisionó con un camión en una carretera abierta al tráfico, sufriendo un traumatismo craneoencefálico severo que requirió múltiples cirugías y un extenso período en coma inducido.

Tras meses de hospitalización y rehabilitación, se informó que podría continuar su recuperación en casa, bajo un rigoroso secreto sobre el alcance real de su condición.

Con su muerte, se cierra una trayectoria descrita por muchos como tres vidas en una: la del piloto de élite, la del campeón paralímpico y la del luchador incansable que jamás se rindió, incluso cuando su salud estaba al límite.

El mundo del motor y el deporte paralímpico pierden a una figura que convirtió una tragedia personal en inspiración para millones, tanto con discapacidad como sin ella.

Su legado permanece registrado no solo en títulos, medallas y victorias, sino también en una actitud que transformó el concepto de ‘imposible’ en un punto inicial.

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