Las claves
Pedro Sánchez reiteró su meta de gobernar hasta 2035, solicitando ocho años adicionales de mandato durante un evento en Málaga junto a María Jesús Montero.
El presidente relacionó la campaña andaluza con su liderazgo a nivel nacional y respaldó la intervención en el mercado inmobiliario para facilitar el acceso a jóvenes y familias en situación vulnerable.
José Luis Rodríguez Zapatero apoyó a Sánchez y Montero, defendió la política exterior con China y exigió la cesación de las descalificaciones dirigidas al presidente y su esposa.
El presidente andaluz, Juanma Moreno, solicitó una mayoría amplia para gobernar sin depender de acuerdos con Vox, resaltando la importancia de la estabilidad y el avance en Andalucía.
Pedro Sánchez confirmó este sábado en Cártama (Málaga) su intención de superar el récord de permanencia de todos los presidentes democráticos y mantenerse en La Moncloa durante al menos 17 años, a pesar de los escándalos de corrupción que afectan al PSOE.
«Hace poco causó sorpresa en el Congreso», relató Sánchez, «cuando afirmé que estamos en la mitad de nuestra labor. Tras ocho años de gobierno progresista, lo que España requiere son otros ocho años más de administración progresista«.
Sánchez lanzó esta propuesta (ya adelantada el miércoles en la sesión de control al Ejecutivo) durante un acto de campaña para las elecciones andaluzas en compañía de la candidata del PSOE a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, y el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Pedro Sánchez ya superó en febrero pasado el tiempo que Zapatero estuvo en La Moncloa (2.805 días) y este mes de mayo superará la marca establecida por Aznar (2.904 días), según informó EL ESPAÑOL.
Sin embargo, aún se encuentra lejos del récord de 13 años y cinco meses de Felipe González (4.903 días en La Moncloa).
De acuerdo con sus planes, confía en continuar en el Gobierno nueve años más: uno más hasta presentarse a las elecciones generales de 2027, tras las cuales intentará permanecer al frente del Ejecutivo durante dos mandatos adicionales.
Durante el evento celebrado este sábado en Cártama, Sánchez hizo un llamado a la movilización para concentrar el voto progresista y asegurar que María Jesús Montero acceda a la Presidencia de la Junta.
Los sindicatos y partidos del Gobierno habían destacado el problema de la vivienda como uno de los temas centrales en la manifestación del 1 de Mayo, que este sábado trasladaron a Málaga en plena campaña de las elecciones andaluzas.
Sánchez enfatizó en su discurso que el Gobierno buscará una mayor regulación en los precios, que ha excluido del mercado inmobiliario a las familias más vulnerables: los propietarios desconfían en alquilarles debido a que el escudo social impide el desahucio en caso de impago.
El límite en los precios impuesto por la Ley de la Vivienda ha provocado además una reducción notable en la oferta de alquiler en regiones como Cataluña, donde la normativa se está aplicando.
«El dilema para cualquier gobierno», señaló Sánchez en el acto del PSOE, «es decidir si interviene el mercado inmobiliario o expulsa a millones de ciudadanos, jóvenes y no tan jóvenes, del derecho a adquirir o alquilar una vivienda».
Tras ocho años al mando del Gobierno, Sánchez atribuyó las dificultades de acceso a la vivienda a un «dogmatismo neoliberal que infló la burbuja inmobiliaria y causó una de las peores crisis financieras en siglos». La solución pasa por intervenir en el mercado.
Por su parte, José Luis Rodríguez Zapatero recordó que la competencia sobre vivienda recae en las comunidades autónomas y, por lo tanto, corresponde al presidente de la Junta, Juanma Moreno, resolver esta cuestión: «No tienen excusas, esa debe ser su prioridad«, afirmó.
Tanto Zapatero como María Jesús Montero exigieron a Feijóo que cese la «campaña de insultos y descalificaciones» contra Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez.
Zapatero defendió que Begoña Gómez «ha sido una mujer del presidente del Gobierno que ha cumplido con lo habitual: trabajar, ofrecer ayuda y apoyo«, en referencia a la investigación del juez Peinado que incluye cuatro presuntos delitos contra la mujer de Sánchez.
También ironizó respecto a los vínculos con China y elogió a Pedro Sánchez por su cuarto viaje oficial a ese país ya que, destacó, es «la principal potencia inversora«.
Durante su discurso, Zapatero criticó la “hipocresía” del PP al cuestionar los cuatro viajes oficiales realizados por Pedro Sánchez a China.
“Moreno Bonilla visitó China en 2024”, recordó Zapatero, “y uno de los periódicos aquí afirmó: Va a la conquista de Asia”. Sin embargo, cuando viaja Pedro Sánchez, dicen que “sirve a la dictadura”, añadió.
El expresidente elogió a Sánchez por “mantener las mejores relaciones con China” pues, subrayó, es “la gran potencia inversora”.
Animó a todos los presidentes autonómicos a seguir ese ejemplo para “atraer inversiones a las comunidades autónomas”, ya que “allí son bien recibidos”.
“Ahora el PP está obsesionado con China”, comentó Zapatero con ironía, “me acusan de ser amigo de Xi Jinping y de estar siempre con él”.
También reconoció a Pedro Sánchez por exhumar a Franco del Valle de los Caídos y conmemorar el 50 aniversario de su fallecimiento, para recordar «la Transición y la dictadura».
En contraste, dijo, en el PP «carecen de memoria. Ni siquiera recuerdan la guerra de Irak: 300.000 muertos por una gran mentira, las armas de destrucción masiva. Esas son las guerras que apoyan».
Frente a la gestión de Juanma Moreno, tanto Zapatero como María Jesús Montero reivindicaron la «Andalucía avanzada, moderna y respetada, construida por el PSOE: desde Escudero hasta Pepote de la Borbolla, Manolo Chaves, Griñán y Susana» Díaz.
De esta forma, rindieron homenaje a los expresidentes de la Junta, Chaves y Griñán, cuya condena por el caso ERE fue anulada por el Tribunal Constitucional.
Por su parte, el popular Juanma Moreno celebró este sábado un acto de campaña en Palma del Río (Córdoba), donde pidió una «mayoría suficiente» para gobernar «sin estar condicionado» y sin depender de pactos con Vox.
«No es lo mismo contar con una mayoría sólida, que aporte estabilidad y confianza para planificar cuatro años de progreso y bienestar», subrayó el presidente de la Junta, «que estar permanentemente condicionado por los problemas que hemos visto en otras regiones de España y esperar meses la aprobación desde Madrid para formar gobierno».
Juanma Moreno advirtió que Andalucía no puede sufrir las tensiones presentes en Extremadura y Aragón, donde tras meses de negociaciones y rupturas, Vox impuso condiciones como la «prioridad nacional» para apoyar la investidura de María Guardiola y Jorge Azcón.
«No queremos ese escenario», manifestó Juanma Moreno, quien solicitó a los votantes la «autonomía y libertad» indispensables para tomar decisiones que permitan que Andalucía continúe avanzando sin retrocesos.

