Tras varios meses de presión de Estados Unidos, el Comisionado de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, informó a Euronews que Bruselas ha acordado iniciar un “diálogo digital” con Washington. Sin embargo, los aranceles estadounidenses sobre el acero y aluminio europeos siguen vigentes.
De regreso de Washington tras múltiples días de conversaciones con sus homólogos estadounidenses, el Comisionado de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, manifestó a Euronews que la Unión Europea y Estados Unidos están explorando un nuevo foro sobre legislación digital, tras meses de insistencia por parte de Washington.
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Bajo la administración Trump, la Casa Blanca intensificó sus demandas para que Bruselas reduzca regulaciones digitales que considera obstáculos para las grandes empresas tecnológicas estadounidenses que operan en Europa.
Hasta el momento, la Comisión Europea se ha negado a revisar sus leyes tecnológicas clave, las cuales aseguran buscan proteger a los consumidores y garantizar una competencia equitativa.
“No podemos ceder en lo que respecta a nuestra legislación, pero estamos dispuestos a dialogar,” afirmó Šefčovič. “Lo que ambos necesitamos es un diálogo digital.”
Washington ha dirigido sus críticas reiteradamente hacia la Ley de Servicios Digitales de la UE, enfocada en combatir contenidos ilegales, y la Ley de Mercados Digitales, que intenta frenar abusos en el dominio del mercado, señalando que percibe estas normativas como discriminatorias.
Estados Unidos ha condicionado la reducción de sus aranceles al acero y aluminio -que permanecen en un 50% desde junio de 2025- a la flexibilización de estas leyes.
Aunque ambos bloques cerraron un acuerdo comercial más amplio el verano pasado, estableciendo aranceles del 15% para la mayoría de productos europeos, el acero y aluminio quedaron excluidos, a pesar de que la industria europea alerta sobre unas tarifas prohibitivas.
La sobrecapacidad china, un desafío compartido
En materia de regulación digital, Šefčovič señaló que la UE y Estados Unidos comparten “tareas muy comunes” en diversas áreas, como la seguridad en línea y la competencia justa. En los últimos meses, la estrategia europea ha virado centrándose en la colaboración en lugar de sanciones contra las empresas tecnológicas.
“¿Qué queremos y qué no queremos que aparezca en las pantallas de nuestros hijos? ¿Cómo garantizamos una competencia justa entre los operadores del mercado digital?” preguntó.
No obstante, comentó que Washington muestra poco interés en reactivar el Consejo de Comercio y Tecnología entre la UE y EE. UU., establecido bajo la administración Biden para resolver disputas, pero que ha quedado obsoleto desde la presidencia Trump.
Šefčovič declaró a Euronews que la administración estadounidense prefiere conversaciones directas sobre temas puntuales en lugar de un “marco formal”.
Sin embargo, cualquier indicio de flexibilidad desde Bruselas en asuntos digitales aún no se ha traducido en avances respecto a acero y aluminio, a pesar de que este tema encabezó la agenda de la semana pasada.
“Seguimos teniendo un problema. Eso está claro,” afirmó Šefčovič.
Durante su visita a Washington, donde ambas partes acordaron cooperar en minerales críticos, el jefe del comercio comunitario reiteró la propuesta de crear un “anillo del acero”.
“Es la mejor opción para ambos, porque no existe un problema en nuestro comercio mutuo del acero. El problema radica en la sobrecapacidad que afecta los mercados globales,” explicó.
El comisario apuntó al aumento de la sobrecapacidad global en acero y aluminio.
“Nos enfrentamos a un exceso de capacidad de 720 millones de toneladas de acero, mientras que el consumo europeo es de 140 millones de toneladas,” destacó, subrayando la diferencia que afronta la UE.
China sigue siendo la principal fuente mundial de sobrecapacidad tanto para Estados Unidos como para la Unión Europea. La sobrecapacidad china fue un factor decisivo en la decisión del presidente Donald Trump de imponer aranceles extensivos al acero y aluminio importados.
Šefčovič agregó que la UE ha respondido reduciendo las importaciones al bloque a la mitad mediante nuevas tarifas y cupos, señalando que ambos lados enfrentan las mismas preocupaciones.
“Debemos trabajar juntos,” concluyó.

