Los franceses consiguieron una victoria mínima en uno de los enfrentamientos más emocionantes vistos recientemente.
Relatar lo ocurrido en esta noche mágica de Champions League en el Parque de los Príncipes provoca auténtica emoción. Esto lo resume todo. PSG y Bayern protagonizaron el mejor encuentro de fútbol de tiempos recientes, y el equipo dirigido por Luis Enrique logró una ventaja estrecha que los acerca a la ansiada final. [Así vivimos la victoria del PSG ante el Bayern en Champions League ]
Fue algo realmente impresionante. La mejor exaltación de este deporte vista hace tiempo, justo en vísperas de la final del torneo más prestigioso del planeta. Todo encaja a la perfección.
PSG y Bayern se enfrentaron en un duelo sin concesiones donde las defensas quedaron en segundo plano. Se trató de un intercambio constante para ver quién acertaba más, y finalmente el equipo de Luis Enrique salió victorioso por la mínima, asegurando una ventaja para la vuelta.
El control.
El amago.
La definición.🪄 La delicatessen de 𝑳𝒖𝒊𝒔 𝑫𝒊́𝒂𝒛 para poner el 5-4 en el Parque de los Príncipes. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/p17zE9Z3Tg
— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) April 28, 2026
Bayern abrió el marcador, París reaccionó para remontar, el conjunto parisino pareció sentenciar la serie y, al final, los alemanes estuvieron muy cerca de dar la sorpresa. Resulta imposible analizar este enfrentamiento con pura lógica futbolística, predominó la emoción.
Ahora Múnich será el escenario para definir todo, y pensar en otros 90 minutos con un nivel semejante resulta fascinante.
Ni un instante de descanso
Si alguien preguntase la razón por la que el fútbol gusta, bastaría con mostrar este partido entre PSG y Bayern de Múnich en la televisión. Una verdadera oda a un deporte que sigue permitiendo jugar con instinto y entretenimiento.
Se vivió una batalla sin tregua y sin pausas. Fue un combate abierto donde las defensas se plegaron a las necesidades ofensivas, como si quisieran favorecer el espectáculo.
Se esperaba una eliminatoria con numerosos goles, aunque difícil prever que la ida terminaría con nueve tantos en total. Una locura de principio a fin.
El festival comenzó alrededor del minuto quince. Tras varias oportunidades relevantes para ambos bandos, Luis Díaz, con su talento innato, fue derribado dentro del área y el árbitro señaló un controvertido penalti sobre el jugador colombiano. Harry Kane no erró desde los once metros y continúa sumando méritos en la lucha por el Balón de Oro.
Ese gol destapó la puerta a más anotaciones. Bayern pasó a dominar el partido y Olise tuvo la ocasión de marcar el segundo en un mano a mano con Safonov, aunque su disparo defectuoso y la intervención de Marquinhos en la línea evitaron el tanto.
PSG buscó recomponerse y lo logró gracias a Dembélé. El francés encaró a Neuer mano a mano teniendo tiempo para pensar, lo que quizás afectó su definición, que estuvo por debajo del nivel esperado de un Balón de Oro como él.
El equipo de Luis Enrique empezó a tomar ritmo y en su primer disparo entre los tres palos acertó. Kvaratskhelia superó a Stanisic, entró al área, mostró su habilidad y resolvió con una definición sobresaliente para empatar.
Para ese momento, el partido se había descontrolado. En medio de esta intensidad, Olise volvió a destacar con una jugada increíble que casi termina en gol en propia puerta de Joao Neves.
El balón viajó de un área a otra. Poco después, Doue dejó atrás a cuatro defensores del Bayern y estuvo a centímetros de marcar el segundo para los franceses, que llegaría de inmediato.
En el córner que siguió a esa acción, Dembélé centró con precisión para que Joao Neves, desmarcado, rematase con un giro magistral. El Parque de los Príncipes estalló entre bengalas y euforia colectiva.
Lo sorprendente es que todo aquello apenas comenzaba. Doue falló el posible tercer gol, Stanisic tuvo una chance para empatar nuevamente y Olise volvió a anotar con un disparo de gran calidad.
En su país natal, el francés, que ya había brillado frente al Real Madrid, aprovechó la poca oposición defensiva del PSG para lanzar un zurdazo imparable al ángulo.
La primera parte parecía que concluiría en empate, sin embargo, estaba destinada a ofrecer acontecimientos inusuales. Terminó el primer tiempo, pero quedó pendiente la revisión de una acción polémica en el área del Bayern.
El balón tocó la mano extendida de Davies tras un despeje, por lo que el árbitro revisó en la pantalla y concedió penalti. Sin dudas, el único aspecto polémico en el mejor partido de los últimos tiempos. Dembélé no falló desde los once metros y adelantó al PSG 3-2 antes del descanso.
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