Una investigación ha revelado una conexión entre el café, tanto con cafeína como sin ella, y el bienestar mental

El café, una de las bebidas más populares a nivel mundial, ha sido objeto de numerosos estudios y análisis. Para muchos, el café es fundamental para iniciar el día con vitalidad, ya que sus propiedades estimulantes facilitan afrontar jornadas prolongadas. Recientemente, una investigación ha puesto de manifiesto un efecto del café que hasta ahora no se conocía.
Un grupo de científicos del University College Cork en Irlanda ha identificado un vínculo entre el consumo regular de café, con o sin cafeína, y una mejora en el estado de ánimo. Según lo publicado en la revista Nature Communications, la relación del café con la microbiota intestinal podría estar implicada en ciertos beneficios para la salud mental.
Para desarrollar el estudio, se compararon 31 individuos que bebían entre tres y cinco tazas diarias con otros 31 que no consumían café, detectando variaciones en algunos marcadores inmunológicos mediante análisis sanguíneos, así como diferencias en la composición de ciertas cepas microbianas intestinales. La intervención consistió en dos semanas sin café, seguidas de tres semanas de reintroducción, durante las cuales los consumidores retomaron el café, divididos en 16 que tomaron con cafeína y 15 descafeinado, sin conocer qué versión ingerían. El estudio evidenció modificaciones en la microbiota intestinal de todos los participantes tras volver a tomar café, incluso en quienes consumieron descafeinado, lo que apunta a que ciertas bacterias responden a componentes del café más allá de la cafeína.
Al inicio del experimento, no se apreciaron diferencias entre ambos grupos en aspectos como índice de masa corporal, presión arterial, niveles de estrés, ansiedad, depresión, síntomas gastrointestinales, calidad del sueño o actividad física. Sin embargo, la incorporación del café, en sus versiones con y sin cafeína, disminuyó el estrés, la depresión, la impulsividad y la inflamación, a la vez que incrementó el estado de ánimo y la función cognitiva de los participantes.
El efecto del café con y sin cafeína
El café con cafeína también produjo beneficios adicionales en comparación con el descafeinado, incluyendo una reducción de la ansiedad, el malestar psicológico y la presión arterial, además de una mejora en la concentración y la capacidad para manejar el estrés. Al analizar el comportamiento, quienes consumieron café con cafeína mostraron mayor impulsividad y reactividad emocional en la evaluación inicial y tras la reintroducción, en comparación con quienes no bebían café.
Episodio: ¿El café hace mal?
En cambio, el café sin cafeína favoreció el sueño, aumentó la actividad física y potenció la memoria en los participantes. Los resultados sugieren que la cafeína ejerce un efecto específico sobre el estado de ánimo y procesos mentales, aunque el café descafeinado también podría influir en la interacción entre la microbiota intestinal y el cerebro.
“El café es algo más que cafeína; es un componente dietético complejo que interactúa con nuestras bacterias intestinales, el metabolismo y el bienestar emocional“, comentó el microbiólogo John Cryan, autor principal del estudio. Los científicos concluyen que sus hallazgos indican que ”el café, ya sea con o sin cafeína, puede afectar la salud a través de diferentes mecanismos que se complementan“.

