La nuera de Harald V de Noruega sufre fibrosis pulmonar desde hace varios años

La última aparición pública de Mette-Marit de Noruega ha despertado considerable interés en su nación, principalmente por las incertidumbres respecto a su salud. La princesa heredera, quien en eventos oficiales anteriores requirió soporte respiratorio a través de una cánula nasal, sorprendió en su reciente intervención al no utilizar este auxilio, aunque dejó patente que su enfermedad sigue condicionando su vida cotidiana.
El lugar seleccionado para su retorno fue la Conferencia Fosse, desarrollada en el Gran Salón del Palacio Real de Oslo. Allí, más allá de una mera presencia formal, la esposa del príncipe Haakon de Noruega tomó la palabra y compartió una reflexión personal sobre su situación y el significado de la existencia. En un discurso lleno de emotividad, la princesa habló abiertamente sobre la fibrosis pulmonar que enfrenta y los momentos críticos que ha vivido: “Yo, que me he acercado a la muerte en dos ocasiones, estoy aquí (…). Porque nuestras vidas tienen propósito. Porque todo es gracia”.
Con serenidad en sus palabras, se revela el impacto que la enfermedad ha tenido en su historia personal. Desde la confirmación pública de su diagnóstico, Mette-Marit ha debido modificar su rutina diaria, disminuyendo sus compromisos oficiales y dando prioridad al descanso. Esta nueva etapa, caracterizada por la cautela médica, se evidenció también en la forma en que efectuó su discurso: permanece sentada durante todo el tiempo, evitando el desgaste que implicaría hablar desde un atril, como suele ser habitual en actos similares.
Además de compartir su experiencia personal, la princesa orientó buena parte de su discurso hacia los protagonistas culturales del evento. Elogió al escritor Jon Fosse y a la novelista Marilynne Robinson, resaltando en particular la importancia de esta última en la literatura contemporánea. “Hoy contamos con el privilegio de tener a Marilynne Robinson. Es una de las escritoras más reconocidas de nuestra época y una de las intelectuales más destacadas de Estados Unidos”, afirmó, subrayando que “escribe desde una fe con profundo significado existencial”.

Asimismo, reconoció la labor de la traductora Paula Stevens, homenajeada en esta edición del Premio Fosse. La princesa resaltó su papel como enlace cultural, señalando su amplia experiencia en la traducción de textos noruegos al neerlandés, un aporte clave para la difusión de la literatura escandinava.
Una progresión muy lenta
El hecho de que en esta ocasión no utilizara oxígeno fue interpretado por algunos como un indicio de estabilidad, si bien los expertos alertan que la evolución de la fibrosis pulmonar puede variar considerablemente. Esta realidad médica se traduce directamente en la agenda de la princesa, que en los meses recientes se ha vuelto menos previsible. La necesidad de controlar sus esfuerzos y evitar situaciones que afecten su capacidad respiratoria la ha obligado a disminuir su participación en eventos oficiales, algo que probablemente continuará en el corto plazo.
Durante este proceso, el respaldo de su círculo cercano ha sido esencial. El príncipe Haakon ha permanecido a su lado como su principal apoyo en una fase especialmente compleja, no solo por motivos de salud, sino también por el entorno mediático que envuelve a la familia.


