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- Autor, Rachel Flynn
- Título del autor, BBC News
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- Título del autor, BBC News Mundo
- 24 abril 2026
- Tiempo de lectura: 6 min
El gobierno británico afirmó que la soberanía sobre las Islas Malvinas/Falklands "pertenece al Reino Unido" luego de la publicación este viernes de un informe que indica que Estados Unidos podría reconsiderar su posición respecto al reclamo británico del territorio.
La fuente es un correo electrónico interno del Pentágono, difundido inicialmente por Reuters, en el que se comentaba que EE.UU. estaba valorando medidas para sancionar a países aliados de la OTAN que, en su opinión, no respaldaron su acción militar contra Irán.
Ante esta información, un portavoz de Downing Street declaró: "Las islas Malvinas/Falklands votaron mayoritariamente para continuar como territorio británico de ultramar y siempre hemos defendido el derecho de sus habitantes a la autodeterminación, así como que la soberanía corresponde a Reino Unido".
Horas después, el gobierno argentino respondió a través de su canciller, Pablo Quirno, quien reafirmó la posición de mantener "sus derechos soberanos sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, junto con las aguas marítimas adyacentes".

El representante oficial del primer ministro británico insistió que el gobierno "no podría ser más explícito sobre la postura del Reino Unido", que "la soberanía reside en Reino Unido" y que "el derecho de los isleños a decidir su destino es fundamental".
También agregó: "Esta postura ha sido comunicada de manera clara y constante a varias administraciones estadounidenses, y nada modificará ese hecho".
La BBC intentó contactar con el Pentágono acerca del correo mencionado, aunque hasta el momento no ha podido acceder al documento.
Aunque Washington D.C. no ha emitido declaración oficial sobre el asunto, este puede convertirse en un nuevo motivo de tensión entre EE.UU. y Reino Unido en un contexto diplomático complicado.
El informe salió a la luz justo tres días antes de que el rey Carlos y la reina Camila viajen a EE.UU. para reunirse con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.
Trump manifestó en ocasiones previas su descontento con el nivel de respaldo brindado por Londres en su guerra contra Irán, mientras que el primer ministro Keir Starmer ha subrayado en reiteradas ocasiones que Reino Unido no participará en un conflicto de mayor envergadura.
La disputa por Malvinas/Falklands
Las islas Malvinas/Falklands, un territorio británico de ultramar ubicado en el suroeste del océano Atlántico, continúan siendo objeto de una discusión de soberanía entre Gran Bretaña y Argentina.
En 1982, estalló un conflicto cuando el líder militar argentino Leopoldo Galtieri decidió enviar a las fuerzas armadas a ocupar las islas.
El gobierno de la entonces primera ministra Margaret Thatcher respondió enviando una flota naval para recuperar el territorio.
Las tropas argentinas se rindieron, sin embargo, Argentina continúa exigiendo la soberanía sobre el territorio ubicado a aproximadamente 480 kilómetros al este del continente argentino.
Durante dicho enfrentamiento, fallecieron 649 soldados argentinos y 255 británicos, además de tres civiles de las Islas Malvinas.

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En 1982, la administración del presidente estadounidense Ronald Reagan optó por una postura equilibrada, proponiendo una fuerza de mantenimiento de paz conjunta entre EE.UU. y Brasil para administrar las Malvinas/Falklands, a pesar de los estrechos vínculos de la Casa Blanca con Thatcher.
Según los registros de John Coles, secretario privado de Thatcher, tanto Reagan como el presidente brasileño consideraban que "era la mejor oportunidad para lograr la paz antes de una completa derrota de Argentina".
"Rechazamos la invocación británica"
Este viernes, el canciller argentino publicó en la red social X que la ONU "ha reconocido (…) la existencia de un conflicto de soberanía e hizo un llamado a Argentina y Reino Unido para que lo resuelvan mediante negociaciones bilaterales".
"Desestimamos la invocación británica del principio de libre determinación de los pueblos", añadió Quirno.
"Los actuales residentes de las Malvinas nunca han sido reconocidos como un ‘pueblo’ por Naciones Unidas. No es aceptable que los habitantes de las islas actúen como árbitros en una controversia territorial de la cual su país, como población implantada, forma parte", afirmó.
El presidente argentino, Javier Milei, retuiteó el mensaje con la frase: "Las Malvinas fueron, son y serán argentinas".
En abril de 2024, Milei anunció su intención de presentar una hoja de ruta para la integración de las islas a Argentina. Posteriormente, en una entrevista con la BBC, reconoció que las Malvinas/Falklands están actualmente bajo jurisdicción del Reino Unido y que no existe una solución inmediata para modificar su estatus.

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Milei también señaló que resolver este conflicto llevará varias décadas y criticó a los políticos argentinos que "reclaman la soberanía de las islas sin resultados concretos".
Argentina ha basado históricamente su derecho sobre las islas en el traspaso que recibió de la corona española a comienzos del siglo XIX, tras su independencia, además de la proximidad geográfica con el continente americano.
Los habitantes de las Malvinas/Falklands han expresado mayoritariamente su preferencia por permanecer como territorio británico.
En un referéndum de 2013, de los 1.650 ciudadanos con derecho a voto, todos menos tres optaron por continuar como territorio de ultramar, registrándose una participación superior al 90%.
Los gobiernos británicos sucesivos han sostenido que la población local posee el derecho a la autodeterminación conforme al derecho internacional establecido en la Carta de las Naciones Unidas.
España y la OTAN
Entre las medidas consideradas por el gobierno estadounidense, según el correo del Pentágono, se encuentra también la posible suspensión de España en la OTAN debido a su rechazo a la guerra contra Irán.
Consultado sobre esa opción, un funcionario de la alianza indicó que el tratado fundacional de la OTAN "no contempla disposiciones para suspender la membresía ni para expulsar miembros".
La única referencia a esta posibilidad aparece en el artículo 13 del acuerdo, que establece que tras 20 años de vigencia, cualquier miembro puede retirarse voluntariamente.
Tras conocerse esta información, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, declaró: "No nos basamos en correos electrónicos, sino en documentos oficiales y en las posiciones oficiales adoptadas, en este caso, por el gobierno de EE.UU.".

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Aunque España mantiene una posición clara contra la guerra en Irán, Sánchez indicó que hay "total colaboración" con la Alianza Atlántica, "pero siempre respetando el marco de la legalidad internacional".
Además, afirmó de manera categórica que "no existe debate alguno al respecto". "Cumplimos con nuestras obligaciones, somos un socio fiel, comprometido y desplegado en múltiples áreas solicitadas por los países miembros, por lo que existe plena tranquilidad".

