La nueva coalición gubernamental encabezada por el primer ministro populista Andrej Babiš elaboró un plan para eliminar las tarifas que individuos, hogares y empresas pagan para acceder a los medios.
Miles de estudiantes de secundaria y universitarios recorrieron la capital checa el miércoles para manifestarse contra una propuesta del gobierno para reformar y disminuir la financiación de la radio y televisión públicas.
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«No permitiremos que se apropien de los medios,» coreaban los manifestantes. Se organizaron protestas menores en diferentes puntos del país.
La nueva coalición bajo el liderazgo del primer ministro populista Andrej Babiš diseñó un esquema para eliminar las cuotas que pagan las personas, hogares y negocios para acceder a los medios.
En cambio, los medios públicos quedarían completamente financiados por el presupuesto estatal. Los críticos argumentan que esto pondría en riesgo su independencia.
La propuesta reduciría considerablemente los presupuestos actuales de los medios públicos. Aún debe recibir la aprobación del gobierno y del Parlamento.
Los sindicatos del sector mediático anunciaron su disposición a convocar huelgas si el gobierno implementa la legislación, la cual podría entrar en vigencia el próximo año.
Zuzana Bancanska, vicepresidenta de los Sindicatos Independientes en Česká Televize, advirtió al personal frente a la sede que estos cambios provocarían despidos masivos.
«Ambos medios perderán la capacidad de cumplir con su función pública, lo que podría ocasionar su desaparición,» afirmó, mientras instaba a la sociedad a respaldar la independencia mediática.
El International Press Institute, con sede en Viena, expresó su preocupación de que el objetivo detrás de estas reformas sea «debilitar la autonomía financiera y editorial de los medios y limitar su capacidad de cumplir con su mandato público.»
El gobierno checo rechazó las acusaciones de interferencia en la cobertura mediática, alegando que financiar los medios estatales es una práctica común en Europa.
Los críticos señalan que esta propuesta se asemeja a las medidas que han resultado en control político en Eslovaquia y Hungría bajo el saliente primer ministro Viktor Orbán, aliado de Babiš dentro del grupo Patriotas por Europa en el Parlamento Europeo.
Fuentes adicionales • AP

