El exsecretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, afirma que la hostilidad que el presidente estadounidense Trump muestra hacia los aliados de la OTAN resulta ‘dolorosa’ de contemplar. Destaca que Europa debe actuar con rapidez para lograr independencia del marco de seguridad estadounidense y, siempre que sea factible, preferir armamento europeo frente al fabricado en Estados Unidos.
En una entrevista para el programa matutino Europe Today de Euronews, Anders Fogh Rasmussen, exsecretario general de la OTAN, declaró que Europa debe acelerar su independencia del sistema de seguridad estadounidense y elegir, siempre que sea posible, armas de origen europeo en futuras adquisiciones de defensa.
ADVERTISEMENT
ADVERTISEMENT
«Considero que esta es la mayor dificultad que ha enfrentado la OTAN en la historia de esta alianza sumamente exitosa», expresó Rasmussen. «Deberíamos aceptar en Europa que es imprescindible ser capaces de sostenernos por nosotros mismos.»
«Por ello, conviene reforzar nuestra defensa y consolidar una alianza de voluntarios que contribuya a levantar un pilar europeo fuerte en materia de defensa», agregó.
El conflicto en Irán ha puesto en peligro la capacidad europea para reabastecer sus arsenales debido al agotamiento significativo de las reservas militares estadounidenses que habitualmente se adquieren. Esta situación ha tensionado aún más la aptitud de Europa para abastecer con suficientes armamentos e interceptores al ejército ucraniano en su batalla contra Rusia.
Se informa que el Pentágono también planea redirigir armamento que compran países europeos para Ucrania hacia Irán.
El actual secretario general, Mark Rutte, junto con el comandante militar más alto de la OTAN, Alexus Grynkewich, subrayaron en una reciente reunión con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la necesidad urgente de que Europa potencie aún más su base militar, según confirmó a Euronews una fuente de la OTAN.
«Deberíamos adquirir armas y municiones inmediatamente, ya que el tiempo apremia, pero también debemos disminuir nuestra dependencia de actores externos como Estados Unidos y otras naciones», afirmó Rasmussen.
En última instancia, destacó que Europa no debería mostrarse «ingenua» y, en ciertas ocasiones, recomendaría «dar preferencia al armamento y municiones europeas» frente a las fabricadas en Estados Unidos u otros países.
Varios estados miembros europeos de la OTAN, incluida Francia, han promovido la adquisición de sistemas de defensa de origen europeo en lugar de armamento estadounidense para atenuar su dependencia de la Casa Blanca, en un contexto donde las relaciones transatlánticas se tensan bajo la administración Trump.
Antes de su mandato como secretario general de la OTAN, Rasmussen fue primer ministro de Dinamarca desde 2001 hasta 2009, periodo que abarcó la guerra liderada por Estados Unidos en Afganistán tras los ataques terroristas del 11 de septiembre cometidos por la red Al Qaeda.
Durante ese periodo, Dinamarca fue uno de los aliados principales de Estados Unidos, con pérdidas y bajas militares proporcionales a las estadounidenses. Al referirse al estado actual de las relaciones entre su país y Estados Unidos, calificó la situación como «dolorosa».
«Para mí, este ha sido un proceso muy doloroso», expresó. «Desde niño admiraba a Estados Unidos y lo veía como el líder natural del mundo libre.»
«Como primer ministro de Dinamarca, trabajé estrechamente con el entonces presidente George W. Bush.»
«Ha sido duro aceptar que debemos reducir nuestra dependencia de Estados Unidos, pero la realidad actual es esa», añadió.
Rasmussen indicó que el futuro de la alianza de 77 años de antigüedad quedó cuestionado en enero cuando Trump declaró su intención de «tomar» Groenlandia, un territorio semi-autónomo dentro del Reino de Dinamarca y la isla más grande del mundo.
Si Trump hubiera avanzado con su plan, esto habría supuesto el fin de la alianza, advirtió.
«Resulta inédito que el líder del mayor aliado dentro de una organización de defensa colectiva amenace a otro aliado con la intención de apoderarse por la fuerza de su territorio… De haber ocurrido, eso habría significado el fin de la OTAN», afirmó.
Desde entonces, las relaciones entre Trump y sus aliados de la OTAN se han deteriorado aún más, tras la negativa de estos últimos a apoyar sus llamados junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, para asegurar nuevamente el Estrecho de Ormuz después de que iniciaran ataques contra Irán en febrero. Ese estrecho, una de las rutas marítimas más importantes del mundo por transportar el 20 % del petróleo global, ha sido cerrado primero por Irán y ahora sujeto a un bloqueo estadounidense.
Los líderes de Reino Unido, Alemania, Francia y el presidente finlandés Alexander Stubb rechazaron acudir en ayuda de Trump, argumentando que la OTAN es una alianza defensiva y que no están obligados a participar en una guerra de agresión.
Rasmussen señala que esta respuesta sólo enfureció a la Casa Blanca y permitió a Trump construir una narrativa según la cual la OTAN no estaría apoyando a sus aliados como él afirma.
No obstante, el exjefe de la OTAN considera que Europa tiene la oportunidad de revertir esta situación ofreciendo asistencia a cambio de garantías para Ucrania y un comercio más estable sin fluctuaciones arancelarias sobre los productos europeos.
«Europa debería aprovechar esta coyuntura para modificar la relación con Estados Unidos», comentó.
«Deberíamos hablar con el presidente Trump como él nos habla, y propongo corregir el error cometido al inicio para sacar el máximo provecho a esta situación para Europa», concluyó Rasmussen en la entrevista con Shona Murray de Euronews.

