Su presidenta, Cani Fernández, advierte a los dueños de gasolineras que, ante la detección de irregularidades, el regulador actuará con firmeza

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no ha identificado “conductas anómalas ni manipulaciones” en los precios de carburantes en España, pese al actual clima de incertidumbre provocado por el conflicto en Oriente Medio, según informó este martes la presidenta del organismo regulador, Cani Fernández.
En su intervención ante la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del Congreso, Fernández respondió a las inquietudes acerca de un posible incremento injustificado en los márgenes de las gasolineras debido al aumento del coste energético derivado de la guerra en Irán, y afirmó que “lo que observamos son comportamientos que no resultan anormales ni manipulativos”.
Sin embargo, advirtió a los propietarios de estaciones de servicio: si se detectan irregularidades, la CNMC tomará medidas contundentes. “Si no se produce una operación de mercado normal, abriremos los expedientes correspondientes”, declaró.
El ministro Félix Bolaños anunció la disposición del Gobierno para recibir propuestas acerca de un plan anticrisis, mientras el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, presentó su estrategia basada en la reducción de impuestos como el IRPF y el IVA energético. Yolanda Díaz y María Jesús Montero expusieron las perspectivas del Ejecutivo.
Supervisión intensificada en un entorno crítico
Cani Fernández enfatizó que el organismo está supervisando el mercado de carburantes “con total atención”, no solo en su evolución diaria, sino también en su estructura y proyecciones a futuro. El propósito es asegurar un funcionamiento competitivo en un sector que, como recordó, tiende de forma natural hacia un oligopolio.
En este marco, resaltó la relevancia de proteger la competencia, especialmente el rol que juegan las gasolineras independientes o de bajo costo, consideradas fundamentales para dinamizar el mercado y moderar los precios.
La vigilancia se ha intensificado durante los últimos meses debido al contexto geopolítico. Mediante el real decreto ley 7/2026, aprobado tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, la CNMC ha reforzado la monitorización de precios. Esta normativa obliga a los principales operadores con capacidad de refino en España —Repsol, Moeve y BP— a entregar semanalmente datos detallados sobre sus costos y tarifas de venta.
Estos datos son analizados por la CNMC y compartidos con varios ministerios, en el objetivo de aumentar la transparencia y prever eventuales distorsiones en el mercado.

Supervisión “gasolinera por gasolinera”
Uno de los elementos más relevantes del sistema de supervisión es su nivel de detalle. Según explicó Cani Fernández, la CNMC lleva a cabo un monitoreo “gasolinera por gasolinera y producto por producto”, apoyándose en información en tiempo real obtenida de más de 12.000 estaciones de servicio en toda España.
Este exhaustivo control permite detectar con rapidez cualquier conducta atípica o indicios de prácticas contrarias a la competencia. Además, el organismo mantiene una estrecha cooperación con operadores de otros mercados energéticos, como OMIE y Mibgas, para cruzar datos y obtener una visión más amplia del panorama energético.
Fernández también indicó que la CNMC está elaborando un informe sobre los márgenes de beneficio de los operadores de refino, cuya publicación está prevista antes del 31 de mayo de 2026, aunque admitió que este calendario resulta “ambicioso”.
El riesgo geopolítico y el estrecho de Ormuz
Durante su intervención, la presidenta del regulador aludió a uno de los escenarios que más inquietan a los mercados: un posible bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, una ruta esencial para el transporte global de petróleo.
Aunque calificó esta eventualidad como “una perspectiva nada favorable” y un escenario que “nadie desea”, Fernández señaló que España podría estar mejor preparada que otros países para afrontar sus efectos, gracias a la diversificación de sus fuentes energéticas.

La CNMC subraya que su misión principal es preservar un mercado competitivo que favorezca tanto a consumidores como a empresas. Para ello, considera imprescindible mantener una vigilancia continua y una capacidad de respuesta rápida ante cualquier señal de fraude o abuso.
En un contexto de elevada incertidumbre internacional y precios energéticos volátiles, el mensaje del regulador es claro: por el momento no se han encontrado indicios de manipulación en los carburantes, pero el control es estricto y las sanciones serán aplicadas si la situación varía.
Así, mientras la tensión geopolítica sigue influyendo en la evolución de los mercados energéticos, la CNMC mantiene su enfoque en garantizar que los precios en las estaciones de servicio se ajusten a la lógica del mercado y no a prácticas irregulares.

