«Desde hoy, la vergüenza cambia de bando y lo hará para siempre», ha afirmado el presidente del Gobierno durante la clausura de la Global Progressive Mobilisation.

En el acto de cierre de la Global Progressive Mobilisation, la convención de partidos de izquierda celebrada este fin de semana en Barcelona, Pedro Sánchez anunció este sábado la desaparición definitiva de «la internacional ultraderechista», a pesar de que, según sus palabras, «hace mucho ruido». «Les pido que no se dejen engañar. No gritan porque estén ganando, gritan porque saben que su tiempo está terminando», proclamó el presidente ante un público de 6.500 personas reunidas en la Fira de Barcelona.
Sin referirse directamente a Donald Trump ni a sus seguidores, el líder socialista los acusó de intentar convertir la ideología que representan en «un insulto», pero enfatizó que «desde hoy la vergüenza cambia de lado y se quedará allí para siempre; ahora la vergüenza es para quienes callan frente a la injusticia, que explotan a los trabajadores, que discriminan al diferente, que mercantilizan los derechos, que defienden los privilegios de las élites, que apoyan las guerras y la violencia…».
También envió un mensaje implícito al PP y Vox, tanto por su oposición a la regularización de 500.000 personas extranjeras residentes en España como por el pacto de Gobierno alcanzado en Extremadura, que, entre otras medidas, establece la «prioridad nacional» para la concesión de ayudas: «España es fruto de la migración y no será madre de la xenofobia».
Durante su intervención, Sánchez recordó que hace 13 años el entonces presidente de Uruguay, Pepe Mújica, pronunció un discurso ante Naciones Unidas «en un contexto de crisis económica, división social y conflictos bélicos». «Reconoció que las cosas no marchaban bien, que el futuro se presentaba sombrío, que sentía angustia tanto a nivel político como personal. Pero también, y esto es clave, se comprometió a luchar por el futuro de la humanidad, aunque sabía que no llegaría a verlo», enfatizó.
Este mismo «compromiso» fue evocado por el presidente español frente a una delegación de partidos y formaciones de izquierda de más de 50 países: «Sé que el horizonte está lleno de incertidumbres; también, que la internacional ultraderechista y unas derechas lacayas carentes de ideas y de ilusiones que movilicen a la gente, hacen mucho ruido (…), pero saben que su ortodoxia neoliberal, además de ineficaz y cruel, murió en 2008 con la crisis financiera y ha sido superada por las políticas progresistas».
Sánchez añadió que los máximos exponentes de esta ideología son conscientes de que «su visión del orden internacional se está desmoronando como consecuencia de las guerras y de los aranceles ilegales», y que «su rendición al negacionismo climático, a la xenofobia y al machismo ha sido su mayor error que les costará mucho». «La derecha no lidera, se desvanece. No importa cuánto griten ni cuántos bulos inventen. La gente está entendiendo que no tienen proyecto ni soluciones, solo odio, eslóganes vacíos y políticas equivocadas que solo han provocado cuatro cosas: guerra, inflación, desigualdad y fractura social», añadió.
«Por eso estoy convencido de que el tiempo de la internacional ultraderechista y de la derecha rendida a esos postulados reaccionarios ha finalizado. Y que nosotros, vosotros y vosotras, traeremos a nuestros países y al mundo una nueva era de progreso. Reconstruiremos lo que intentaron destruir. Demostraremos al mundo que el futuro puede ser mejor. No será sencillo, porque modificar la historia nunca lo ha sido, pero ya hemos tomado en nuestras manos tres herramientas esenciales que necesitaremos», subrayó el secretario general del PSOE en su mensaje más optimista ante sus seguidores en meses.
Añadió además: «Hemos recuperado la unidad que se respira aquí, para recuperar el horizonte; el orgullo de ser pacifistas, ecologistas, sindicalistas, feministas, de izquierdas… y de estar en el lado correcto de la historia y de repetir una y otra vez ‘sí a la paz y no a la guerra’; pero nos falta algo que nos robaron sin que nos diéramos cuenta: la fe en el progreso. Buscan que nos preocupemos tanto por retroceder que ni siquiera intentemos avanzar. Y les digo, estoy convencido de que lo lograremos y no caeremos en su pesimismo (…). Lo haremos doblando el brazo a quienes se creen intocables».
«¿Y saben por qué lo conseguiremos? Porque cuando gobiernan los progresistas, los Estados no se arrodillan ante las élites, sino que las ponen en su lugar. Y lo haremos porque es nuestra responsabilidad. Si no somos nosotros, ¿quién lo hará? Eso es lo que nos enseñó el gran Pepe Mújica. El progreso no es una quimera, es una promesa que todo padre y madre debe a su hijo y toda persona de izquierdas a la sociedad. No es la promesa de resistir, sino de avanzar. Por eso os invito a hacer realidad nuestros sueños con espíritu de victoria para que dentro de unos años la gente pueda mirar atrás y decir ‘aquí, en Barcelona, empezó todo’. En este sitio hay 6.000 personas soñando un futuro mejor, pero fuera hay millones dispuestas a sumarse para convertir ese sueño en realidad», concluyó.
Elogios al presidente
Por su parte, el presidente brasileño, Lula da Silva, inició su discurso en el cierre del foro en Barcelona agradeciendo a su «querido» Pedro Sánchez, quien tuvo «la valentía de impedir que los aviones de guerra de EEUU aterrizaran aquí y partieran desde aquí para bombardear Irán». Y, aunque terminó fundido en un abrazo con su homólogo español, también expresó críticas hacia España y la UE, mencionando que Brasil, junto con India y Turquía, medió en 2010 para alcanzar un acuerdo que evitara que Irán enriqueciera uranio, algo que la UE y EEUU rechazaron, informa Efe.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, por su parte, pidió este sábado a los progresistas de todo el mundo actuar con seny, término catalán que tradujo como «algo más» que sentido común, para hacer frente a la «oleada de extremismos» y lograr que «el mundo sea un espacio de esperanza y no de resignación», según informa Efe. Además, el político socialista afirmó que bajo el Gobierno de Pedro Sánchez tanto España como su comunidad han «avanzado notablemente», en beneficio de la convivencia, la prosperidad y el aumento de derechos para una mayoría amplia.
La secretaria de organización del PSOE, Rebeca Torró, agradeció al presidente español por «la valentía de su liderazgo», que -dijo- es «un orgullo» para todo el partido. Asimismo, defendió que los progresistas son «un faro de esperanza» y que «España es un claro ejemplo de ello».
En representación del Partido Socialista Europeo, su presidente, Stefan Löfven, hizo un llamado a la unidad del progresismo para defender la democracia y no entregar «el destino de la humanidad al autoritarismo». «¡No pasarán!», declaró en castellano, entre los aplausos de las 6.500 personas presentes, el ex ministro sueco, quien también elogió a Sánchez por ser «un verdadero líder que ha salvado el alma de Europa» en este contexto político.

