El futbolista argentino del Atlético de Madrid ha adquirido una propiedad de 400 metros cuadrados para destinarla al alquiler.
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El integrante del Atlético de Madrid, Giuliano Simeone, ha optado por ampliar sus intereses más allá del Metropolitano. El joven jugador argentino ha dirigido su atención hacia el sector inmobiliario, realizando una operación que evidencia una perspectiva empresarial clara, distante de los focos habituales.
Con una inversión cercana a los 2 millones de euros, Simeone ha comprado un edificio entero. Lo llamativo no es solo la cantidad, sino la localización elegida: ha preferido mantenerse alejado de las tradicionales y caras calles de zonas como El Viso o el Retiro, para enfocarse en un área mucho más dinámica y con mayor potencial de crecimiento.
La propiedad está situada en el distrito de Tetuán, un sector que ha dejado atrás la etiqueta de “el barrio modesto” en comparación con las zonas céntricas, para transformarse en el núcleo preferido por inversores en busca de rentabilidad. Este código postal está en plena evolución y ofrece algo que ya escasea en el centro histórico: posibilidades de revalorización.
Esta adquisición se alinea con la tendencia que vive actualmente Tetuán, donde la arquitectura tradicional y los comercios locales empiezan a coexistir con proyectos residenciales de alto nivel y una planificación urbana renovada.
El edificio cuenta con aproximadamente 400 metros cuadrados y se ubica en una zona que registra una demanda muy alta para alquiler, especialmente por parte de jóvenes profesionales y familias que valoran la proximidad a la Castellana sin afrontar los precios exorbitantes de los distritos aledaños.
Giuliano Simeone es presionado por varios jugadores del Barça. Reuters
La estrategia de Giuliano resulta clara: comprar un bloque sólido, posiblemente renovarlo y ponerlo en el mercado de alquiler. Esta jugada implica una visión a largo plazo, que requiere un respaldo financiero sólido y un análisis adecuado de las nuevas áreas emergentes en la ciudad.
Tetuán presenta hoy ese contraste característico: mantiene la esencia castiza en sus tabernas y mercados tradicionales, pero ya comienzan a abrirse paso cafés gourmet y restaurantes con cocina internacional. Precisamente ese carácter “emergente” atrae capital, al ofrecer cercanía al centro financiero de Madrid con precios aún accesibles.
Con esta iniciativa, Simeone continúa la línea de otros destacados deportistas que aseguran su futuro creando un patrimonio inmobiliario sólido. La gestión de activos trasciende ya la mera firma de contratos deportivos.

