Sánchez destaca a Lula como aliado clave durante la inauguración de la primera cumbre bilateral entre España y Brasil

Es un formato reservado por el Gobierno para fortalecer los vínculos con los países limítrofes

Sánchez y Luna, en Brasilia en 2024.

Durante dos jornadas, Barcelona se convertirá en la vitrina mundial de las políticas de izquierda. Pedro Sánchez ejercerá de anfitrión para cerca de veinte líderes, entre los que destaca la considerable representación de naciones iberoamericanas, con el fin de mostrar un frente unido frente a la expansión de la ultraderecha — que, según el presidente español, logró detener en las elecciones de 2023 — y enfrentar la desinformación.

El evento inicial de la estrategia internacional diseñada en La Moncloa será, este viernes, la celebración en el Palacio de Pedralbes de una cumbre bilateral entre España y Brasil. Esta será la primera reunión de este tipo que se realiza bajo un formato reservado principalmente para reforzar alianzas con países vecinos. Además, nunca se había llevado a cabo una cumbre con estas características con cualquier otro estado latinoamericano.

Fuentes oficiales indican que las relaciones con Brasil, donde España ocupa el segundo puesto como inversor, han sido y continúan siendo muy significativas. Además, existen vínculos humanos y culturales profundos, a lo que se suma la clara sintonía política entre los gobiernos de Sánchez y Lula da Silva. Esto último se refleja en la magnitud de las delegaciones — 10 ministros en cada una — y en los acuerdos que se firmarán en materia económica y comercial, poniendo especial atención en sectores como los minerales críticos, cooperación en innovación y cultura, así como temas sociales como la lucha contra la violencia hacia las mujeres y la igualdad racial.

Ya el sábado por la mañana estará dedicada a la IV Reunión en Defensa de la Democracia, un foro impulsado por Sánchez y Lula en 2024, que contó con dos ediciones previas en Nueva York y otra en Chile, y al que se han sumado otros países comprometidos con la protección de las instituciones y el sistema multilateral. En esta ocasión, la incorporación más destacada es la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su primer desplazamiento a Europa desde su investidura hace un año y medio.

En La Moncloa expresan gran satisfacción por su asistencia, debido al respaldo que representa un país de la relevancia de México para la cumbre. Sin embargo, evitan sacar conclusiones sobre si este acto marcará el inicio de la recomposición de las relaciones diplomáticas, tras la demanda del Gobierno mexicano para que España pida perdón por la conquista de hace 500 años. Se prevé un breve encuentro entre Sánchez y Sheinbaum durante este evento que tendrá lugar en la Fira de Barcelona, aunque sin carácter de visita bilateral.

De la reunión de líderes, que contará además con la presencia de Lula y de los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y Uruguay, Yamandú Orsi, se espera una declaración conjunta en defensa de la democracia, la lucha contra la desigualdad en sentido amplio y la preocupación por la proliferación de bulos en redes sociales. Para abordar este último aspecto, se constituirá un grupo de trabajo técnico paralelo que promoverá la creación de una red para intercambiar prácticas gubernamentales destinadas a combatir la desinformación, el odio y el extremismo digital.

Simultáneamente a estas dos cumbres de carácter institucional, tendrá lugar un tercer encuentro de índole política — la Global Progressive Mobilisation (GPM) — impulsada por Sánchez, quien además de secretario general del PSOE preside la Internacional Socialista, y Stefan Löfven, presidente del Partido Socialista Europeo. Esta iniciativa, que ha sumado también a la Alianza Progresista, tiene como objetivo, según fuentes de la dirección de Ferraz, trabajar en «soluciones progresistas» frente a la ultraderecha, aunque subrayan que no se trata de un foro «anti Trump».

Con más de un centenar de actividades previstas entre viernes y sábado y la participación de más de 3.000 personas provenientes de decenas de partidos de cinco continentes, el acto principal será nuevamente la intervención de los mandatarios español y brasileño. Lula aumentará su presencia en Barcelona luego de que, por primera vez en Brasil, las encuestas pronosticaran como ganador al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

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